En apenas cinco años desde su fundación, su valoración supera los 100.000 millones de yenes. Y lo ha logrado manteniéndose rentable, sin financiación externa. Este "unicornio oculto" ha salido por fin a la luz: Akari (燈), la startup de inteligencia artificial surgida del laboratorio del profesor Matsuo de la Universidad de Tokio, ha recaudado 5.000 millones de yenes de Mitsubishi Electric, un movimiento que ha sacudido al sector japonés de las startups.
El spin-off del Laboratorio Matsuo que "crece excepcionalmente rápido"
El 29 de enero de 2026, Akari Inc., una startup de IA surgida de la Universidad de Tokio, anunció que había recaudado 5.000 millones de yenes mediante una ampliación de capital con asignación a terceros, con Mitsubishi Electric como suscriptor. La valoración previa a la ampliación alcanzó los 100.000 millones de yenes, lo que la sitúa a un paso del estatus de unicornio (empresas no cotizadas valoradas en 1.000 millones de dólares, unos 150.000 millones de yenes, o más).
Akari fue fundada por Yuki Noro, que entonces cursaba segundo año en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Tokio. Un talento precoz que ganó un premio especial del jurado en un hackathon durante su primer año de bachillerato, Noro se dedicó a la investigación en IA en el Laboratorio Matsuo-Iwazawa, dirigido por el profesor Yutaka Matsuo, y fundó Akari en febrero de 2021.
El profesor Matsuo respalda a la empresa: "entre todas las startups que han salido del Laboratorio Matsuo, Akari crece excepcionalmente rápido". En efecto, en solo cinco años la empresa ha crecido hasta los 415 empleados y ha establecido alianzas con más de 1.000 compañías.
Elegir la "IA especializada por sector" en lugar de la "IA de propósito general"
El crecimiento de Akari se ha apoyado en un compromiso firme con el terreno real. Durante sus años de estudiante, Noro aspiraba a desarrollar una IA que reforzara la industria japonesa y apostó por una IA especializada por sector en lugar de por grandes modelos de propósito general.
Puso el foco especialmente en el sector de la construcción, muy afectado por la falta de mano de obra. Noro visitó en persona constructoras y empresas de obras, desarrollando herramientas de IA a partir de lo que escuchaba sobre los problemas del terreno. Este enfoque de "IA pegada al terreno" ganó reputación y llevó a que grandes contratistas como Taisei Corporation, Daiwa House Industry, Haseko Corporation y Toda Corporation lo fueran adoptando.
Uno de sus servicios principales, "Digital Billder", es un sistema de digitalización (DX) del procesamiento de facturas para la construcción: convierte en electrónicos los trámites en papel y agiliza enormemente la gestión de obra. La empresa también ofrece productos de IA especializados como "Hikari" para la construcción o "Takumi" para la industria manufacturera.
La rareza de ser "rentable desde la fundación"
Akari tiene un rasgo poco común en el ecosistema japonés de startups: es rentable desde su fundación. En octubre de 2025 ingresó incluso en Keidanren (la Federación Empresarial de Japón), que exige a las empresas un patrimonio neto de al menos 100 millones de yenes y no haber registrado pérdidas netas durante tres ejercicios consecutivos; Akari cumplió esos requisitos.
Los 5.000 millones de yenes de Mitsubishi Electric son su primera gran captación de capital externo ligado al negocio. Esa capacidad de crecer sin depender de fondos externos es precisamente lo que le ha valido el apodo de "unicornio oculto".
La alianza con Mitsubishi Electric para el "SO industrial de nueva generación"
Con esta financiación, Akari acelerará su colaboración con Mitsubishi Electric. En concreto, desarrollarán una "IA física" (Physical AI) capaz de automatizar por completo el funcionamiento de las fábricas.
Mitsubishi Electric tiene una posición de fortaleza mundial en sistemas de automatización de fábricas (FA) y dispone de enormes volúmenes de datos reales de las plantas, así como del conocimiento de dominio para controlar los equipos. Akari, por su parte, aporta capacidad puntera para desarrollar algoritmos de IA y para convertirlos con rapidez en implementaciones que funcionan.
Ambas empresas combinarán la "capacidad de mover el terreno (los activos físicos)" de Mitsubishi Electric con la "capacidad de aportar inteligencia (los activos de IA)" de Akari para desarrollar un "SO industrial de nueva generación" que sea el cerebro de las fábricas del futuro, sin personal y autónomas.
"Nuestra fortaleza está en la tecnología que capta la destreza de los artesanos y los operarios cualificados y la traduce a IA y robots", afirma Noro. "Queremos dotar de inteligencia y de IA a las tecnologías de producción de Japón para elevar la competitividad de todo el país".
Dónde está hoy el ecosistema de startups de Japón
El ascenso de Akari también es una buena noticia para el ecosistema de startups de Japón. En 2022, el gobierno formuló el "Plan Quinquenal de Desarrollo de Startups", con el objetivo de ampliar la inversión en startups hasta los 10 billones de yenes para el año fiscal 2027 y crear 100 empresas unicornio.
La realidad, sin embargo, es dura. En 2025 se estima que Japón cuenta con unas 20 empresas unicornio, muy lejos del objetivo de 100. Frente a las cerca de 700 de Estados Unidos y las unas 170 de China, la diferencia es evidente.
Lo que hace destacar a Akari no es solo su elevada valoración. Pese a ser una empresa surgida de la universidad, se ha mantenido rentable desde su fundación y está transformando de verdad la industria mediante la colaboración con grandes compañías. Su empeño en perseguir una "IA que funciona en el terreno" y no una "tecnología de laboratorio" ha sido clave para su rápido crecimiento.
La llegada de la era de la "Embodied AI"
Hoy, la corriente mundial de la IA se desplaza hacia la "Embodied AI" (IA con cuerpo), la que rige el mundo físico. Como siguiente frontera tras los grandes modelos de lenguaje como ChatGPT, la IA que controla robots y máquinas concentra la atención.
Akari se sitúa en la primera línea de ese movimiento. Cuenta con numerosos ingenieros de robótica que a diario realizan pruebas con máquinas reales. Su sello es impulsar la implementación de la IA en el espacio físico, sin quedarse encerrada en lo digital.
Los 5.000 millones de yenes captados se destinarán a reforzar el equipo de ingeniería que sostiene esa implementación y a adquisiciones (M&A) de empresas con tecnologías afines.
"Convertirse en la luz que ilumina Japón"
El nombre de la empresa, "Akari" (燈), encierra la visión de Noro. El kanji se compone de "fuego" y "ascender", y transmite dos ideas: "arder de pasión y subir hasta la cima" e "iluminar la industria a través de la tecnología".
"Las noticias económicas japonesas suelen ser sombrías y todo el mundo siente que el país declina", explica Noro. "Los tres que fundamos Akari no queríamos limitarnos a lamentar la situación de Japón, sino convertirnos en 'héroes' capaces de revitalizar el país".
Con 25 años, Noro es el fundador de una empresa que roza el estatus de unicornio. Elegido para la lista "Forbes JAPAN 30 Under 30 2022", el camino de este joven líder para iluminar la industria japonesa no ha hecho más que empezar.
En Japón, el rápido crecimiento de las startups de origen universitario y las alianzas entre grandes empresas y startups están dando que hablar. ¿Cómo es el ecosistema de startups en su país? Si tiene ejemplos u opiniones sobre las empresas surgidas de universidades o sobre la colaboración entre la industria y el mundo académico, nos encantaría conocerlos.
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