La velocidad máxima registrada en el descenso del esquí alpino es de unos 160 km/h. Persiguiendo a esos atletas en primera persona hay drones, respaldados por más de 810 cámaras y repeticiones de 360 grados con IA que se generan en apenas cinco segundos. En el corazón de la tecnología detrás de la retransmisión de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026 había empresas japonesas: Sony, Canon y Panasonic. Esta es una mirada de cerca a la tecnología de imagen japonesa que está transformando la forma en que el mundo ve el deporte.

La mayor operación de retransmisión en la historia de los Juegos de Invierno

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina, que se inauguraron el 6 de febrero de 2026, fueron la mayor producción audiovisual de la historia de los Juegos. Olympic Broadcasting Services (OBS) desplegó más de 810 cámaras, junto con 1.800 micrófonos, 50 grúas y jibs, y 12 sistemas de cablecam.

En 1956, los Juegos de Invierno celebrados en la misma Cortina d'Ampezzo fueron los primeros en televisarse, con menos de 10 cámaras. Setenta años después, esa cifra se ha multiplicado por más de 80.

OBS entregó más de 6.500 horas de contenido a las emisoras de todo el mundo, incluidas más de 900 horas de cobertura en directo. Para conectar sedes repartidas por cientos de kilómetros de terreno montañoso, desde Milán y Cortina d'Ampezzo hasta Val di Fiemme y Anterselva, OBS montó un sistema de producción remota basado en IP.

Drones FPV: persiguiendo esquiadores a más de 140 km/h

El mayor tema de conversación de los Juegos fue el despliegue a gran escala de drones FPV (First Person View, visión en primera persona). OBS desplegó 25 drones en total, de los cuales 15 eran unidades FPV.

Un dron FPV es una máquina de alta velocidad pilotada por un operador con gafas que ve a través del "ojo del dron". Las unidades usadas en estos Juegos pesaban unos 243 gramos y superaban los 140 km/h. Con los descensistas alpinos rozando los 160 km/h, los drones FPV seguían a los atletas desde atrás, dando al espectador la sensación de bajar la pista él mismo.

Cada dron FPV lo maneja un equipo de tres personas: un piloto centrado en volar, un director que marca ángulos y tiempos, y un técnico que gestiona el aparato. Se coordinan por un canal dedicado para ajustar las trayectorias y cambiar baterías con rapidez, ya que estas se agotan tan rápido que hay que sustituirlas cada dos bajadas de atleta, aproximadamente.

Curiosamente, algunos pilotos son exdeportistas. Jonas Sandell, que cubrió el salto de esquí, es exmiembro del equipo nacional de Noruega y aprovechó su experiencia como competidor para anticipar los movimientos de los atletas.

Los drones FPV se usaron en casi todos los deportes salvo el hockey sobre hielo, el patinaje artístico y el curling. En luge y skeleton llegaron a volar por dentro de las paredes de hielo en tramos cortos.

Cámaras de cable frente a drones

Aunque los drones FPV se llevaron el protagonismo, los equipos tradicionales siguieron cumpliendo un papel clave. La cablecam, en la que una cámara se desplaza a gran velocidad por un cable tendido en paralelo a la pista, se usó en 12 sistemas en estos Juegos.

Ambos tienen funciones diferenciadas. Como la cablecam está sujeta por un cable, el riesgo de que caiga sobre atletas o público en caso de fallo es muy bajo, por lo que se permite con más facilidad justo encima o muy cerca de la competición, donde la seguridad es prioritaria.

Los drones FPV, en cambio, siguen reglas estrictas: mantener una distancia fija con los atletas y no grabar nunca desde delante ni desde arriba en vertical. Sus trayectorias se diseñan para que, incluso ante una pérdida de control, no se altere la competición.

Los fabricantes japoneses y el enfoque "Cinelive"

Ningún relato de estos Juegos está completo sin los fabricantes de cámaras de Japón. Entre los socios tecnológicos de OBS figuraban Sony, Canon, Panasonic y Fujinon (del grupo Fujifilm).

Las empresas japonesas controlan alrededor del 88 % del mercado mundial de cuerpos de cámara, y casi todas las cámaras usadas en la cobertura de prensa y televisión olímpica son de fabricación japonesa.

El gran salto de esta edición fue un enfoque llamado "Cinelive". Acuñado por Panasonic, sustituye la cámara de retransmisión tradicional (sensor de 2/3 de pulgada) por cámaras de cine Super 35mm y de fotograma completo en la cobertura en directo.

Las cámaras de retransmisión tradicionales son nítidas y fiables, pero su imagen tiende a verse plana y documental. Las cámaras de cine de sensor grande aportan la escasa profundidad de campo del cine, con el atleta recortado con nitidez y el fondo bellamente desenfocado.

