Cerámica de hace 16.000 años. Trabajo en laca de hace 9.000 años. Pilares gigantes alineados con precisión a intervalos de 4,2 metros. El pueblo Jomon, al que solemos imaginar viviendo de forma "primitiva", poseía en realidad tecnologías capaces de asombrar a los científicos de hoy. Nos adentramos en las "tecnologías perdidas" del Japón antiguo que el análisis de ADN y la topografía láser están descifrando.
"Eran primitivos" es un gran error: los tópicos derribados del período Jomon
Al hablar de la historia antigua de Japón, muchos imaginan un mundo lejano y casi mítico. Los libros de texto lo resumen diciendo que "el pueblo Jomon vivía de la caza y la recolección, en viviendas de pozo". Pero los avances de las excavaciones recientes y de las técnicas de análisis científico están reescribiendo por completo ese tópico.
La cerámica más antigua del mundo, una técnica de laca comparable a la artesanía tradicional actual, grandes construcciones basadas en una topografía precisa y un método de fundición capaz de producir hierro de una pureza no inferior a la de la siderurgia moderna: los yacimientos del Japón antiguo conservan numerosas huellas de una tecnología avanzada que merece llamarse "tecnología perdida".
En este artículo nos acercamos a la imagen real de las asombrosas tecnologías del pueblo del Japón antiguo, cruzando los hallazgos arqueológicos con el análisis de la ciencia moderna.
La cultura cerámica más antigua del mundo: la "revolución" de hace 16.000 años
Si se pregunta dónde se fabricó la cerámica más antigua del mundo, muchos pensarán en Mesopotamia o Egipto. Pero la respuesta es Japón. Los fragmentos de cerámica hallados en el yacimiento de Odai Yamamoto, en la localidad de Sotogahama (prefectura de Aomori), han sido datados por radiocarbono en unos 16.500 años de antigüedad.
Lo notable es que en esta cerámica, de las más antiguas del mundo, ya se han confirmado marcas de cocción (hollín y restos quemados). El análisis de los componentes grasos residuales reveló que aquellas personas calentaban en la cerámica grasas de animales y peces para transformarlas en alimento portátil o combustible. No solo fabricaban recipientes: ya existía una "tecnología de procesamiento" que aprovechaba los cambios químicos.
Además, en el Jomon medio (hace unos 5.000-4.000 años) floreció, sobre todo en la cuenca del río Shinano, en la prefectura de Niigata, una modelación artística conocida como "cerámica de tipo llama" (kaen doki). Sus formas dinámicas, que imitan un fuego ardiente, han sido declaradas Tesoro Nacional y hablan de una cultura espiritual que iba más allá del puro utensilio.
La tecnología de la laca de hace 9.000 años: un conocimiento químico que asombró al mundo
Para hablar de la capacidad técnica del Japón antiguo es imprescindible la laca (urushi). La técnica de refinar la savia del árbol de la laca para convertirla en recubrimiento es sumamente avanzada, y todo el proceso (extracción de la materia prima, refinado, mezcla de pigmentos, y control de las sucesivas capas y su secado) requería conocimiento químico y experiencia acumulada.
Los fragmentos de peines lacados hallados en los yacimientos de Kamikutsuro-Nakaya (prefectura de Toyama) y Mihiki (prefectura de Ishikawa) se datan en unos 7.500-7.200 años y se consideran de los objetos lacados más antiguos del mundo. Además, la técnica de usar de forma diferenciada laca roja y negra ya estaba perfeccionada hace unos 9.000 años, según demuestran los hallazgos del concheros de Torihama, en la prefectura de Fukui.
De un árbol de urushi solo se obtiene una pequeña cantidad de savia. Para producir laca de forma estable era necesario plantar y gestionar de manera planificada muchos árboles. En los yacimientos de Sannai-Maruyama (Aomori) y Shimoyakebe (Higashimurayama, Tokio) se han encontrado numerosos árboles de urushi con marcas de sangrado, lo que prueba que el pueblo Jomon practicaba un cultivo gestionado de árboles que bien podría llamarse "plantación de urushi".
