🍼 En 2024 nacieron en Japón 686.173 bebés, la cifra más baja desde que existen registros. De ellos, 86.473 empezaron dentro de una placa de laboratorio. Es aproximadamente 1 de cada 8, también un récord. Y ese mismo año las clínicas realizaron menos tratamientos que el anterior.
El año en que 1 de cada 8 se volvió normal
La Sociedad Japonesa de Obstetricia y Ginecología publicó el 3 de septiembre de 2026 su recuento de reproducción asistida de 2024: 86.473 niños nacidos mediante fecundación in vitro y técnicas asociadas, 1.436 más que el año anterior y la cifra más alta que la sociedad ha registrado nunca.
Si se compara con los 686.173 nacimientos que el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar dio por definitivos para 2024, la proporción ronda 1 de cada 8. Ese mismo año la tasa de fecundidad japonesa fue de 1,15, también mínimo histórico, y los nacimientos cayeron en 41.115 en doce meses.
La proporción, por tanto, sube por los dos lados: nacen más niños concebidos en clínicas y menos concebidos por cualquier otra vía. El primer bebé japonés por FIV nació en 1983 en la Universidad de Tohoku, y contando desde 1985, cuando la sociedad empezó a llevar estadísticas, el acumulado superó el millón en 2023.
Menos tratamientos, más bebés
Las clínicas registraron 550.265 tratamientos en 2024. El año anterior habían sido 561.664. El volumen bajó y los nacimientos subieron.
Hay varias lecturas posibles y la sociedad médica no se ha decantado por ninguna. Una es la madurez de las técnicas de congelación: hoy la gran mayoría de los bebés japoneses por FIV proviene de embriones descongelados y no de transferencias en fresco, de modo que una sola punción folicular puede repartirse en varias oportunidades de embarazo. Otra es que la avalancha de pacientes que llegó cuando empezó la cobertura pública en 2022 ya ha completado sus ciclos, dejando una demanda menor pero más estable.
Lo que revela el aumento de los partos múltiples
La tasa de embarazo múltiple en los tratamientos de FIV llegó al 4,15 % en 2024, unas 1,3 veces el nivel de 2022.
Durante las últimas dos décadas Japón empujó en la dirección contraria. El criterio de la sociedad médica es transferir un solo embrión como norma, con dos permitidos solo en mujeres de 35 años o más, o tras dos ciclos sin embarazo. Los embarazos de gemelos o trillizos multiplican el riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer, cargan al organismo de la madre y ocupan durante semanas las escasas camas de cuidados intensivos neonatales. Bajar la tasa de partos múltiples se consideraba la señal de un programa maduro.
Sobre este repunte, Yukiko Katagiri, catedrática de medicina reproductiva de la Universidad Toho y presidenta del subcomité de registro e investigación de la sociedad, ofreció una explicación que apunta al diseño mismo del sistema. La cobertura pública impone un tope de intentos, dijo, y por eso cada vez más pacientes optan por transferir dos embriones a la vez para convertir esa cuota limitada en un embarazo.
Es una respuesta racional a una regla. La cobertura abarató el tratamiento, y el tope de intentos parece estar empujando a una parte de las pacientes hacia una versión más arriesgada de él.
Lo que cambió la reforma de 2022 y lo que dejó intacto
Hasta abril de 2022 la FIV quedaba fuera del seguro público japonés. Las pacientes pagaban el precio completo y solicitaban una ayuda de 300.000 yenes (unos 1.900 dólares) por ciclo, que rara vez alcanzaba.
Desde entonces los tratamientos básicos están integrados en el seguro: la paciente aporta el 30 % habitual y puede acogerse además al sistema de gastos médicos elevados. En septiembre de 2026 las condiciones siguen siendo las mismas. El tratamiento debe iniciarse antes de que la mujer cumpla 43 años, y la cobertura llega hasta seis transferencias embrionarias para menores de 40 y tres para quienes tienen entre 40 y 43. Hay un requisito más que sorprende fuera de Japón: la pareja debe estar unida por matrimonio legal o por una unión de hecho acreditada, lo que deja fuera a las mujeres solteras y a las parejas del mismo sexo.
La barrera económica cayó de golpe. Las puertas de entrada siguen donde estaban.