NBC Sports desplegó más de 100 cámaras Sony, con las cámaras de sistema de la serie HDC como pilar. También montó cámaras Cinema Line, como la Sony FX6, sobre estabilizadores para lograr primeros planos cinematográficos.

Canon suministró a NBC Sports 115 objetivos de retransmisión UHD, con ópticas que van desde zooms de alta relación hasta superteleobjetivos para captar con detalle las pruebas sobre hielo y nieve.

Panasonic aportó cámaras de retransmisión de sensor grande encabezadas por la AK-PLV100, que impulsa el concepto "Cinelive", junto con encuadre automático por aprendizaje profundo y otras herramientas pensadas para la producción de la era de la IA.

La IA y la "repetición de cinco segundos"

Otra revolución fue el uso de la IA. Estos Juegos introdujeron repeticiones de 360 grados en tiempo real de nueva generación. En colaboración con el algoritmo de IA de Alibaba Cloud, el sistema repite un momento decisivo desde cualquier ángulo. Generar una repetición de 360 grados llegó a tardar días; se redujo a 30 minutos, y en estos Juegos se completaba en apenas cinco segundos. El director ejecutivo de OBS, Yiannis Exarchos, dijo que esa velocidad habría sido imposible sin la IA.

En el patinaje artístico, la visión por computadora mide y muestra al instante la altura del salto, el tiempo en el aire y la velocidad. En el biatlón, las cámaras con IA siguen automáticamente a los atletas destacados de cada país y ofrecen datos de las calles de tiro y pantallas divididas en tiempo real.

También se introdujo el procesamiento de audio basado en IA. Realza los sonidos característicos de una sede, como los cantos del esquí sobre la nieve o las cuchillas del patín cortando el hielo, sin perder la naturalidad de los aplausos del público. Este "diseño de sonido" también cambia la experiencia del espectador.

El debate sobre el ruido

La nueva tecnología no solo recibió elogios. Algunos temían que el agudo zumbido de los drones FPV rompiera la concentración de los atletas; en las retransmisiones se oía con frecuencia un sonido de hélice de tono alto, parecido al de un motor de F1.

En las redes sociales, algunos lo compararon con la "vuvuzela", el instrumento que generó polémica en la Copa Mundial de la FIFA de 2010 en Sudáfrica. El comité organizador respondió que había realizado vuelos de prueba repetidos de antemano y no había recibido quejas de los atletas, y que estaban en vigor reglas estrictas, como distancias fijas con los atletas y trayectorias planificadas de antemano.

5G privado para conectar sedes de montaña

Un desafío propio de estos Juegos fue que las sedes estaban repartidas por un vasto terreno montañoso. Milán y Cortina d'Ampezzo distan cientos de kilómetros, lo que hacía imprescindible una infraestructura para transmitir con fiabilidad enormes volúmenes de vídeo.

La solución fue la tecnología de comunicaciones más reciente, incluido el 5G privado. Las imágenes de cada sede se reunían por una red IP en el Centro Internacional de Radiodifusión (IBC) de Milán. El IBC ocupa unos 25.000 metros cuadrados, un 20 % más compacto que la instalación de Pekín 2022, y aun así rinde más gracias a flujos de trabajo muy virtualizados, cumpliendo un concepto de "más con menos".

El legado olímpico de la imagen japonesa desde Tokio 1964

La tecnología de cámaras de Japón dejó su primera huella en los Juegos en Tokio 1964, cuando la Nikon F se adueñó de los puestos de los fotógrafos y las réflex japonesas se convirtieron en el estándar de la fotografía olímpica. Durante más de 60 años desde entonces, Canon, Nikon y Sony han competido por cuota en la fotografía de prensa olímpica.

También en cámaras de retransmisión, Sony, Panasonic y Canon ocupan las primeras posiciones del mundo. En sensores de imagen, Sony controla la mayoría del mercado mundial, y muchos de los sensores de los teléfonos y cámaras digitales del mundo son de fabricación japonesa.

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026 fueron una culminación de esta tecnología de imagen japonesa. Más de 810 cámaras, 15 drones FPV y análisis de imagen con IA se combinaron para transmitir la emoción de "la misma velocidad, el mismo punto de vista" que los atletas. Cuando la tecnología avanza tanto, la retransmisión deportiva pasa de ser un registro de resultados a una experiencia.

¿Cómo disfrutas de la cobertura de los Juegos de Invierno en tu país? ¿Viste las imágenes de los drones FPV? Si hay algo distintivo en la tecnología de retransmisión o en la cobertura deportiva de donde vives, nos encantaría saberlo.

Referencias