Al reconstruir un objeto lacado en bermellón de hace unos 3.000 años, procedente del yacimiento de Korekawa-Nakai, en Hachinohe (Aomori), resultó tener un acabado a la altura de la vajilla japonesa de alta gama actual. Que una técnica de hace miles de años enlace directamente con la artesanía tradicional de hoy dice mucho del alto nivel técnico del Japón antiguo.
Los seis pilares de Sannai-Maruyama: una topografía precisa que revela una arquitectura avanzada
El yacimiento de Sannai-Maruyama, en la ciudad de Aomori (hace unos 5.900-4.200 años), es conocido por haber derribado de raíz los tópicos del período Jomon. Con las excavaciones iniciadas en 1992 se desmoronó por completo la vieja tesis de la "vida nómada en pequeños grupos".
Lo que más asombró a los investigadores fue el hallazgo de los "restos de un gran edificio de pilares hincados". Seis hoyos de poste, de unos 2 m de diámetro y unos 2 m de profundidad, aparecían ordenados en dos hileras a intervalos de 4,2 m. En su interior quedaban pilares de castaño de aproximadamente 1 m de diámetro, cuyo contorno y base habían sido chamuscados para evitar la putrefacción.
Aquí conviene fijarse en tres puntos. Primero, que todos los hoyos estaban dispuestos con un intervalo uniforme de 4,2 m, lo que indica que existía alguna unidad de longitud estándar (cuerdas o varas como instrumentos de medición) y una técnica topográfica precisa.
Segundo, el uso como material de construcción de castaños gigantes de hasta 1 m de diámetro. Un castaño tarda entre 200 y 250 años en alcanzar ese grosor. Como se estima que la esperanza de vida del pueblo Jomon rondaba los 50 años, gestionaron de forma planificada los bosques de castaño durante cuatro o cinco generaciones. De hecho, el análisis de ADN confirmó que los castaños hallados no eran silvestres, sino cultivados.
Tercero, la capacidad organizativa que permitía una construcción a gran escala. Se ha hallado también una gran vivienda de pozo de hasta 32 m de largo y 10 m de ancho, y se estima que en su apogeo vivían allí unas 500 personas. La estructura del poblado, con lugares de reunión, talleres comunes y cementerios dispuestos de forma planificada, podría calificarse incluso de "urbanismo" primitivo.
La siderurgia tatara: la ciencia del "acero japonés" que supera incluso a la era moderna
La técnica japonesa de producción de hierro que se consolidó desde finales del período Kofun (segunda mitad del siglo VI), la "siderurgia tatara", es un método de fundición propio de Japón que usa arena ferruginosa como materia prima y carbón vegetal como combustible para reducir el hierro en un horno de arcilla.
Vista con los ojos de la ciencia moderna, la tatara encierra una lógica técnica muy racional. Al introducir la fina arena ferruginosa entre el carbón, la reducción y la carburación avanzan en poco tiempo, y como se calienta a menor temperatura que en la siderurgia moderna, apenas se mezclan en el hierro impurezas nocivas como el fósforo o el azufre. El resultado es un hierro de purísima calidad.
Esta técnica alcanzó su madurez en el período Edo, y el "fuelle de balancín" (tenbin fuigo), inventado en la era Genroku (finales del siglo XVII), disparó la eficiencia productiva. El tenbin fuigo es un dispositivo de insuflación tipo balancín que, pisando alternativamente con ambos pies, envía aire de forma continua al horno. Durante unas 70 horas de operación ininterrumpida, equipos de tres personas se turnaban sin descanso para mantener el soplado. Se dice que la palabra japonesa "kawaribanko" (por turnos) procede del "banko" de esta siderurgia tatara.
El "tamahagane" (acero joya) que produce la tatara es imprescindible como materia prima de la espada japonesa, y todavía hoy se realizan varias hornadas al año en la "Nittoho Tatara" de Okuizumo, en la prefectura de Shimane. Sin embargo, no se ha esclarecido por completo todo el proceso de la tatara. Las técnicas secretas transmitidas de padre a un solo hijo y el detalle de las reacciones químicas que ocurrían dentro de los hornos de arcilla, desmontados tras cada operación, siguen siendo objeto de investigación para la metalurgia actual.
