🧪 Imagina los cristales amarillos que se pegan alrededor de una fumarola volcánica. Esa misma molécula se fabrica dentro de células de ratón y humanas, y se acumula en diminutas gotas de grasa. Un equipo internacional encabezado por la Universidad de Tohoku lo publicó en la revista estadounidense Science el 24 de septiembre de 2026. Una molécula tan común tardó mucho en confirmarse en los mamíferos, y las razones están en su propia química y en las herramientas para medirla.
Un anillo de ocho átomos de azufre
La protagonista es el ciclooctaazufre, o S8: un anillo de ocho átomos de azufre. Es el alótropo más estable del azufre elemental y también su forma más común.
Hasta ahora, el S8 se asociaba a zonas volcánicas, fuentes hidrotermales y algunas bacterias que metabolizan azufre. Se sabe bien que los microbios producen, almacenan y usan azufre elemental para obtener energía. Si los animales hacían algo parecido seguía siendo una incógnita.
El olor a huevo podrido de los gases volcánicos tampoco es S8. Ese olor procede del sulfuro de hidrógeno, un gas incoloro y una molécula distinta.
Guardado en la grasa del cuerpo
En el estudio participaron la Universidad de Tohoku, la Universidad de Akita y el Instituto de Ciencias de Tokio, junto con el Instituto Max Planck de Investigación de Polímeros, en Maguncia (Alemania), y Shimadzu Corporation, entre otros. Los autores de correspondencia son Takaaki Akaike, profesor de la Escuela de Posgrado de Medicina de la Universidad de Tohoku, y Uladzimir Barayeu, jefe de grupo en el Instituto Max Planck de Investigación de Polímeros y también profesor en Tohoku.
Según el resumen del artículo, el S8 se acumula en concentraciones milimolares en las membranas mitocondriales y en las gotas lipídicas de células de ratón y humanas. Las mitocondrias son los compartimentos que producen la energía de la célula; las gotas lipídicas, pequeños glóbulos donde la célula guarda su grasa.

Fuente: comunicado de prensa de la Universidad de Tohoku
En la producción de S8 participa la óxido nítrico sintasa endotelial (eNOS), una enzima conocida por producir óxido nítrico, que relaja los vasos sanguíneos y ayuda a regular la presión arterial.
Por qué costó tanto confirmarlo
El S8 no se disuelve en agua, lo que dificultaba estudiarlo en tejidos de mamíferos. En unas células que son sobre todo agua, se escondía donde están los lípidos.
Además, se rompe al medirlo. La espectrometría de masas identifica las moléculas por su peso, y para ello primero debe cargarlas eléctricamente (ionizarlas). Un estudio de 2017 del Instituto Tecnológico de Tokio mostró que, con la espectrometría de masas convencional, incluso el S8, tan estable, se fragmentaba en ese paso y solo se veían restos como S3+ y S4+.
La solución fue una "cápsula molecular". En 2017, el grupo de Michito Yoshizawa, entonces en el Instituto Tecnológico de Tokio, mostró que una cápsula en forma de jaula podía envolver el S8 entero para medir su masa sin romperlo. Entonces se planteó como método de análisis de cúmulos inorgánicos para materiales y catalizadores. El nuevo estudio usó una cápsula molecular del grupo de Yoshizawa, ahora en el Instituto de Ciencias de Tokio: soluble en agua, con una cavidad de cerca de 1 nanómetro y capaz de atrapar solo el S8 incluso dentro de células llenas de otras moléculas. Una herramienta de la química se convirtió, nueve años después, en la llave de un hallazgo biológico. El equipo usó además la microscopía Raman, que distingue las moléculas por cómo dispersan la luz, para ver directamente dónde está el S8 en la célula.
El resumen de un proyecto de investigación con financiación pública que arrancó en junio de 2022 ya recoge, con evidente sorpresa, que se había detectado S8 en abundancia en humanos y animales. El artículo llegó unos cuatro años después.
¿Nadie lo buscó o nadie podía verlo? Desde la química, se ha considerado que el S8 es el destino final de los compuestos de azufre reactivos del cuerpo. Un grupo de la Universidad de Leicester (Reino Unido) escribió en un preprint publicado en septiembre de 2025 que, aun así, el papel del azufre elemental en biología seguía sin definirse porque no había una forma fiable de medirlo directamente. El retraso parece deberse menos a la falta de interés que a la falta de herramientas.
