El 14 de enero de 2026, mientras el yen japonés se depreciaba rápidamente en los mercados de divisas, el viceministro de Finanzas Jun Mimura dirigió un contundente mensaje a los reporteros. Mimura declaró estar "extremadamente preocupado" por los movimientos cambiarios desde finales de la semana anterior, señalando que "se han observado movimientos rápidos".

Más significativamente, enfatizó que "en respuesta a movimientos excesivos, no descartaremos ninguna medida, repito, no descartaremos ninguna medida, y tomaremos las acciones apropiadas". La repetición deliberada de esta frase estaba claramente destinada a enviar una señal inequívoca a los mercados de que todas las opciones, incluida la intervención cambiaria directa, están sobre la mesa.

Mimura también señaló que la actual debilidad del yen carece de respaldo económico fundamental: "Cuando pregunto si existen fundamentos económicos que respalden estos movimientos, no puedo ver que los haya." Esto sugiere que el gobierno considera la depreciación actual como impulsada principalmente por operaciones especulativas en lugar de la realidad económica.

Contexto del rápido declive del yen: el impacto de los informes de disolución

El detonante inmediato de la fuerte caída del yen fue un informe del 9 de enero de que la primera ministra Sanae Takaichi estaba considerando disolver la Cámara de Representantes. Cuando el Yomiuri Shimbun informó que Takaichi estaba "considerando disolver la cámara baja en la apertura de la sesión ordinaria de la Dieta prevista para el 23 de enero", el mercado de divisas aceleró inmediatamente la venta de yenes.

En aproximadamente una hora desde el informe, el yen cayó más de 80 pips, tocando brevemente el nivel medio de 159 yenes por dólar, un nivel no visto en unos 18 meses.

Detrás de esta reacción del mercado está la preocupación por el enfoque de "política fiscal activa responsable" del gobierno de Takaichi. Desde que asumió el cargo, la primera ministra Takaichi ha liderado la formación de un presupuesto suplementario superior a 18 billones de yenes y el mayor presupuesto inicial de la historia de 122 billones de yenes para el año fiscal 2026. Los participantes del mercado temen que una victoria de la coalición gobernante en las elecciones generales aceleraría esta postura fiscal agresiva.

¿Qué es la intervención cambiaria?

La intervención cambiaria (oficialmente "Operaciones de Estabilización Cambiaria") es un instrumento de política: el gobierno y el Banco de Japón compran o venden divisas en el mercado para frenar las variaciones bruscas del tipo de cambio.

Cuando el yen se deprecia rápidamente, el gobierno realiza una "intervención de venta de dólares y compra de yenes" vendiendo sus reservas de dólares para comprar yenes. La autoridad para decidir sobre la intervención recae en el Ministro de Finanzas, mientras que el Banco de Japón actúa como agente y ejecuta las operaciones de mercado.

Historial de intervenciones cambiarias de Japón

Intervención de 2022: primera compra de yenes en 24 años

En septiembre de 2022, cuando el yen se depreció rápidamente al nivel de 145 yenes por dólar, el gobierno y el Banco de Japón realizaron su primera intervención de compra de yenes en 24 años, totalizando aproximadamente 9,1 billones de yenes.

Intervención a gran escala de 2024: escala sin precedentes

En 2024, se implementaron intervenciones cambiarias aún más grandes. Cuando el yen cayó al nivel de 160, un mínimo de 34 años, se realizaron múltiples intervenciones de abril a julio. La intervención total en 2024 superó los 15 billones de yenes: unos 9,7 billones entre abril y mayo, el mayor total mensual de entonces, y unos 5,5 billones en julio. La intervención de julio, considerada una "intervención sigilosa" cronometrada inmediatamente después del anuncio del IPC de EE.UU., fue elogiada por su hábil ejecución.

Eficacia y limitaciones de la intervención

Las opiniones de los expertos están divididas. La mayoría señala que aunque la intervención cambiaria puede "ganar tiempo", carece del poder para revertir fundamentalmente las tendencias cambiarias. La dirección a largo plazo de los tipos de cambio está determinada en última instancia por la política monetaria y los fundamentos económicos de cada país.

Características únicas de la actual debilidad del yen

La actual debilidad del yen tiene características que difieren de episodios anteriores. La depreciación reciente ha divergido de los diferenciales de tipos de interés Japón-EE.UU. Desde 2025, el rendimiento a 10 años de Japón ha subido aproximadamente un 0,5%, mientras que el rendimiento a 10 años de EE.UU. ha bajado aproximadamente un 0,5%. Normalmente, tal estrechamiento del diferencial debería ser un factor positivo para el yen, pero el yen ha seguido debilitándose.

Detrás de esta "debilidad del yen que desafía los diferenciales de tipos" se encuentran varios factores: el déficit estructural de la balanza comercial y de servicios de Japón, que ejerce una presión vendedora constante sobre la divisa; las preocupaciones por la política fiscal expansiva del gobierno de Takaichi y el riesgo de deterioro de las cuentas públicas; y la acumulación de posiciones especulativas cortas en yenes por parte de los fondos de cobertura.

Perspectivas de futuro

El mercado de divisas de 2026 enfrenta múltiples incertidumbres. Si la primera ministra Takaichi procede con la disolución, el resultado electoral podría fortalecer aún más el enfoque fiscal agresivo. La posibilidad de subidas adicionales de tipos del Banco de Japón también atrae atención.

La declaración del viceministro Mimura de que "no descartaremos ninguna medida" sirvió tanto de disuasivo para el mercado como de preparación para una posible intervención. El foco estaba en el nivel psicológico de los 160 yenes.

Actualización: la mayor compra de yenes de la historia, en abril y mayo de 2026

Los hechos avanzaron después de publicarse este artículo. La primera ministra Takaichi anunció su decisión el 19 de enero, disolvió la Cámara de Representantes al abrirse la sesión ordinaria de la Dieta el 23 de enero y el 8 de febrero se celebraron elecciones generales.

El yen siguió cayendo. El 30 de abril llegó a la zona de 160,70 por dólar, su nivel más bajo en unos 21 meses. Esa tarde, la ministra de Finanzas Katayama dijo que se acercaba el momento de tomar medidas contundentes y el viceministro Mimura habló de un "último aviso de evacuación". Horas después, el Gobierno y el Banco de Japón compraron yenes y vendieron dólares. La divisa recuperó casi cinco yenes, hasta la zona de 155,50, en unas cinco horas.

Las cifras publicadas por el Ministerio de Finanzas el 29 de mayo situaron el total de la intervención entre el 28 de abril y el 27 de mayo en 11,7349 billones de yenes, por encima de los 9,7 billones de abril y mayo de 2024 y récord para un periodo mensual. Era la primera intervención efectiva desde julio de 2024, unos 21 meses antes. La presión sobre el yen no desapareció: a finales de mayo la cotización había vuelto a la zona de 159.

El enfoque de tu país hacia la política cambiaria

En Japón, las opiniones sobre la intervención cambiaria varían ampliamente. ¿Cómo responde el gobierno de tu país a la depreciación de la moneda? ¿Se acepta la intervención cambiaria como una herramienta política estándar?

Referencias