🦅 Los Juegos Asiáticos de Nagoya tuvieron un miembro del personal que nunca figuró en una lista de salida, hacía el turno de tarde y les tenía miedo a las cámaras de televisión. Era un halcón, y su tarea consistía en desalojar a unos 1.000 cuervos del circuito de marcha. Para los cetreros japoneses, eso no es un número de feria, sino trabajo cotidiano.

Un halcón contra mil cuervos

Las pruebas de marcha de los XX Juegos Asiáticos (Aichi-Nagoya) se disputaron en un circuito de 1 kilómetro por Sannomaru, el barrio administrativo de Nagoya, junto a la sede del gobierno de Aichi y el ayuntamiento. La calle está flanqueada por zelkovas (olmos japoneses), que cada tarde se llenan de cuervos.

La cadena local Nagoya TV (Mētele) contó unos 1.000 cuervos posándose en las azoteas al anochecer. El director de la Oficina de Obras Públicas de Naka describió como terrible el estado de la calzada por los excrementos. Según Tokai TV, los operarios limpiaron la ruta con hidrolavadoras, pero a la mañana siguiente volvía a estar cubierta.

Lo habitual sería recurrir a petardos o a aparatos de ultrasonido. Pero junto a la ruta hay un hospital, y la oficina explicó a Tokai TV que lanzar petardos de noche no era viable. Así que llamaron a un cetrero.

Cuando los cuervos regresan a dormir, el cetrero Wakayama lanza un señuelo con forma de cuervo y su halcón lo atrapa delante de toda la bandada. El objetivo es que los cuervos asocien la calle con peligro. Según Mētele, el duelo de una de esas tardes duró unas dos horas, y Tokai TV informó de que hasta el 22 de septiembre se habían hecho ocho sesiones.

"Si lo haces muchas veces, reconocen el lugar como peligroso y el número baja", contó Wakayama a Mētele. "Pero si te pasas, se dan cuenta de que es un señuelo". Al halcón, añadió, le asustan las cámaras.

Las pruebas se celebraron el 23 y el 27 de septiembre, y el 27 Hayato Katsuki ganó el oro en la maratón de marcha masculina.

¿Y esto es su trabajo normal?

La cetrería japonesa suele asociarse con exhibiciones en castillos, pero Waraku Web, revista cultural de la editorial Shogakukan, describe a los cetreros como muy solicitados por municipios y barrios que quieren librarse de aves molestas.

Kazo, una ciudad de la prefectura de Saitama al norte de Tokio, es uno de ellos. Según el diario Saitama Shimbun, en agosto de 2025 la ciudad contrató por primera vez a una cetrera para combatir a los estorninos: hasta más de 20.000 dormían en los árboles alrededor de la estación. La encargada fue Yuna Miwa, de 24 años y siete en el oficio, con Tsuyu, una hembra de halcón de Harris de cinco años. El calendario fue por tandas: tres noches seguidas dos veces en agosto, cuatro noches dos veces en septiembre y tres noches dos veces en octubre. Un vecino contó al diario que los pacientes de un hospital cercano, que no podían dormir por el ruido, descansaban mejor.

En agosto de 2026, la empresa de cetrería Takanoan publicó un video en el que se suelta un halcón de noche frente a una estación, presentado como su tercer año de control de estorninos allí. Según HuffPost Japón, el clip superó los 60.000 «me gusta».

Una empresa de control de aves que opera en el centro y el oeste de Japón cobra por los estorninos desde 30.000 yenes (unos 190 dólares, a 157,7 yenes por dólar al 2 de octubre de 2026) por sesión con un halcón y un cetrero, más el desplazamiento. Los cuervos parten de 50.000 yenes (unos 317 dólares). Según la empresa, los estorninos suelen rendirse tras unas cinco rondas. Los cuervos, al parecer, son el cliente premium.

Asustar, no matar

Según Waraku Web, los cuervos están protegidos por la ley japonesa de fauna y no se pueden capturar ni sacrificar sin permiso. Por eso el trabajo es psicológico: si un depredador sobrevuela el dormidero con suficiente frecuencia, las aves deciden dormir en otro sitio.

El halcón de Harris, una rapaz mediana originaria de América, es una elección habitual para los trabajos urbanos. Waraku explica que es fácil de entrenar y se adapta rápido a entornos nuevos. No es especialmente veloz, y la revista señala que a veces los cuervos no lo toman en serio, por lo que algunas empresas recurren a un azor.

En Japón no existe una licencia estatal de cetrero; según Waraku, las escuelas privadas de cetrería organizan sus propios exámenes. La revista recoge además un episodio de las crónicas de Oda Nobunaga: cuando unos aldeanos encontraron un halcón que él había perdido, los recompensó y les devolvió tierras confiscadas. Hoy los clientes son ayuntamientos, estaciones y administradores de edificios.

Wimbledon también tiene su halcón

Desde 2008, el All England Club recurre a Rufus, un halcón de Harris, para mantener a las palomas lejos de Wimbledon. Tiene una credencial de seguridad con el cargo de Bird Scarer (espantapájaros), trabajó a diario durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y fue robado del coche de su dueño en 2012, hasta que apareció tres días más tarde en Wimbledon Common. Sus cuidadores contaron a Al Jazeera que regulan su apetito para que asuste a las palomas en vez de comérselas, el mismo principio que usan los cetreros japoneses.

Los cuervos ya lo vencieron una vez: la prensa británica informó en 2013 de que unos cuervos habían ahuyentado a Rufus. En 2026, su cuidadora temió que los drones le quitaran el puesto algún día, aunque el club dijo que no pensaba sustituirlo.

¿Y adónde van los cuervos?

¿Terminará la campaña con la marcha? Al 4 de octubre de 2026, no se ha informado de si Nagoya mantendrá a un cetrero en nómina después de los Juegos. Y sí, puede que las aves solo se muden al barrio de al lado: un halcón no reduce el número de cuervos, les cambia la dirección. Takanoan explicó a HuffPost Japón que encara los trabajos con estorninos con la idea de que se muden a parques grandes o arboledas.

Japón también fabrica robots para ahuyentar fauna, incluido un lobo robot que patrulla un aeropuerto en Hokkaido. Pero para un evento deportivo internacional en Nagoya, la solución fue una persona con un guante y un ave tímida ante las cámaras. ¿Cómo lidia tu ciudad con sus aves más ruidosas? ¿Púas y altavoces, o tiene también su propio Rufus?

Referencias