Cinco mil doscientos cangrejos ermitaños protegidos, metidos en maletas en una habitación de hotel. Eso es lo que salió a la luz en mayo de 2025 en Amami Oshima, isla Patrimonio Natural Mundial. El caso de caza furtiva masiva puso de relieve el grave reto que afronta la protección de especies raras en las islas remotas de Japón. El incidente se destapó por un "sonido sospechoso" que se oía desde una habitación del hotel. Repasamos qué hay detrás del mercado exterior de mascotas y qué se está haciendo para proteger la isla.

Estuvieron a punto de desaparecer 5.200 cangrejos ermitaños

El 6 de mayo de 2025, en un hotel de Amami Oshima (prefectura de Kagoshima) ocurrió algo extraño. Tras la salida de unos huéspedes, se encontraron cangrejos ermitaños en la habitación, y de las maletas que habían dejado en custodia salían ruidos sospechosos. Un empleado del hotel, extrañado, avisó a las autoridades, y así salió a la luz un caso de caza furtiva sin precedentes.

Cuando la policía acudió y revisó seis maletas, encontró en total unos 160 kilos de cangrejos ermitaños terrestres, todos ellos organismos protegidos designados Monumento Natural del país. Al día siguiente, el 7 de mayo, la comisaría de Amami detuvo a tres hombres de nacionalidad china, de veintitantos años, por presunta infracción de la Ley de Protección de Bienes Culturales.

La investigación posterior determinó que los tres habían recorrido varias playas de la isla durante alrededor de una semana, desde finales de abril, recogiendo cangrejos con las manos. El total capturado llegó a unos 5.200 ejemplares. Un conservador del Museo Municipal de Amami señaló que reunir más de 5.000 ejemplares exige un esfuerzo considerable y quizá cierto conocimiento de la biología de la especie.

20.000 yenes por ejemplar: el mercado exterior que impulsa la caza furtiva

¿Por qué se codiciaba semejante cantidad de cangrejos ermitaños? Detrás está el comercio a precios elevados en los mercados de mascotas de China y Taiwán.

Según la Agencia de Asuntos Culturales de Japón, la captura y la distribución nacional de cangrejos ermitaños solo están permitidas, de forma excepcional, a determinados comerciantes especializados de la prefectura de Okinawa. Pero en el mercado exterior es muy popular sobre todo el cangrejo ermitaño púrpura (Coenobita purpureus), que en algunos casos se vende por unos 20.000 yenes (alrededor de 130 dólares) por ejemplar. Si los 5.200 se hubieran vendido, la cifra superaría, en un cálculo simple, los 100 millones de yenes.

Apenas un mes antes de este caso, en la isla de Miyako (Okinawa), dos hombres de nacionalidad taiwanesa fueron detenidos cuando intentaban sacar de la isla 998 cangrejos ermitaños. En aquel caso, la inspección del equipaje en el aeropuerto reveló los cangrejos dentro de cajas de cartón. Los sospechosos declararon que no los habían capturado ellos, sino que se los habían encargado, lo que apunta a la existencia de una red organizada de contrabando.

Un estudio de 2025 del Instituto Nacional de Estudios Ambientales de Japón constató que parte de los vendedores en línea de Taiwán reconocen abiertamente haberlos obtenido "mediante comercio electrónico a través de China", lo que señala la existencia de una ruta de contrabando que va de Japón a China y de allí a Taiwán.

Una historia de caza furtiva que se repite en Amami Oshima

El archipiélago de Amami, del que forma parte Amami Oshima, fue inscrito en 2021 en la lista del Patrimonio Natural Mundial de la Unesco bajo la denominación "Amami-Oshima, Tokunoshima, parte norte de la isla de Okinawa e Iriomote". Es una zona con un ecosistema de valor mundial: solo entre los vertebrados alberga unas 50 especies endémicas, como el conejo de Amami y el arrendajo de Lidth, y más de 800 especies endémicas de insectos.

Sin embargo, esa misma rareza atrae a los furtivos. En 2019, el encargado de una tienda de mascotas de Tokio y otras personas recibieron penas de prisión firmes por infringir la Ley de Conservación de Especies. La situación no ha mejorado tras la inscripción como Patrimonio Mundial, sino que más bien tiende a empeorar.

En julio de 2023 se registraron en el aeropuerto de Amami dos casos de intento de salida de ciervos volantes no regulados y de cientos de tritones de Amami (una especie casi amenazada). En los caminos forestales se siguen encontrando gran cantidad de trampas ilegales para insectos, y también se han denunciado hurtos de plantas raras. Del ciervo volante endémico de Amami existe incluso el registro de un ejemplar adjudicado por 26.500 yenes en una subasta en línea.

Estos casos no cesan: en junio de 2026, dos hombres de nacionalidad china fueron detenidos por capturar sin permiso unos 12,8 kilos de cangrejos ermitaños en una playa de Amami Oshima.

Una multa de 300.000 yenes: una ley que ha perdido su poder disuasorio

Los tres hombres detenidos en el caso de Amami Oshima fueron procesados mediante procedimiento sumario y recibieron cada uno una multa de 300.000 yenes por infracción de la Ley de Protección de Bienes Culturales. Cabe cuestionar si una multa de 300.000 yenes es proporcionada para un caso en el que, presuntamente, se cazaron de forma organizada 5.200 Monumentos Naturales con la intención de venderlos en el extranjero.