Dinamarca, Israel y Australia: tres respuestas distintas
Dinamarca se apoya en la misma tecnología incluso más que Japón. Según la Autoridad Danesa de Datos Sanitarios, en 2025 nacieron allí 8.782 niños tras un tratamiento de fertilidad, sobre 59.443 nacimientos, es decir el 14,8 %, más de 1 de cada 7. La comparación no es exacta: el recuento danés incluye la inseminación intrauterina, mientras que los 86.473 japoneses corresponden solo a tratamientos de tipo FIV. Buena parte de esa diferencia la explica la financiación pública. Dinamarca duplicó de tres a seis los intentos financiados con fondos públicos en 2024. En diciembre de ese año extendió la gratuidad al segundo hijo, con 150 millones de coronas (unos 23 millones de dólares) anuales reservados desde 2025, y en enero de 2026 elevó también a seis los intentos para ese segundo hijo. La derivación a una clínica pública debe producirse antes de los 40 años; las privadas atienden hasta los 46. Las mujeres solteras acceden en las mismas condiciones que las parejas. Con una fecundidad cercana a 1,5, en Dinamarca todo esto se discute abiertamente como estrategia demográfica y no solo como sanidad.
Israel tiene uno de los sistemas más generosos que existen. Su seguro nacional financia ciclos ilimitados hasta que la mujer tenga dos hijos con su pareja actual, hasta los 45 años y sin importar el estado civil ni la orientación sexual. Los israelíes recurren a la reproducción asistida con la tasa por habitante más alta del mundo. El modelo tiene críticos dentro del propio país. La auditoría del Contralor del Estado de 2024 detectó que el tratamiento se estaba desplazando de los hospitales públicos a las unidades privadas. Y desde hace años hay clínicos que advierten de que el acceso ilimitado puede mantener a las pacientes en tratamiento mucho después de que las probabilidades lo justifiquen.
Australia ocupa el punto intermedio. Los reembolsos de Medicare se aplican sin límite de ciclos ni de edad, y en 2025 se reescribieron los requisitos para eliminar las restricciones por estado civil, orientación sexual o identidad de género. Pero el reembolso cubre una parte, no la factura. Según lo que publican las propias clínicas australianas, el gasto de bolsillo por ciclo completo se sitúa entre 4.500 y 6.500 dólares australianos, es decir, unos 3.200 a 4.700 dólares. Según el registro nacional de reproducción asistida, allí nace por esta vía cerca de 1 de cada 18 bebés, y 1 de cada 10 cuando la madre tiene 35 años o más.
Dinamarca compra intentos. Israel elimina el techo. Australia abre la puerta a todo el mundo y deja que el coste haga el filtrado. Japón eligió un tratamiento barato con un número fijo de oportunidades y una lista cerrada de quién puede acceder.
Lo que las cifras no dicen
Un año récord de nacimientos por FIV no es en realidad una historia sobre tecnología. La tecnología lleva cuarenta años funcionando. Lo que cambió es cuánta gente la necesita y lo tarde que llega hasta ella.
En Japón las pacientes se concentran alrededor de los 40 años, y el techo de los 43 está ahí porque a partir de esa edad las tasas de éxito caen en picado. El cupo de seis intentos sigue esa misma realidad. Japón ya se apoya con fuerza en esta tecnología: un análisis publicado en 2023 en Fertility and Sterility Reports lo situaba en segundo lugar entre los países comparados en ciclos de FIV por millón de habitantes en 2018, detrás de Israel y algo por delante de Dinamarca. Si un diseño barato pero con fecha de caducidad es la respuesta correcta para un país que pierde 41.115 nacimientos al año no es algo que los datos puedan resolver.
¿Hasta dónde llega la cobertura pública de los tratamientos de fertilidad en tu país, y a quién deja fuera?
Referencias
- https://news.yahoo.co.jp/articles/8bae22b16c88900812f5ab55682d9cbfb718aeea
- https://www.sakigake.jp/news/article/20250829CO0098/
- https://www.mhlw.go.jp/toukei/saikin/hw/jinkou/kakutei24/index.html
- https://www.jsog.or.jp/medical/641/
- https://www.cfa.go.jp/assets/contents/node/basic_page/field_ref_resources/ff38becb-bbd1-41f3-a95e-3a22ddac09d8/d055f060/20230401_policies_boshihoken_01.pdf
- https://sundhedsdatastyrelsen.dk/data-og-registre/publikationer/sygdomme-og-behandlinger/assisteret-reproduktion
- https://www.progress.org.uk/denmark-expands-free-ivf-to-those-wanting-a-second-child/
- https://www.thelocal.dk/20251229/denmark-extends-fertility-treatment-for-second-child-couples
- https://library.mevaker.gov.il/sites/DigitalLibrary/Documents/2024/IVF/2024-IVF-EN.pdf
- https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371%2Fjournal.pone.0309265
- https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10504530/
- https://www.unsw.edu.au/research/npesu/clinical-registries/anz-assisted-reproduction-database
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