🏨 Una marca hotelera nacida en Tailandia está a punto de abrir su primer establecimiento en Japón, y para ello eligió un edificio singular: la antigua sede de un periódico, en pleno centro de Kioto, con unos sesenta años de historia. La sala donde antes giraban las rotativas que imprimían el diario local se convertirá en un restaurante. Esto es lo que significa Avani Kyoto para los viajeros, y por qué las grandes cadenas hoteleras no dejan de fijarse en la antigua capital.
Una marca tailandesa elige un edificio de prensa para su estreno en Japón
El 15 de junio de 2026, tres empresas anunciaron que convertirán en hotel la antigua sede del diario Kyoto Shimbun: la constructora japonesa Taisei, la inmobiliaria Heiwa Real Estate y la tailandesa Minor International. El hotel abrirá bajo el nombre provisional de Avani Kyoto hacia el año fiscal 2029 y lo gestionará Royal Minor Hotels, una empresa conjunta entre Minor y la japonesa Royal Holdings (dueña de la cadena de restaurantes familiares Royal Host y de los hoteles Richmond).
El titular para el lector internacional es claro: será el primer Avani de Japón. Avani es una de las marcas de estilo de vida de Minor, y hasta ahora había que salir del país para alojarse en una.
El solar se encuentra en la avenida Karasuma, en el centro de Kioto, con conexión directa a la estación de metro Marutamachi. El Palacio Imperial de Kioto y el castillo Nijo, Patrimonio de la Humanidad, quedan a pocos minutos a pie, en pleno centro pero lejos del bullicio de los barrios de templos del este. El proyecto prevé unas 240 habitaciones.
De las rotativas al restaurante del hotel

Foto: J o / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)
El Kyoto Shimbun es un periódico regional que se fundó hace unos 150 años. Su antigua sede se levantó durante unas seis décadas sobre la avenida Karasuma, el tiempo suficiente para volverse parte del paisaje urbano. El diario ya se mudó; el edificio seguía allí.
En lugar de demolerlo todo, los promotores dividieron el proyecto en dos. El antiguo ala norte, de ocho plantas sobre rasante y dos bajo tierra, se conservará y rehabilitará manteniendo su fachada y su diseño. El antiguo ala sur se reconstruirá desde cero como un edificio nuevo de cinco plantas. Entre las dos alas suman cerca de 240 habitaciones.
El detalle que merece la pena destacar es la antigua sala de rotativas, donde se imprimía físicamente el periódico: se transformará en restaurante y salón del vestíbulo. Los promotores afirman que estos espacios estarán abiertos al vecindario y no solo a los huéspedes. La idea es un vestíbulo que funcione como punto de encuentro del barrio, en vez de un interior hotelero cerrado.
Hay una razón práctica para reutilizar edificios precisamente en Kioto. La ciudad aplica algunas de las normas de altura y de paisaje más estrictas de Japón, y por eso en el centro no hay torres de cristal: un edificio antiguo bien ubicado vale más conservarlo que sustituirlo.
¿Qué es exactamente Avani?
Para quien nunca se ha alojado en uno, va el resumen. Avani nació en 2011 dentro de Minor Hotels, con sede en Bangkok y uno de los mayores grupos hoteleros de Asia, y hoy tiene establecimientos en unos veinticuatro países. Se dice que su nombre procede de una palabra sánscrita que significa "tierra".
Mientras que Anantara, otra marca de Minor, apunta al lujo más clásico, Avani se sitúa un escalón por debajo y a un lado: una marca de estilo de vida pensada para viajeros millennials y de la generación Z que buscan diseño, una buena relación calidad-precio y cierto sentido del lugar, sin la solemnidad de las cinco estrellas. En la práctica suele traducirse en un salón-bar de vestíbulo que sirve de oficina improvisada de día y de espacio social de noche, cocina de inspiración local, una zona de gimnasio y habitaciones pensadas para dormir bien antes que para el exceso. Las estancias acumulan puntos en el programa de fidelización GHA Discovery.
Avani ya ha rescatado edificios así antes: su hotel de Ámsterdam ocupa un inmueble de mediados del siglo XX rehabilitado, en el barrio de los museos. Instalarse en una antigua sede de periódico en Kioto encaja con la costumbre de la marca de ocupar estructuras con pasado.
Por qué todas las cadenas quieren entrar en Kioto ahora
El momento no es casual. En 2025, Kioto recibió un récord de 62,8 millones de visitantes, un 12% más que el año anterior, y el gasto turístico superó por primera vez los dos billones de yenes (unos 12.700 millones de dólares), según el ayuntamiento. Los visitantes extranjeros marcaron otro récord: 12,7 millones.
Esa demanda ha empujado las tarifas hoteleras a niveles inéditos. Según datos turísticos municipales, el precio medio por noche en los grandes hoteles superó los 30.000 yenes (alrededor de 190 dólares) por primera vez desde que se llevan registros, en 2014; la ocupación rondó el 90% y los extranjeros llegaron a representar casi el 80% de los huéspedes de los principales hoteles. La otra cara es la fricción: la subida de precios y las aglomeraciones han empezado a alejar a los viajeros japoneses de la ciudad que antes llenaban, y el "turismo masivo" es ya un tema permanente en Kioto.
En ese mercado, los operadores internacionales se agolpan. Solo Minor prevé abrir 21 establecimientos en Japón de aquí a 2035 con tres marcas: Avani, Anantara y Tivoli.
Para el viajero, la conclusión es más sencilla: no abrirá hasta alrededor del año fiscal 2029, así que hay tiempo de sobra para planearlo.
En muchas ciudades, los viejos edificios emblemáticos acaban demolidos y olvidados. Kioto insiste en darles una segunda vida como lugares donde dormir y comer. ¿Reservaría usted una noche en una antigua redacción de periódico? ¿Y qué suele pasar con los edificios emblemáticos antiguos en su país?
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