🧬 La inmunología enseña un reparto de tareas muy claro: las células T CD4 dan las órdenes y las células T CD8 atacan. En la sangre de quienes han superado los 110 años, ese reparto se ha roto en silencio. Un equipo japonés acaba de determinar cuándo empieza a ocurrir, y la respuesta cae en torno al centésimo cumpleaños.
El oficial que tomó un fusil
Las células T asesinas CD4 positivas, abreviadas como CD4 CTL, son la excepción: pueden atacar directamente a otras células en lugar de limitarse a dar instrucciones. En la mayoría de las personas apenas se detectan.
Un estudio publicado en Cell Reports el 20 de agosto de 2026, hora de Japón, midió cuántas hay a cada edad. Lo firman investigadores del Instituto de Investigación de Proteínas de la Universidad de Osaka, del Centro de Investigación Médica sobre Supercentenarios de la Facultad de Medicina de la Universidad Keio y del Centro RIKEN de Ciencias Médicas Integrativas. Entre los 70 y los 99 años, las CD4 CTL representaban una mediana del 4 %. Entre los centenarios, el 9,6 %. Entre quienes pasaban de 110, el 17,6 %.
Las células T desgastadas llevan marcadores de agotamiento y estas no los llevaban: genes como LAG3 y CTLA4 aparecían con expresión baja. Además eran clonales. En cada persona, un único linaje se había multiplicado de forma desproporcionada respecto a todo lo demás, y el clon mayoritario ocupaba de media el 33,3 % de las CD4 CTL de esa persona. En un centenario, un solo clon alcanzó el 53,8 %.
Ese clon tampoco era un monocultivo. Al estimular las células en el laboratorio, las que portaban receptores idénticos se repartieron en ocho grupos con perfiles de citocinas distintos.
De 28 personas a 1.500
El análisis fino se hizo sobre 28 donantes: ocho de entre 70 y 99 años, diez de entre 100 y 109 y diez de 110 o más. El equipo perfiló sus células T una a una, combinando expresión génica y proteínas de superficie.
Veintiocho personas no son una población. Por eso los investigadores entrenaron un modelo de inteligencia artificial con la firma molecular que habían encontrado y lo aplicaron a datos públicos de célula única de más de 1.500 personas, desde la infancia hasta los 110 años. La IA no hizo el hallazgo: comprobó si el hallazgo se sostenía en una muestra que ningún laboratorio podría reunir por su cuenta.
Se sostuvo, y además dio el calendario. La proporción se mantiene baja durante los ochenta y los noventa años, y después sube. Aunque no como regla. El propio equipo señala que el patrón no se limitaba a los más longevos y que la proporción más alta de todo el estudio correspondía a un participante que aún no había cumplido 100 años.
En noviembre de 2019, prácticamente el mismo grupo publicó en PNAS que los supercentenarios tenían cantidades inusuales de estas células, a partir de siete supercentenarios, cinco controles de entre 50 y 80 años y unas 60.000 células. Aquel trabajo demostró que estaban ahí. Este demuestra cuándo aparecen.
Un país capaz de reunir a diez personas de más de 110 años
Lo difícil del estudio de 2026 no fue la secuenciación, sino conseguir sangre de diez personas de 110 años o más, con su consentimiento.
La investigación de Keio sobre centenarios arranca en 1992, de la mano del médico Nobuyoshi Hirose, cuando Japón tenía 4.152 residentes de 100 años o más. Desde 2002 mantiene además un estudio nacional centrado en personas de 105 años en adelante. Hirose firma también el trabajo de 2026. Yasumichi Arai, director del centro, describió así su posición en una entrevista de enero de 2026: "No es exagerado decir que el nuestro es el único centro del mundo que conserva datos de unos 200 supercentenarios de 110 años o más".
El 1 de septiembre de 2026, Japón contaba 107.677 residentes de 100 años o más: la primera vez que la cifra supera las 100.000 y el 56.º aumento anual consecutivo. Cuando el recuento empezó, en 1963, la lista tenía 153 nombres. Estados Unidos, un país mucho más poblado, tenía unas 101.000 personas de 100 años o más según la estimación de 2024.
