12 de enero de 2025, John Cain Arena de Melbourne. Kei Nishikori pisaba una pista del cuadro principal del Abierto de Australia por primera vez en cuatro años. Enfrente estaba el brasileño Thiago Monteiro, número 106 del mundo, llegado desde la fase previa. Nishikori perdió los dos primeros sets, salvó dos bolas de partido y, por cualquier lectura razonable, estaba eliminado. Lo que vino después fue 4-6, 6-7(4), 7-5, 6-2, 6-3: una remontada de cuatro horas y seis minutos.

Un billete con el número 48

Nishikori estaba en el cuadro gracias al ranking protegido, el mecanismo que permite a un jugador apartado por lesión durante seis meses o más inscribirse en un número limitado de torneos usando la clasificación que tenía antes del parón. Su número era el 48. Apareció junto a su nombre cuando se publicó la lista de inscritos del Abierto de Australia, el 6 de diciembre de 2024.

Era su undécima participación en el torneo desde su debut en 2009, y su primera presencia en el cuadro principal desde 2021. Sus mejores resultados aquí son los cuartos de final de 2012, 2015, 2016 y 2019, lo que convierte a Melbourne en el Grand Slam donde ha sido más peligroso de forma sostenida.

Se operó de la cadera en enero de 2022 y necesitó cerca de año y medio para volver. Después, unos problemas de tobillo lo apartaron otra vez del circuito. El número 48 era, a su manera, una medida de cuánto tiempo había estado fuera.

Cinco días en Hong Kong lo subieron 32 puestos

Aun así, no llegó a Melbourne apoyado únicamente en la exención.

Su temporada 2025 arrancó en el Abierto de Hong Kong, un ATP 250 que empezó en Nochevieja. Con invitación, Nishikori venció al ex número 10 del mundo Denis Shapovalov (56) por 6-2, 6-3; después remontó al tercer cabeza de serie, Karen Jachanov (19), por 4-6, 6-3, 7-5, y en cuartos superó a Cameron Norrie (49) por 6-3, 3-6, 6-2. Tres extop ten en tres partidos.

Shang Juncheng (50) se retiró enfermo en semifinales, lo que metió a Nishikori en su primera final del circuito desde Brisbane, en enero de 2019. La perdió ante Alexandre Muller (67) por 6-2, 1-6, 3-6, y el decimotercer título de su carrera siguió sin llegar. Pero el ranking del 6 de enero lo subió 32 puestos hasta el 74, de vuelta al top 100 por primera vez en unos dos años y siete meses, y segundo entre los japoneses.

Un jugador inscrito con ranking protegido había vuelto a ese nivel por méritos propios antes incluso de que empezara el torneo. La primera ronda de Melbourne se apoyaba en esa inercia.

Cuatro horas, seis minutos, dos bolas de partido

El partido contra Monteiro, en cambio, ofreció pocos motivos de tranquilidad.

Nishikori perdió el primer set 4-6 y el segundo en un tie-break por 4-7. Al comienzo del tercero generó siete bolas de break al saque de Monteiro y no convirtió ninguna. Entonces, con 4-5 y 30-40, tras una doble falta en el 30-30, llegó la primera bola de partido en su contra.

La salvó. Salvó también la segunda, después del deuce. A partir de ahí el partido cambió de manos: tercer set 7-5, cuarto 6-2, quinto 6-3. Fue el partido número 37 a cinco sets de su carrera y su victoria número 29 en ese formato.

También fue su primer triunfo en el Abierto de Australia desde los cuartos de 2019. Al terminar, Nishikori fue directo sobre lo ocurrido: por el desarrollo del juego, dijo, su rival merecía haber ganado.

La segunda ronda

Tres días después se midió al duodécimo cabeza de serie, el estadounidense Tommy Paul.

Nishikori se llevó el primer set por 7-6(3) y hasta ahí el partido estuvo igualado. Después se desmoronó: 0-6, 3-6, 1-6. Las cuatro horas y seis minutos de la primera ronda aparecieron en el marcador.

Una eliminación en segunda ronda, pues. Pero volver a un cuadro principal, ganar un partido y disputar una segunda ronda eran cosas que desde 2022 le quedaban fuera de alcance.

La subida al número 4 y la década siguiente

En el US Open de 2014, Nishikori se convirtió en el primer japonés en alcanzar una final individual de Grand Slam. En marzo de 2015 llegó a su mejor puesto histórico, el número 4 del mundo. Terminó con 12 títulos individuales del circuito y cuatro finales de Masters 1000, y reescribió lo que se daba por posible en el tenis masculino asiático.

La segunda mitad de su carrera fue una negociación con su propio cuerpo. Muñeca derecha, codo derecho, cadera. Desde 2019 el patrón fue baja y regreso, y la operación de cadera de enero de 2022 lo dejó fuera durante mucho tiempo. Ganó su torneo de reaparición en el circuito Challenger y al mes siguiente se lesionó la rodilla izquierda y volvió a desaparecer.

Competir arriba pasados los treinta y cinco ya no es raro. Roger Federer siguió hasta los 41 y Rafael Nadal hasta los 38. Lo que conserva un jugador que ha dejado atrás su pico físico es la lectura acumulada del rival, la gestión del partido y la negativa a caerse del precipicio. La primera ronda de Melbourne fueron cuatro horas exactamente de eso.

Mayo de 2026: el anuncio

Dieciséis meses después de aquel partido, la historia llegó a su punto final.

El 1 de mayo de 2026, Nishikori anunció en sus redes que se retiraría al término de la temporada 2026. Tenía 36 años y estaba en su decimonoveno año como profesional. "Sinceramente, una parte de mí todavía quiere seguir pisando la pista", escribió. "Pero cuando miro todo lo recorrido, puedo decir con la cabeza alta que lo di todo."

Su clasificación había caído al puesto 464 el 20 de abril de 2026 y al 558 el 4 de mayo. Su último partido antes de un descanso sin fecha fue una derrota en segunda ronda del Savannah Challenger, en Estados Unidos, un torneo que no jugaba desde hacía 16 años. Fue un año de despedidas en el circuito masculino: Stan Wawrinka, Milos Raonic, Gaël Monfils, David Goffin y Roberto Bautista Agut anunciaron su retirada en 2026.

Leída desde ahí, aquella primera ronda de 2025 adquiere otro color. No fue el arranque de un resurgir, sino el viejo Nishikori asomando una vez más, tarde.

Lo que dejaron aquellas cuatro horas

Nunca ganó un Grand Slam. Nunca fue número 1. Lo que hizo fue instalar, en el tenis masculino japonés, la idea de que el top ten es un objetivo alcanzable. Yoshihito Nishioka y Shintaro Mochizuki empezaron sus carreras ya dentro de esa idea.

Las cuatro horas y seis minutos del 12 de enero de 2025 no se convirtieron en un recorrido largo en el torneo. Pero aquel día, en Melbourne, un jugador dos sets abajo salvó dos bolas de partido y ganó. En el registro queda el marcador. No es lo único que quedó.

¿Hay en tu país deportistas que hayan peleado por volver tras lesiones y ausencias largas? ¿Cómo suele tratar la afición de tu país los últimos años de una carrera así? Nos gustaría leerlo en los comentarios.

Referencias