Una película sobre una criatura diminuta y ansiosa que se gana la vida arrancando malas hierbas ha recaudado 8.070 millones de yenes en veinte días. Parte de lo que hace volver al público está en lo que le entregan en la puerta: primero una figurita al azar y después una pegatina.

Veinte días, 8.070 millones de yenes y 5,63 millones de entradas

Chiikawa the Movie: The Secret of Mermaid Island se estrenó en Japón el 24 de julio en 447 salas, 65 de ellas IMAX. Recaudó 990 millones de yenes el primer día y 2.240.333.500 yenes en su primer fin de semana largo de tres jornadas, con 1.508.538 entradas vendidas. Debutó en el primer puesto de la lista de fin de semana.

Lo que vino después no fue una caída típica de los estrenos ruidosos. A los siete días acumulaba 3.330 millones de yenes y 2,28 millones de espectadores. En la jornada 17 iba por 6.770 millones de yenes y 4,69 millones de entradas. Y hasta el 12 de agosto, es decir, veinte días de exhibición, llegó a 8.070 millones de yenes, unos 50,8 millones de dólares al cambio del 14 de agosto de 159 yenes por dólar, con 5,63 millones de entradas. Son 1.300 millones de yenes sumados en tres días entre semana, uno de ellos el 11 de agosto, festivo nacional en Japón por el Día de la Montaña.

El primer día fue viernes y superó la media diaria del sábado y el domingo siguientes. Según los cálculos de All About, esas dos jornadas se quedaron en unos 625 millones de yenes cada una frente a los 990 millones del viernes, justo lo contrario de lo habitual en un estreno japonés. All About lo atribuye a los fans más entregados, que se movieron rápido, y al obsequio que empezó a repartirse esa misma mañana.

Por qué funciona el regalo de la entrada

Los cines japoneses aplican un sistema llamado nyujosha tokuten, que puede traducirse como obsequio para el poseedor de la entrada: un regalo físico que se entrega a cada espectador hasta agotar existencias. Nunca se vende por separado, y cada tanda sigue un calendario publicado de antemano hasta agotar existencias.

La primera tanda de Chiikawa fue una figurita colgante. Ocho diseños, entrega al azar, sin posibilidad de elegir. Toho la mantuvo desde el día del estreno hasta el 7 de agosto en las salas que aún tenían existencias.

El azar es el motor. Si el espectador quiere a Hachiware y le entregan a Momonga, el único camino que ofrece la campaña es otra entrada.

En el diario económico Toyo Keizai, el columnista Oshiire no Hito sostiene que el tipo de objeto pesa tanto como el mecanismo de sorteo. Las figuritas colgantes suelen conseguirse en máquinas de cápsulas, y el auge reciente de esas máquinas en Japón las ha vuelto difíciles de obtener. Colocar una detrás de una entrada de cine es un canje muy atractivo.

El sistema no es nuevo ni goza de aprobación unánime. Apela al mismo impulso que sostiene el gasto en gacha, y los artículos limitados alimentan un mercado de reventa. Oshiire no Hito, que se define como fanático de Doraemon, recuerda que aquella franquicia hizo el recorrido inverso: juguetes de retroceso de 2006 a 2019, un cuadernillo de manga desde El nuevo dinosaurio en 2020 y, con el tiempo, un único cuadernillo sin variantes de color. Eliminar el azar es una medida razonable contra la reventa. También elimina el motivo para volver una segunda vez.

Una fiebre por las pegatinas capaz de mover la taquilla

La segunda tanda llegó el 8 de agosto: una pegatina Bonbon Drop con todo el reparto impreso.

Bonbon Drop es una línea de Q-LiA, una papelería de Osaka, a la venta desde marzo de 2024. Son pegatinas abombadas con resina transparente de hasta seis milímetros de grosor, con dos capas de impresión debajo para dar profundidad. El diario sectorial Senken Shimbun informó de que la magnitud del éxito sorprendió a la propia fabricante y de que los adultos las compran junto a los escolares que iniciaron la moda.

Para 2026 las pegatinas ya habían generado vocabulario propio. Toyo Keizai menciona el neologismo shiru-katsu, algo así como actividad de pegatinas, y describe a Bonbon Drop en la cima de un mercado saturado, con una marca tan potente que hay quien quiere una sin importar qué personaje lleve impreso.

De modo que la película regaló un objeto que los niños llevaban meses sin poder comprar en las tiendas. El fin de semana en que apareció la pegatina, el filme recuperó el primer puesto: la firma de datos de taquilla Kogyo Tsushinsha cifró el tramo del 7 al 9 de agosto en 1.699 millones de yenes y 1.147.000 espectadores, muy por encima de la semana anterior y por delante de Spider-Man: Brand New Day, que había liderado la lista hasta entonces. Al 14 de agosto no se había anunciado una tercera tanda.

La otra mitad del público

El segundo argumento de Toyo Keizai es que el obsequio no está pensado principalmente como una herramienta de fidelización. Chiikawa creció dentro de X. Nagano publica la tira allí desde 2020 y las entregas nuevas siguen apareciendo primero en esa plataforma, lo que levanta un muro para quien no la usa, incluidos los niños que aún no tienen edad para registrarse. La versión televisiva se emite en segmentos breves dentro del programa matinal Mezamashi TV, de Fuji TV, los martes y los viernes, fácil de pasar por alto si uno no sigue con constancia las reemisiones en línea.

La película no exige nada de eso. Toyo Keizai señala que sus primeros minutos están construidos para que los personajes principales se expliquen solos, sin dar por sentado que el espectador llegue conociéndolos.

Lo que no hace es quedarse en lo tierno, y eso también funciona como promoción. La junta de clasificación japonesa le dio la categoría G, apta para todos los públicos. El regulador taiwanés, en cambio, la situó en la categoría de protección, que advierte de la conveniencia de acompañamiento para los más pequeños. Medios taiwaneses relataron salas enteras que salieron de la función en silencio y hablaron directamente de cine de terror. El resumen del propio Oshiire no Hito es que se trata de un suspense de supervivencia disfrazado de ternura.

Dónde se puede ver fuera de Japón

Taiwán abrió la marcha. Tras las funciones anticipadas del 25 y el 26 de julio, el estreno general llegó el 31 de julio con distribución de Medialink. La distribuidora informó de más de 40 millones de dólares taiwaneses, alrededor de 1,2 millones de dólares estadounidenses, en la primera semana hasta el 4 de agosto, y el doblaje al mandarín se sumó el 7 de agosto. Taiwán importó también el calendario de obsequios: la misma figurita que Japón en la primera semana y, del 7 al 13 de agosto, un póster A3 de tirada limitada.

Hong Kong estrenó el 6 de agosto, con la versión en japonés y el doblaje al cantonés desde el mismo día. Un Star Ferry decorado con los personajes cruza el puerto Victoria desde el 28 de julio y tiene previsto operar hasta el 27 de septiembre.

Malasia llega el 20 de agosto, también con Medialink. Corea del Sur está fijada para septiembre, a cargo de Daewon Media, que anunció el estreno el 22 de julio.

Al 15 de agosto de 2026 no hay fecha anunciada de estreno digital ni de exhibición amplia en Norteamérica o Europa. Por ahora es un despliegue que empieza por Asia, y en Japón el objeto que empuja una parte de esa taquilla es una pegatina que no se consigue de ninguna otra forma que comprando una entrada. ¿En tu país el cine te entrega algo en la puerta? ¿Volverías a una segunda función por una pegatina?

Referencias