Lo que antes era solo materia de ciencia ficción, "conversar con extraterrestres", ha empezado a discutirse en serio entre los científicos a medida que avanza la IA. Lo que proponen los investigadores del SETI es lanzar al espacio una IA cargada con el conocimiento humano.

Una era en la que la IA se convierte en portavoz de la humanidad

En 2024, Franck Marchis, responsable de ciencia ciudadana del Instituto SETI, e Ignacio G. López-Francos, ingeniero principal de investigación del Centro de Investigación Ames de la NASA, publicaron un artículo de opinión en Scientific American en el que proponían enviar al espacio un gran modelo de lenguaje (LLM). El objetivo es una "conversación indirecta" con inteligencia extraterrestre.

Los enfoques convencionales, como el mensaje de Arecibo de 1974, transmitían información básica de matemáticas y química, la estructura del ADN y la forma humana en forma de código binario simple. Pero con solo 1.679 bits de datos, hay límites para transmitir la compleja cultura y el conocimiento de la humanidad.

Su propuesta invierte esa premisa. Si se envía al espacio un LLM entrenado con el conocimiento humano, una civilización extraterrestre receptora podría aprender nuestro idioma, hacer preguntas a la IA y llegar a comprender a la humanidad en profundidad.

Desafíos técnicos y soluciones

Este ambicioso plan tiene varios obstáculos técnicos.

Primero, el problema del tamaño de los datos. El Llama-3-70B de Meta ocupa unos 130 GB, demasiado para la comunicación interestelar. Pero, mediante una técnica llamada "cuantización", puede comprimirse a unos pocos GB manteniendo el rendimiento.

Después, el desafío de la velocidad de transmisión. La velocidad de comunicación actual con las sondas lunares de la NASA llega hasta unos 100 Mbps, pero en la comunicación interestelar cae a unos 100 bits por segundo. Incluso un modelo comprimido tardaría años en enviarse entero a Alfa Centauri, el sistema estelar más cercano, a unos 4 años luz.

Los investigadores también estudian tecnologías de transmisión más rápidas, como el desarrollo de un transmisor láser de alta potencia propuesto por la Breakthrough Initiative, o una "misión de foco solar" que usa el Sol como lente gravitacional.

La IA abre una nueva era para el SETI

La IA también amplía su papel en el lado receptor del SETI (la búsqueda de inteligencia extraterrestre).

En la GTC (GPU Technology Conference) de 2025, Luigi Cruz, del Instituto SETI, presentó un nuevo método que combina las GPU de NVIDIA con una red neuronal. Sincronizando las 42 antenas del Allen Telescope Array, logró identificar en tiempo real las señales de radio del púlsar de la Nebulosa del Cangrejo.

Sacar la "aguja" de una señal inteligente de un pajar de ruido cósmico es el trabajo central del SETI. El experimento mostró que la IA puede cargar con buena parte de él.

También en Japón, la empresa espacial Spaceshift anunció en 2024 un plan para aplicar al SETI la tecnología de IA desarrollada en el análisis de datos de satélites. En colaboración con el profesor Keitaro Takahashi, de la Universidad de Kumamoto, avanza un intento de analizar con IA los datos de radiotelescopios de todo el mundo.

La renovación del protocolo de posdetección

Si de verdad detectáramos una señal de otro mundo, ¿cómo debería responder la humanidad?

En el 76.º Congreso Astronáutico Internacional, celebrado en Sídney entre finales de septiembre y principios de octubre de 2025, el Comité SETI de la Academia Internacional de Astronáutica (IAA) presentó un borrador de revisión del protocolo de posdetección, los procedimientos para responder tras detectar una señal. El último ajuste databa de 2010, así que la revisión llegaba con quince años de distancia. El profesor Michael Garrett, de la Universidad de Mánchester, dirigió el trabajo mediante un grupo de tarea creado en 2022, e incorporó pasajes sobre el alcance de las redes sociales y el avance de la IA.

Hay cuatro principios básicos.

  • Verificar exhaustivamente la señal detectada
  • No anunciarla hasta que se confirme
  • Una vez confirmada, divulgarla abiertamente sin ocultamiento
  • No responder sin consulta internacional

El más pesado es el de no responder por cuenta propia. Como advirtió Stephen Hawking, el contacto con una civilización tecnológicamente más avanzada exige cautela. La propuesta de Marchis reconoce ese riesgo y aun así defiende que vale la pena abrir el debate.

[Actualización] El 5 de junio de 2026, la IAA anunció que los protocolos revisados habían quedado formalmente ratificados. Garrett ha explicado que, en un entorno informativo lleno de deepfakes y desinformación automatizada, una sola afirmación sin verificar podría desatar la confusión. (Datos de agosto de 2026)

Un nuevo enfoque de búsqueda

Un equipo de la Universidad Estatal de Pensilvania y el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA hizo una propuesta interesante en 2025: un método de búsqueda basado en la idea de que las civilizaciones extraterrestres también realizan comunicaciones con el espacio profundo igual que los humanos.

La Red del Espacio Profundo (DSN) de la NASA envía comunicaciones con regularidad hacia planetas como Marte. Estas comunicaciones "se filtran" a lo largo del plano orbital y son detectables si se observan desde fuera. El equipo propone suponer que las civilizaciones extraterrestres hacen lo mismo y observar en el momento en que los exoplanetas se superponen entre sí (ocultación entre planetas).

Según los cálculos del equipo, una transmisión de la escala de la DSN terrestre llegaría a unos 23 años luz. La técnica se probó en TRAPPIST-1, a unos 41 años luz, con el Allen Telescope Array siguiendo el sistema durante 28 horas.

Los que heredan el legado de la Voyager

En 1977, las sondas Voyager partieron llevando el "Disco de Oro". Es una "cápsula del tiempo" analógica repleta de cultura humana, con música, imágenes y saludos en 55 idiomas.

El envío de un LLM que proponen Marchis y López-Francos es la edición digital de ese legado. Las futuras misiones espaciales podrían llevar de serie ordenadores con un LLM que funcione incluso sin conexión a internet.

En un futuro lejano, cuando alguna civilización descubra esa nave espacial y active la IA, podrá aprender el idioma de la humanidad y hacer preguntas sobre nuestra historia y cultura. Aunque para entonces ya no existan humanos en la Tierra, nuestro conocimiento y nuestra memoria seguirían vivos en algún lugar del cosmos.

¿Y en tu país?

En Japón, el investigador Shinya Narusawa, del Observatorio Astronómico de Nishi-Harima, es conocido como una figura destacada de la investigación SETI japonesa y ha liderado proyectos internacionales de observación conjunta. Ahora que el romanticismo de buscar extraterrestres se une a la tecnología de IA de vanguardia, ¿qué opinas?

En tu país, ¿qué debate hay sobre la búsqueda de inteligencia extraterrestre y la investigación espacial impulsada por IA? Si pudieras enviar un mensaje a los extraterrestres, ¿qué querrías decir? Cuéntanoslo en los comentarios.

Referencias