¿Qué hay debajo de la superficie de la Luna? ¿Hielo de agua, recursos minerales o un suelo estable para bases lunares? Un "bastón" desarrollado en Japón se propone ayudar a resolver ese enigma. Empuñado por los astronautas en la superficie lunar, este dispositivo podría transformar el modo en que la humanidad explora la Luna.
Tecnología japonesa seleccionada para la misión lunar de la NASA
En diciembre de 2025, la NASA anunció oficialmente que PASS (Portable Active Seismic Source, "fuente sísmica activa portátil"), un dispositivo sísmico compacto desarrollado por el profesor Takeshi Tsuji y su equipo en la Escuela de Posgrado de Ingeniería de la Universidad de Tokio, había sido seleccionado para la misión Artemis IV.
El programa Artemis es la iniciativa insignia de vuelos tripulados de la NASA, desarrollada junto con Japón y otros socios internacionales. Busca devolver seres humanos a la Luna por primera vez desde el fin de las misiones Apolo en 1972, uno de los mayores esfuerzos de exploración espacial en medio siglo.
Artemis IV, la misión que llevará PASS, tiene previsto su lanzamiento en 2028. Será el primer alunizaje tripulado desde el Apolo y la primera misión en la que los astronautas realicen estudios geológicos completos en la superficie. Existe incluso la posibilidad de que participen astronautas japoneses, que podrían ser los primeros en usar equipos de fabricación japonesa en la Luna.
Qué es PASS: una fuente sísmica en forma de bastón
PASS son las siglas de "Portable Active Seismic Source". El dispositivo tiene el aspecto de un bastón o una vara, lo bastante compacto para que los astronautas lo manejen con la mano incluso con los voluminosos trajes espaciales.
Así funciona:
- Los astronautas instalan sismómetros en la superficie lunar.
- Con PASS, cerca de los sismómetros, generan de forma repetida pequeñas vibraciones artificiales.
- Esas vibraciones se propagan como ondas por el interior de la Luna.
- Los sismómetros registran los cambios en la velocidad y la intensidad de las ondas.
- Los científicos analizan los datos para elaborar "mapas en sección" de la estructura del subsuelo.
Los equipos de prospección sísmica tradicionales son grandes y pesados, demasiado voluminosos para una misión espacial. PASS logró la miniaturización y la reducción de peso necesarias, con características de grado espacial: resistencia al vacío, a las oscilaciones extremas de temperatura (de unos -170 °C a +120 °C) y al fino polvo lunar conocido como "regolito".
Qué se explorará en la Luna
Con PASS, Artemis IV busca visualizar la estructura del subsuelo hasta unos 5 metros de profundidad. Los datos servirán para varios fines clave:
Exploración de agua y recursos minerales Se cree que la región del polo sur lunar contiene hielo de agua en cráteres en sombra permanente, lugares donde nunca llega la luz solar. Encontrar agua sería transformador: podría servir como agua potable y, mediante electrólisis, separarse en hidrógeno y oxígeno para producir combustible de cohetes. Fabricar el combustible en la Luna, en vez de transportarlo desde la Tierra, reduciría drásticamente el costo de la exploración espacial.
Evaluación del terreno para bases lunares Existen planes para levantar bases permanentes en la Luna. Construir con seguridad exige conocer con precisión la dureza y la estructura del terreno, y los datos de PASS serán decisivos para elegir los mejores emplazamientos.
Comprensión de la formación lunar Aún no se entiende del todo cómo se formó la Luna. Los datos del subsuelo aportan pistas científicas valiosas sobre el origen de nuestro vecino celeste más cercano.
Tecnología probada en la Tierra
PASS no se desarrolló originalmente para el espacio. Se creó para la prospección del subsuelo terrestre y ya cuenta con un historial notable:
Monitoreo del almacenamiento de carbono En la búsqueda de la neutralidad de carbono, inyectar CO₂ en el subsuelo profundo se ha convertido en una estrategia clave. PASS vigila esos depósitos para comprobar que el carbono almacenado no se filtre de nuevo a la superficie.
Prospección geotérmica En las zonas geotérmicas de Japón, los estudios de ondas elásticas basados en PASS han logrado visualizar estructuras de fallas a profundidades de unos 1.000 metros, mejorando la eficiencia del desarrollo de recursos geotérmicos.
Seguridad en la construcción de túneles La tecnología permite detectar cavidades subterráneas y vigilar el riesgo de derrumbe durante las obras de túneles.
Inspección de infraestructuras También sirve para la inspección no destructiva del interior de diques, puentes y otras estructuras envejecidas.
Una empresa derivada de la Universidad de Tokio, "Wavelet", impulsa la implantación de esta tecnología con el objetivo de que cualquiera pueda estudiar el subsuelo con facilidad.
Colaboración internacional en la exploración lunar
PASS operará como parte de la SPSS (South Pole Seismic Station, "estación sísmica del polo sur"), un sistema que integra la fuente sísmica con los sismómetros. La SPSS es fruto de la colaboración internacional:
- NASA (EE. UU.): el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) lidera la coordinación del proyecto.
- CNES (Francia): la agencia espacial francesa desarrolla los sismómetros.
- IPGP (Francia): el Instituto de Física del Globo de París desarrolla los sismómetros.
- JAXA y Universidad de Tokio (Japón): aportan PASS y realizan la prospección por ondas elásticas.
La contribución de Japón mediante un instrumento de exploración concreto supone un hito importante en su papel creciente en la exploración lunar, tras el exitoso alunizaje de la sonda SLIM en enero de 2024.
La línea temporal de Artemis
El programa Artemis avanza por varias fases:
- Artemis I (completada en 2022): vuelo de prueba no tripulado.
- Artemis II (completada en abril de 2026): sobrevuelo lunar tripulado con éxito.
- Artemis III (prevista para 2027): ensayo tripulado del módulo de alunizaje (HLS) en órbita terrestre (reasignada desde el alunizaje tripulado original).
- Artemis IV (prevista para 2028): primer alunizaje tripulado desde el Apolo, con estudios geológicos completos mediante PASS.
La selección de PASS valida la tecnología espacial japonesa en el escenario internacional y es un buen ejemplo del efecto "spinoff": tecnología creada para el espacio que también resuelve problemas en la Tierra, y viceversa.
En Japón hay un considerable orgullo por que investigaciones básicas nacidas en universidades hayan sido seleccionadas para grandes proyectos espaciales internacionales. ¿Cómo contribuye tu país a la exploración lunar? ¿Qué usos le ves a la tecnología de estudio del subsuelo? Nos encantaría conocer tu opinión.
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