En enero de 2025, la leyenda del tenis japonés Kei Nishikori (35 años) regresó al cuadro principal del Abierto de Australia por primera vez en cuatro años. Con su ranking rebajado por una larga baja por lesión, entró con un ranking protegido (puesto 48). Era su undécima participación en el torneo desde su debut en 2009 y su primera vez en el cuadro principal desde 2021.

En la primera ronda, Nishikori se vio dos sets abajo ante el clasificado Thiago Monteiro, de Brasil, y salvó dos puntos de partido antes de remontar y ganar 4-6, 6-7(4), 7-5, 6-2, 6-3. La batalla de cuatro horas y seis minutos lo llevó a la segunda ronda de un Grand Slam por primera vez desde 2019 y demostró que, a los 35 años, todavía puede competir a este nivel.

El ascenso al número 4 del mundo

Nishikori se convirtió en el primer hombre japonés en alcanzar una final individual de Grand Slam en el US Open de 2014. En marzo de 2015 subió a un máximo de su carrera como número 4 del mundo, reescribiendo la historia del tenis masculino asiático.

Entre los momentos destacados de su carrera figuran el subcampeonato del US Open (2014), 12 títulos individuales del ATP Tour, cuatro finales de Masters 1000 y ese máximo de número 4 (marzo de 2015). En el Abierto de Australia ha llegado a cuartos de final cuatro veces: en 2012, 2015, 2016 y 2019. Su éxito transformó el tenis japonés y lo convirtió en un modelo para quienes vinieron después.

La batalla contra las lesiones

Tras los logros, la carrera de Nishikori también ha sido una lucha contra las lesiones. Problemas en la muñeca derecha, el codo derecho y la cadera lo obligaron a repetidas ausencias prolongadas del circuito.

La situación se agravó especialmente después de 2019. Tras una cirugía de codo y problemas persistentes de cadera, alternó regresos y recaídas, y entre 2021 y 2022 hubo períodos en los que apenas podía jugar. Muchos jugadores se habrían retirado; Nishikori no lo hizo. Su vuelta al cuadro principal y su victoria inicial en Melbourne fueron donde esa perseverancia dio frutos.

Lo que aporta un veterano de 35 años

En el tenis moderno, cada vez más jugadores compiten en la élite hasta el final de sus 30. Roger Federer jugó hasta los 41 años y Rafael Nadal hasta los 38. Lo que aporta un veterano que ha pasado su pico físico es el arma de la experiencia: leer al rival, gestionar el partido y una fortaleza mental que los más jóvenes suelen no tener. Su combativa remontada en la primera ronda de Melbourne fue esa experiencia en acción.

El ejemplo de Nishikori también inspira a la nueva ola. A medida que ascienden jugadores más jóvenes como Yoshihito Nishioka y Shintaro Mochizuki, la presencia de la leyenda sirve de referencia, y su lucha habla a cualquiera que enfrente adversidades.

¿Tiene tu país atletas que luchan por regresar de lesiones o contratiempos? ¿Cómo responden los aficionados al deporte de tu país a las historias de regreso como la de Nishikori? Comparte tu opinión en los comentarios.

Referencias