Acariciar la espalda calma a los bebés: en ratones la respuesta se construye
La Universidad Toho acarició a bebés en nuca, espalda y abdomen. Solo la espalda los calmó, a unos 10,5 cm/s. En crías de ratón criadas sin madre, la respuesta no apareció.
La Universidad Toho acarició a bebés en nuca, espalda y abdomen. Solo la espalda los calmó, a unos 10,5 cm/s. En crías de ratón criadas sin madre, la respuesta no apareció.