Del azufre gaseoso a los anillos de azufre
En la biología del azufre, el sulfuro de hidrógeno se ha estudiado como molécula señalizadora. Hoy se considera la tercera molécula señalizadora gaseosa, tras el óxido nítrico y el monóxido de carbono.
El grupo de Akaike siguió un hilo algo distinto. En 2014 descubrió que en los mamíferos abunda la cisteína persulfuro, un aminoácido con un átomo de azufre adicional. En 2017 describió la "respiración de azufre", en la que metabolitos del azufre sustituyen al oxígeno en la producción de energía. Llaman "supersulfuros" a las moléculas con cadenas de átomos de azufre y han desarrollado esa idea en las últimas dos décadas. El nuevo estudio contó también con el apoyo de un programa japonés de subvenciones públicas a la investigación conocido como Biología del Azufre.
No es una historia solo japonesa. En 2020, químicos de la Universidad de Oregón describieron cómo disolver S8 en agua con ciclodextrinas modificadas (moléculas de azúcar en forma de anillo) y llevarlo a células vivas. El nuevo artículo incluye a investigadores de Alemania y Estados Unidos, y la Universidad de Vermont ha destacado más de 25 años de intercambio con el laboratorio de Akaike.
Qué hace todavía está por aclarar
En experimentos con células, con menos S8 aumentaban la oxidación de lípidos y la ferroptosis, una forma de muerte celular dependiente del hierro. Al añadirlo, se frenaba en adipocitos y en las células que recubren los vasos sanguíneos. El S8 reacciona además con el glutatión, una molécula abundante en las células, y forma supersulfuros con acción antioxidante. El equipo cree que el S8 de las gotas lipídicas funciona como una reserva que impide que la oxidación de los lípidos se propague.
En animales, los investigadores usaron ratones a los que se provocó artrosis de rodilla mediante cirugía e inyectaron en la articulación una forma hidrosoluble de S8. A las 2 semanas de la cirugía, un marcador de oxidación lipídica llamado 4-HNE había bajado en la membrana sinovial, la que recubre la articulación. El comunicado describe ese cambio en el marcador; no dice si mejoraron los síntomas.
En tejido de cáncer de mama, el S8 era mucho más alto que en el tejido mamario sano de las mismas pacientes, en algunos casos más de 100 milimolar. Los supersulfuros también eran más altos en el aliento condensado de pacientes con cáncer de mama que en personas sanas. Por qué una molécula que parece proteger a las células se acumula alrededor de los tumores, y si eso ayuda o perjudica al organismo, aún no se sabe.
El titular de la Universidad de Tohoku habla de expectativas para prevenir y tratar el cáncer, el envejecimiento, la inflamación y la artrosis. El del Instituto Max Planck, publicado el mismo día, arranca recordando que los antioxidantes son habituales en la publicidad. Menciona posibilidades a largo plazo para entender y tratar enfermedades como las neurodegenerativas, y concluye que hace falta más investigación antes de cualquier uso médico.
El estudio trata del S8 que el cuerpo fabrica por sí mismo, y la administración a animales que describe el comunicado fue una inyección en articulaciones de ratón. Ni el comunicado ni el resumen del artículo dicen que comer o beber azufre sea bueno para la salud. Si esta investigación aparece en anuncios de productos con "azufre" o "antioxidantes", esa afirmación queda fuera de lo que el estudio demostró.
En tu país, ¿la palabra "azufre" te hace pensar en volcanes o en aguas termales?
Referencias
- https://www.tohoku.ac.jp/japanese/2026/09/press20260925-02-octasulfur.html
- https://www.tohoku.ac.jp/japanese/newimg/pressimg/tohokuuniv_press20260925_web02_octasulfur.pdf
- https://doi.org/10.1126/science.aec5473
- https://www.mpip-mainz.mpg.de/1193435/PM2026-23
- https://www.uvm.edu/larnermed/medcommunications/news/25-year-scientific-exchange-leads-new-insights-cellular-stress
- https://www.titech.ac.jp/news/2017/039200
- https://kaken.nii.ac.jp/grant/KAKENHI-PROJECT-22K19397
- https://scienceportal.jst.go.jp/newsflash/20171113_01/index.html
- https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9495975/
- https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2025.09.26.678775v1
- https://doi.org/10.1039/d0sc04137h
- https://www.pref.kagoshima.jp/bc05/hakubutsukan/iimono/documents/98090_20220615105755-1.pdf
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