🏢 La autoridad antimonopolio de Japón acaba de dar un golpe contundente contra una de las mayores tecnológicas del mundo. La Comisión de Comercio Justo de Japón registró la sede de Microsoft Japón en Tokio para investigar si la empresa usó su dominio en el software para asfixiar la competencia en el creciente mercado de la nube. Con la UE, Estados Unidos y el Reino Unido investigando en paralelo, todo apunta a un ajuste de cuentas global con las prácticas de las grandes tecnológicas.
Qué ocurrió: Japón registra Microsoft
El 25 de febrero de 2026, la Comisión de Comercio Justo de Japón (JFTC), la principal autoridad de competencia del país, llevó a cabo una inspección en la sede de Microsoft Japón, en el distrito de Minato (Tokio). El registro se realizó por sospecha de infringir la Ley Antimonopolio japonesa, en concreto sus normas contra las "prácticas comerciales desleales". Medios como NHK, Nikkei y Yomiuri Shimbun informaron de la noticia.
Microsoft Japón respondió ese mismo día que cooperaría "plenamente con la solicitud de la JFTC". La comisión analizará los documentos incautados e interrogará a las personas implicadas, y la investigación podría extenderse a la sede de Microsoft en Estados Unidos.
La acusación: atar a los clientes a la nube
La investigación se centra en las prácticas de licencias en torno a Azure, la plataforma de nube de Microsoft. Según la prensa, hay dos puntos en el foco.
El primero son las restricciones sobre Microsoft 365. El paquete que incluye Word, Excel y Teams (antes Office 365) supuestamente no podía utilizarse en plataformas rivales como Amazon Web Services (AWS) o Google Cloud. El segundo es un esquema de precios discriminatorio: cuando los clientes usaban el software de Microsoft en la nube de un competidor, se les cobraban tarifas de licencia más altas que en la propia Azure, lo que en la práctica los empujaba hacia Azure.
De confirmarse, estas prácticas podrían constituir "obstrucción de las transacciones de competidores" o "restricción condicionada del comercio" según la ley japonesa. La preocupación es que Microsoft aprovechara su casi monopolio en sistemas operativos (Windows) y software de oficina (Microsoft 365) para perjudicar a sus rivales en un mercado distinto y canalizar a los clientes hacia su propia nube. Usar la fuerza en un mercado para ganar otro se conoce a veces como "venta atada".
Conviene recordar que la nube permite a las empresas usar software y almacenar datos por internet sin tener sus propios servidores. El mercado mundial de infraestructura en la nube está dominado por tres actores: AWS, con cerca del 30%; Azure, alrededor del 20%, y Google Cloud, algo por encima del 10%, que juntos controlan cerca del 60% del mercado. En Japón, más de la mitad de las empresas que usan la nube recurren a AWS, mientras que Azure tiene especial peso entre las grandes corporaciones y los organismos públicos por su buena integración con el resto de productos de Microsoft.
Un cerco global a Microsoft
Lo llamativo del paso japonés es que no ocurre de forma aislada. Reguladores de varios continentes examinan las licencias de nube de Microsoft casi al mismo tiempo.
En la Unión Europea, la Comisión Europea abrió investigaciones bajo su Ley de Mercados Digitales (DMA) en noviembre de 2025 para determinar si Azure y AWS deben clasificarse como "guardianes de acceso". Esa categoría obligaría a cambios como ofrecer herramientas estandarizadas para que los clientes trasladen sus datos a otras plataformas. Las infracciones de la DMA pueden acarrear multas de hasta el 10% de la facturación anual mundial. Google, que había presentado su propia denuncia contra Microsoft en Bruselas, la retiró en cuanto la Comisión lanzó su investigación.
En Estados Unidos, la Comisión Federal de Comercio (FTC) envió a Microsoft a finales de 2024 un requerimiento de información de cientos de páginas, abriendo una pesquisa amplia que abarca licencias de nube, agrupación de software e inteligencia artificial. Se considera la investigación federal más exhaustiva sobre Microsoft desde las "guerras de los navegadores" de los años noventa.
En el Reino Unido, la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) concluyó que "la competencia no funciona bien" en los servicios de nube y recomendó investigar a Microsoft y AWS a comienzos de 2026. Una demanda colectiva valorada en unos 1.700 a 2.100 millones de libras (entre 2.100 y 2.600 millones de dólares) por las licencias de nube de Microsoft avanza además en el Tribunal de Apelación de Competencia británico.
Por qué Japón actúa ahora
La postura más firme de Japón frente a las GAFAM (Google, Apple, Meta, Amazon y Microsoft) responde a años de preparación.
En junio de 2024, Japón aprobó una ley para promover la competencia en el software de los teléfonos móviles, dirigida al control de Apple y Google sobre la distribución de aplicaciones. Entró plenamente en vigor en diciembre de 2025. En abril de 2025, la JFTC creó una división específica para los mercados digitales y triplicó su personal, de 14 a unas 50 personas. Sigue por detrás del centenar de la UE y los 200 previstos por el Reino Unido, pero supone un compromiso real.
Ese mismo abril, la JFTC dio un paso inédito frente a una GAFAM: avanzó una orden de cese contra Google por exigir a los fabricantes de móviles que preinstalaran sus aplicaciones, considerándolo una restricción condicionada del comercio. El registro a Microsoft prolonga esa línea, y una investigación antimonopolio a fondo sobre la nube resulta poco habitual incluso a escala global.
Qué significa para las empresas japonesas
La investigación toca de lleno el día a día de las empresas. Cerca del 80% de las compañías japonesas ya usan servicios en la nube, y Microsoft 365 está presente desde las oficinas públicas hasta las pequeñas empresas. Si se corrigen las prácticas de licencias, las empresas podrían elegir una nube distinta de Azure sin penalización de costes, lo que facilitaría montar arquitecturas multinube.
El mercado japonés de la nube ronda los 4,4 billones de yenes (unos 28.000 millones de dólares) y sigue creciendo con la expansión de la IA generativa. Que se pueda preservar la competencia leal en ese mercado afecta al corazón mismo de la competitividad digital de Japón.
¿Cómo se regula a las grandes tecnológicas en tu país?
Como servicios tan integrados en la vida y los negocios como Windows o Microsoft 365, Japón ha empezado a vigilar si su fabricante distorsiona la competencia en la nube. La regulación de las grandes tecnológicas se está volviendo un movimiento global, junto a la DMA europea, las demandas antimonopolio estadounidenses y la revisión de la CMA británica, pero cada país busca su propio equilibrio entre frenar el dominio y proteger la innovación.
¿Cómo se regula a las grandes tecnológicas en tu país? Cuando eliges un servicio en la nube, ¿tienes de verdad suficientes opciones? Cuéntanos cómo es la situación donde vives.
Referencias
- https://www.jiji.com/jc/article?k=2026022500943&g=eco
- https://www.itmedia.co.jp/pcuser/articles/2602/25/news137.html
- https://www.bloomberg.com/jp/news/articles/2026-02-25/TB0AC9T96OSH00
- https://www.tokyo-np.co.jp/article/471033
- https://digital-markets-act.ec.europa.eu/commission-launches-market-investigations-cloud-computing-services-under-digital-markets-act-2025-11-18_en
- https://samexpert.com/microsoft-regulatory-roundup-2025/
- https://www.computing.co.uk/news/2025/legislation-regulation/google-withdraws-antitrust-complaint-microsoft
Discusión global
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