Otros países mantienen sus propias cohortes de longevos. El New England Centenarian Study de la Universidad de Boston, iniciado en 1995, se define como "el mayor estudio del mundo sobre centenarios y sus familiares", con más de 3.000 participantes en el conjunto de sus proyectos. Ahora bien, cuanto más se estrecha la franja de edad, más se desplaza la ventaja: ese estudio cuenta centenarios y parientes, mientras que Arai habla de personas de más de 110 años.
En Japón estas cifras suelen leerse como una factura pendiente: pensiones, personal de cuidados, escuelas que cierran. Pero ningún país puede decidir tener supercentenarios. O los tiene, los lleva contando décadas y dispone de instituciones lo bastante antiguas como para haberles pedido una muestra de sangre, o no los tiene. Nadie cambiaría una crisis de pensiones por una muestra de estudio, pero la muestra existe, y construirla costó treinta años de trabajo de campo sin brillo.
Las cicatrices no son la fuerza
Dos días después del anuncio, un bloguero japonés de divulgación biológica formuló la objeción central. Imagine que examina a los soldados veteranos que sobrevivieron a una guerra larga, escribió, que los encuentra cubiertos de cicatrices y que concluye que hacer cicatrices a los jóvenes los volvería más fuertes. "Puede que las cicatrices no sean la causa de la fuerza, sino lo que queda tras pelear mucho tiempo y sobrevivir". En un foro japonés alguien resumió lo mismo en una línea: la causa y el efecto están invertidos.
Hablan del sesgo del superviviente, y los investigadores no lo niegan. El estudio no demuestra que tener más CD4 CTL prevenga el cáncer ni alargue la vida. No puede demostrarlo: todos los participantes ya habían superado los 100 años.
Al comparar las secuencias de los receptores de esos clones expandidos con una base de datos pública, casi tres docenas de coincidencias correspondían a personas con cáncer de pulmón, de mama y de hígado, aunque a ninguno de los participantes se le habían diagnosticado esos cánceres. El equipo lo lee como un posible rastro de respuestas inmunitarias tempranas, aunque Kosuke Hashimoto, primer autor y profesor asociado de la Universidad de Osaka, añade una reserva: "Algunas CD4 CTL podrían reconocer dianas relacionadas con el cáncer, aunque sus dianas exactas siguen siendo desconocidas".
Los autores enumeran ellos mismos los límites: no establecieron qué hacen las células dentro del organismo, solo miraron células circulantes en sangre y no residentes en tejidos, y los experimentos de estimulación se hicieron sobre un grupo pequeño. Hashimoto dijo en agosto que el siguiente paso son los tejidos. El trabajo se financió con ayudas públicas japonesas y fundaciones médicas del país.
"El envejecimiento inmunitario no es simplemente un proceso de deterioro", afirmó Hashimoto. "La expansión selectiva de ciertas células T sugiere que, incluso en edades extremas, el sistema inmunitario puede seguir adaptándose a los desafíos de la edad".
Hasta ahí llega el hallazgo. Un sistema que se daba por amortizado resulta estar reorganizándose, y lo hace en cuerpos de una edad a la que casi nadie se había asomado.
Los estudios como este acaban leyéndose como consejos de dieta, y aquí no hay nada que aplicar. Japón encontró esto porque tenía a las personas, los registros y más de treinta años de ventaja. Si un equipo de su país quisiera reunir el mes que viene a diez voluntarios de más de 110 años, ¿los encontraría? ¿Y hay alguien allí llevando la cuenta?
Referencias
- https://resou.osaka-u.ac.jp/ja/research/2026/20260820_1
- https://www.riken.jp/press/2026/20260821_1/index.html
- https://www.eurekalert.org/news-releases/1140006
- https://doi.org/10.1016/j.celrep.2026.117728
- https://www.news-medical.net/news/20260823/A-striking-immune-cell-pattern-emerges-around-a-persone28099s-100th-birthday.aspx
- https://www.riken.jp/press/2019/20191113_1/
- https://www.keio-centenarian.com/project
- https://scienceportal.jst.go.jp/stories/20260130_e01/
- https://www.mhlw.go.jp/stf/houdou/newpage_002341.html
- https://www.pewresearch.org/short-reads/2024/01/09/us-centenarian-population-is-projected-to-quadruple-over-the-next-30-years/
- https://www.bumc.bu.edu/centenarian/files/2024/01/NECS_newsletter_final_08JAN2024.pdf
- https://www.sakato0927.com/entry/2026/08/22/120340
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