🏇 Llega una IA que detecta el uso de la fusta en las carreras a partir del "sonido".
Hoy, el número de fustazos durante una carrera lo comprueban los comisarios revisando el vídeo a ojo: lleva tiempo y hay riesgo de que se escape algún golpe. La Universidad de Tsukuba ha desarrollado un sistema de IA que se fija en el "sonido" de la fusta y lo detecta de forma automática, con cerca de un 70 % de acierto y la posibilidad de decidir en tiempo real. ¿En qué consiste esta tecnología que protege a la vez la equidad de la carrera y el bienestar del caballo?
Contexto: por qué hace falta detectar la fusta de forma automática
En las carreras, la fusta es una herramienta que se usa para acelerar al caballo o mantener su concentración. Pero un uso excesivo puede causarle dolor, y por eso el bienestar animal ha llevado a endurecer las normas en todo el mundo.
La Asociación de Carreras de Japón (JRA) limitó desde 2024 los fustazos consecutivos a cinco (antes eran diez). Al jinete que incumple se le sanciona desde una amonestación hasta multas o incluso la suspensión. Fuera de Japón hay reglas igual de estrictas: en Alemania se permiten hasta tres golpes seguidos y en el Reino Unido hasta siete en las carreras en llano.
Hoy, esas infracciones las comprueba un comisario viendo el vídeo tras la carrera. Es un proceso que lleva tiempo y en el que algo puede pasar inadvertido. De ahí la necesidad de una tecnología capaz de detectar el uso de la fusta de forma objetiva y eficiente.
El enfoque de Tsukuba: el componente de alta frecuencia del sonido
El grupo del profesor asociado Keiichi Zenpo, de la Facultad de Ingeniería, Información y Sistemas de la Universidad de Tsukuba, se fijó en el "sonido" que se produce justo al agitar la fusta. Primero pidió a preparadores que usaran fustas de distintas formas dentro de las cuadras y recopiló y analizó ese audio.
El resultado: el sonido de la fusta contiene frecuencias muy altas, por encima de los 22 kilohercios. Esos sonidos superan el rango audible humano (unos 20 Hz a 20 kHz) y cuesta captarlos con equipos de grabación normales, así que el equipo grabó con una frecuencia de muestreo muy alta, de 192 kHz.
Un sistema automático basado en aprendizaje profundo
Para analizar el audio, el equipo empleó una técnica de aprendizaje profundo llamada "red neuronal recurrente convolucional", capaz de captar a la vez las características del sonido y su evolución en el tiempo.
Con datos de 24 carreras en Japón y 620 muestras de fustazos, el modelo más preciso logró detectar el uso de la fusta de forma automática con cerca de un 70 % de acierto. Lo notable es que la precisión mejoró al usar audio de alta calidad con esas frecuencias tan altas, lo que demostró además, por primera vez de forma científica, que el sonido de la fusta contiene componentes de muy alta frecuencia.
Pruebas en el hipódromo y la opción de tiempo real
El equipo intentó recoger datos también en hipódromos de la región de Kanto y en el de París-Longchamp, en Francia. Dentro de un hipódromo, el griterío del público genera un ruido de entre 70 y 126 decibelios, comparable al de un motor de avión.
Como en las zonas concurridas era difícil captar el sonido de la fusta, se grabó en puntos con menos público y en las curvas cercanas a la pista. Y dado que, en muchas condiciones, la velocidad de procesamiento fue menor que la duración del audio, se abrió la puerta a detectar el uso de la fusta en tiempo real durante la carrera.
Aportación a la equidad deportiva y al bienestar animal
Si esta tecnología llega a usarse, permitirá conocer con más precisión y objetividad cómo se emplea la fusta, lo que mejora la equidad de la carrera. Y al asegurar un uso adecuado, se espera que reduzca también la carga sobre el caballo.
"Quiero afinar la tecnología para que sirva también a aliviar la carga del caballo", ha declarado el profesor Zenpo. La investigación se realizó con financiación de NEXION Corporation (Shinjuku, Tokio) y sus resultados se publicaron en noviembre de 2025 en "Engineering Applications of Artificial Intelligence", revista de la Federación Internacional de Control Automático (IFAC).
El creciente interés mundial por el bienestar animal
El uso de la fusta en las carreras sigue debatiéndose en muchos países. En las carreras al trote enganchado (harness racing) de Australia se prohibió por completo la fusta en 2016, y en Noruega, desde 1982, por norma general solo se permite llevarla, no usarla.
Por otro lado, hay jinetes que sostienen que la fusta no sirve para herir al caballo, sino como señal para garantizar la seguridad o corregir la dirección, y que muchos son cautos ante una prohibición total. Esta tecnología puede aportar datos científicos a ese debate y favorecer una conversación más constructiva.
Un paso hacia unir equidad y bienestar
Nacida en Japón, esta tecnología tiende un puente entre dos valores que a menudo parecen enfrentados: la equidad deportiva y el bienestar animal. El equipo planea ampliar los datos y perfeccionar el sistema para que detecte con fiabilidad incluso en entornos ruidosos, con la mira puesta en su uso real.
En Japón se recurre así a la IA para mejorar a la vez la equidad de las carreras y el bienestar animal. ¿Qué se debate en tu país sobre el trato a los animales en las carreras de caballos o en otros deportes? Cuéntanoslo.
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