El jet lag que aparece tras un vuelo de larga distancia es más que una simple molestia. Sobre todo en los vuelos hacia el este, de Japón hacia Estados Unidos o Europa, hay que "adelantar" el reloj interno, y no es raro que la recuperación lleve una semana. Ese molesto jet lag podría resolverse de forma drástica con una sola pastilla: un equipo conjunto de cuatro universidades japonesas ha descubierto un compuesto pionero en el mundo.

El descubrimiento: ¿qué es Mic-628?

En enero de 2026, un equipo de investigación conjunto formado por la profesora Rika Numano de la Universidad Tecnológica de Toyohashi, el profesor emérito Hajime Tei de la Universidad de Kanazawa, el profesor asociado Yoshifumi Takahata de la Universidad de Osaka y el profesor asociado Koichiro Uriu del Instituto de Ciencia de Tokio anunció el descubrimiento de Mic-628, un compuesto que adelanta el reloj interno de los mamíferos. Los resultados se publicaron en la prestigiosa revista científica estadounidense PNAS (Actas de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos).

La mayor particularidad de Mic-628 es que, con independencia del momento en que se tome, actúa siempre en una sola dirección: adelantando el reloj interno. Con la fototerapia o los suplementos de melatonina convencionales, un uso a destiempo podía tener el efecto contrario, pero con Mic-628 no existe ese riesgo. El equipo lo describe como un "fármaco inteligente".

¿Qué relación hay entre el reloj interno y el jet lag?

Nuestro cuerpo dispone de un "reloj interno" (ritmo circadiano) que funciona con un ciclo de unas 24 horas. Este reloj tiene como centro de mando una pequeña región situada en lo profundo del cerebro, el núcleo supraquiasmático, y regula el momento de casi todas las funciones del organismo: el ciclo de sueño y vigilia, la secreción hormonal, la regulación de la temperatura corporal o la digestión.

Cuando viajamos a una zona con diferencia horaria, el ciclo local de día y noche deja de coincidir con el reloj interno. Eso es, en esencia, el jet lag. El reloj interno se ajusta poco a poco a la hora local gracias al estímulo de la luz, pero ese reajuste puede llevar desde varios días hasta más de una semana.

Lo más difícil es el desplazamiento hacia el este (por ejemplo, Japón hacia Estados Unidos). Fisiológicamente cuesta más "adelantar" el reloj (hacia madrugar) que "atrasarlo" (hacia trasnochar), de modo que la sincronización requiere más tiempo.

¿Cómo actúa Mic-628?

El reloj interno marca su ciclo de 24 horas mediante varios genes llamados "genes reloj", que regulan mutuamente su actividad. Entre ellos, el gen Period1 (Per1) cumple un papel fundamental en el reinicio del reloj.

Mic-628 adelanta el reloj interno mediante el siguiente mecanismo:

  1. Mic-628 se une a la proteína CRY1 (que normalmente actúa como "freno", inhibiendo la actividad del gen Per1).
  2. Al unirse a CRY1, se forma un complejo específico junto con las proteínas reloj CLOCK y BMAL1 (el complejo CLOCK-BMAL1-CRY1-Mic-628).
  3. Ese complejo actúa sobre el interruptor del gen Per1 (la secuencia de "doble E-box") y activa de forma específica la transcripción de Per1.
  4. Al aumentar la proteína PER1, entra en juego un "mecanismo de autoinhibición" por el que ella misma reprime la actividad de su propio gen.

Gracias a esta cadena de procesos, el reloj interno "se adelanta" de forma estable. Y lo más importante: por esa retroalimentación de autoinhibición de la proteína PER1, el efecto actúa siempre en una única dirección (solo hacia delante), se tome a la hora que se tome.

Los efectos demostrados en ratones

Cuando el equipo administró Mic-628 por vía oral a ratones, se confirmaron los siguientes resultados:

  • El reloj central del cerebro (núcleo supraquiasmático) y los relojes de tejidos periféricos como el pulmón se adelantaron de forma simultánea.
  • El ritmo de actividad se adelantó de manera constante en unas 2 horas.
  • En ratones a los que se indujo artificialmente un estado de "jet lag" desfasando el ciclo de luz en 6 horas, la recuperación, que normalmente tarda 7 días, se completó en 4.

Lo llamativo es que el efecto se mantuvo estable con independencia del momento de la administración. Tanto por la mañana como por la noche, el reloj interno se adelantó por igual.

En qué se diferencia de los métodos actuales

Hoy en día, las medidas más habituales contra el jet lag son las siguientes:

  • Fototerapia: exponerse a una luz intensa por la mañana para adelantar el reloj interno. El riesgo es que, si se hace a destiempo, el reloj se desplace en sentido contrario.
  • Suplementos de melatonina: aportan la hormona del sueño y ayudan a conciliarlo, pero su efecto para mover el propio reloj interno es limitado, y hay grandes diferencias entre personas.
  • Ajuste del ritmo de vida: cambiar las horas de acostarse y levantarse desde antes del viaje. Requiere esfuerzo y difícilmente basta por sí solo.

Mic-628 es radicalmente distinto: actúa directamente sobre el mecanismo molecular del reloj interno para adelantarlo. Además, al no tener restricciones de horario, puede convertirse en una opción más práctica para profesionales ocupados o para quienes trabajan a turnos con horarios irregulares.

Perspectivas y posibles aplicaciones

Por ahora se trata de resultados en ratones, y su aplicación en humanos requiere más investigación. El equipo prevé avanzar en la evaluación de la seguridad y en la verificación de la eficacia en personas.

Si llega a hacerse realidad, se espera su uso en ámbitos como estos:

  • Alivio del jet lag en viajeros internacionales (especialmente en vuelos hacia el este).
  • Reducción de los trastornos del ritmo circadiano en personal de turno de noche o trabajo por turnos.
  • Desarrollo de fármacos para tratar los trastornos del sueño del ritmo circadiano.
  • Investigación sobre su repercusión en enfermedades ligadas a la alteración del reloj interno, como las enfermedades del estilo de vida, el cáncer o la depresión.

Como muestra el hecho de que el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 2017 se concediera por esclarecer los mecanismos moleculares del reloj interno, la investigación de los ritmos circadianos es un tema de vanguardia en la medicina actual. El descubrimiento de Mic-628 puede considerarse un gran paso para trasladar ese conocimiento a tratamientos concretos.

Un logro que muestra la capacidad investigadora de Japón

Esta investigación es fruto de la colaboración de cuatro universidades, la Tecnológica de Toyohashi, Kanazawa, Osaka y el Instituto de Ciencia de Tokio, que cooperaron más allá de sus especialidades. Un enfoque que integró varios campos, como la biología molecular, la neurociencia, la genética y el modelado matemático, hizo posible este descubrimiento innovador.

En Japón no solo preocupa el jet lag de los viajes: también se reconoce cada vez más como un problema de salud el "jet lag social", la alteración del reloj interno provocada por una sociedad noctámbula y las largas jornadas laborales. La investigación ha demostrado que basta con saltarse el desayuno o dormir de más los días libres para que el reloj interno se desajuste y aparezcan malestares crónicos. Compuestos como Mic-628 quizá puedan aplicarse en el futuro también a estas alteraciones cotidianas del reloj interno.

En Japón, este descubrimiento ha despertado expectativas entre un público amplio, desde profesionales que sufren jet lag hasta trabajadores del turno de noche. ¿Cómo se afronta en tu país el jet lag o las alteraciones del reloj interno? Cuéntanos tu experiencia o tu opinión.

Referencias