Si se hubieran podido vender los 5.200 ejemplares a 20.000 yenes cada uno, el total ascendería a 104 millones de yenes. Frente a esa cifra, una multa de 300.000 yenes resulta demasiado leve como elemento disuasorio.

Por su parte, la ordenanza de la prefectura de Kagoshima prevé hasta un año de prisión o una multa de hasta 500.000 yenes por la captura de fauna y flora silvestres raras, algo que tampoco parece suficiente si se piensa en el elevado precio que alcanzan en el extranjero. Un problema añadido es que apenas hay herramientas legales para actuar contra la salida masiva de especies que quedan fuera de la regulación. Algunos tritones y ciervos volantes de Amami no están regulados, de modo que, aunque se recojan en grandes cantidades, con la legislación vigente resulta difícil perseguirlo.

Un control fronterizo al límite

El terreno de la vigilancia también afronta serias dificultades. Las rutas de salida de fauna y flora desde Amami Oshima no se limitan al aeropuerto: en los ferris, donde la inspección de equipaje no es obligatoria, el control resulta prácticamente imposible.

En el aeropuerto, el Ministerio de Medio Ambiente y Japan Airlines colaboran en un sistema de identificación de especies raras mediante tabletas, pero se señala la dificultad de que personal no especializado distinga con precisión las especies en poco tiempo. La ciudad de Amami y el Ministerio de Medio Ambiente realizan patrullas, pero cubrir toda la extensa isla no es realista.

El caso de los cangrejos ermitaños salió a la luz gracias al aviso de un empleado del hotel. El conservador advierte: "Esta vez tuvimos suerte de darnos cuenta, pero podría ser solo la punta del iceberg".

Movimientos hacia una protección de toda la isla

También avanzan las iniciativas de quienes comparten esa preocupación. En junio de 2024 se celebró el seminario "Medidas contra la caza furtiva y la salida de fauna silvestre en Amami Oshima", organizado por WWF Japón, con la participación de unas 120 personas de la administración, aerolíneas, empresas de comercio electrónico y guías de ecoturismo.

En el seminario, un responsable de LINE Yahoo presentó un sistema de vigilancia permanente de las plataformas de comercio en línea y anunció la prohibición, a partir de julio de 2025, de poner a la venta anfibios capturados en la naturaleza. Japan Airlines, que colabora con el Ministerio de Medio Ambiente en la identificación de especies raras, reclamó la presencia permanente de especialistas en el aeropuerto y la implantación de un régimen de prohibición general con autorización previa para la salida de fauna y flora.

En algunas zonas ya se han puesto en marcha medidas pioneras. En el municipio de Kumejima (Okinawa) se aprobó una ordenanza que prohíbe la captura de animales y plantas silvestres vivos en todo su territorio, y en la aldea de Toshima (Kagoshima) existe una ordenanza que prohíbe capturar y recolectar insectos en terrenos comunales. En Amami Oshima también se ha intensificado el debate sobre una ordenanza que prohíba con carácter general sacar fauna y flora de la isla, aunque persisten opiniones prudentes por el temor a limitar la investigación científica y las oportunidades de los niños de tener contacto con la naturaleza.

Tras el caso de caza furtiva, la comunidad para la promoción del Patrimonio Natural Mundial, integrada por el consejo de protección de la naturaleza de Amami Oshima y el Ministerio de Medio Ambiente, entre otros, publicó un "documento conjunto en el que se pide abstenerse de sacar fauna y flora de la isla". Un responsable del Ministerio de Medio Ambiente hizo un llamamiento: "Nos gustaría que se tratara con respeto a los seres vivos que llevan miles de años habitando este lugar".

Para legar el Patrimonio Natural Mundial a las próximas generaciones

De los cangrejos ermitaños incautados, los aproximadamente 4.500 que seguían vivos fueron devueltos, siguiendo el consejo de especialistas, a cinco playas de la isla. Los cangrejos liberados en la arena se movían con torpeza tras cerca de un mes de estrés en cautiverio, pero finalmente se les vio dirigirse hacia la maleza de pandanos.

Sin embargo, los cerca de 700 restantes ya habían muerto. Y nadie sabe con exactitud cuánta caza furtiva no llega a descubrirse.

Proteger el ecosistema de esta isla Patrimonio Natural Mundial no es un reto solo de Japón. El comercio ilegal de fauna silvestre es una industria criminal de decenas de miles de millones de dólares al año en todo el mundo, y mientras haya demanda la caza furtiva no desaparecerá. Resultan imprescindibles un cambio de conciencia por parte de quienes consumen y un refuerzo de la cooperación transfronteriza en la vigilancia.

En Japón se debaten muchas cuestiones frente a este problema: voces que piden penas más duras, voces que reclaman reforzar el control en los puntos de salida y voces que subrayan la importancia de la educación en biodiversidad. ¿Cómo se afronta en tu país la caza furtiva y el comercio ilegal de fauna silvestre? ¿Qué iniciativas existen para proteger las especies endémicas? Nos encantaría que nos lo contaras.

Referencias