Es famoso que los clavos usados durante más de mil años en el templo Horyuji estaban hechos con el hierro japonés de la tatara. Mientras que el hierro de la siderurgia moderna se oxida en unas décadas, el hierro japonés, con muy pocas impurezas, muestra una resistencia a la corrosión asombrosa. Un buen ejemplo de cómo el conocimiento empírico antiguo llegó a superar incluso a la ciencia de materiales moderna.
La ingeniería civil de los grandes túmulos: la "gran era de la obra pública" japonesa, a la altura de las pirámides
Entre finales del siglo III y comienzos del siglo VIII se construyeron en el archipiélago japonés más de 200.000 túmulos funerarios (kofun). Entre ellos, el Daisenryo Kofun (tumba del emperador Nintoku), en la ciudad de Sakai (Osaka), con 486 m de longitud, es conocido como uno de los mayores túmulos del mundo.
En una simulación de construcción con métodos antiguos calculada por la gran constructora Obayashi, se estimó que se necesitarían unos 6,8 millones de jornadas de trabajo y un plazo de unos 15 años y 8 meses. En los momentos de mayor actividad trabajaban 2.000 personas al día, y se calcula que, incluyendo el suministro de alimentos y la fabricación de herramientas, residían de forma permanente en torno a 6.000 personas.
Las herramientas empleadas eran "primitivas" (azadas y layas con filo de hierro, y espuertas tipo mokko para el transporte), pero levantar unos 1,4 millones de metros cúbicos de tierra, extraídos del doble foso, con la forma altamente diseñada del túmulo "de ojo de cerradura" (zenpo-koen), exigía amplios conocimientos de ingeniería: topografía, cálculo de la presión del terreno, gestión del drenaje y más.
La reciente incorporación de la topografía láser aérea (LiDAR) ha permitido obtener datos tridimensionales precisos de las tumbas imperiales, cuyo acceso está prohibido. Así se están revelando estructuras que no podían apreciarse desde el suelo y la existencia de cámaras de piedra desconocidas, y el esclarecimiento de la técnica de construcción de los kofun entra en una nueva fase.
La ciencia moderna abre un nuevo capítulo del Japón antiguo
Análisis de ADN, datación por radiocarbono, fluorescencia de rayos X, teledetección por LiDAR: los enigmas de la historia antigua, que antes solo podían abordarse mediante la imaginación y la inferencia, empiezan a recibir, uno tras otro, respuestas empíricas gracias a las técnicas de análisis más avanzadas.
En Sannai-Maruyama, el análisis de ADN de los castaños hallados demostró que eran de una variedad cultivada. El análisis de los componentes de los pigmentos de la laca del período Jomon está permitiendo identificar el origen del bengara (óxido de hierro) y del cinabrio empleados para el color rojo. Y de los objetos de hierro antiguos fabricados con la tatara ya puede estimarse, mediante el análisis de sus componentes traza, el origen de la arena ferruginosa utilizada.
Lo que muestran estos conocimientos es que la tecnología del Japón antiguo no fue fruto del "azar" ni del "misterio", sino de un conocimiento empírico y un pensamiento lógico acumulados de generación en generación. Y parte de esa tecnología se transmite aún hoy en la artesanía tradicional y en el forjado de la espada japonesa.
Por otro lado, Sannai-Maruyama solo se ha excavado en torno a un 40%, y buena parte de los innumerables yacimientos del país sigue intacta. La velocidad a la que el avance técnico esclarece los enigmas antiguos se acelera año tras año, y no cabe duda de que seguirán apareciendo hallazgos que derriben las tesis establecidas.
En Japón, las "tecnologías perdidas" del pasado van mostrando su rostro poco a poco a través del diálogo con la ciencia moderna. ¿Existe también en tu país alguna tecnología antigua y asombrosa aún sin explicar? Nos encantaría que nos lo contaras.
Referencias
- https://jomon-japan.jp/learn/jomon-culture
- https://sannaimaruyama.pref.aomori.jp/about/iseki/
- https://tetsunomichi.gr.jp/history-and-tradition/tatara-outline/part-1/
- https://www.obayashi.co.jp/kikan_obayashi/detail/digest_kikan_20_idea.html
- https://www.gov-online.go.jp/eng/publicity/book/hlj/html/202205/202205_04_jp.html
- https://web-mu.jp/
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