🔋✈️ Desde el 24 de abril de 2026 ya no puedes cargar con una batería portátil en ningún vuelo con origen o destino en Japón. Tampoco cargar la propia batería, y el equipaje de mano queda limitado a dos unidades por persona. Si estás planeando un viaje a Japón, esto es lo que cambió.

Por qué Japón endureció las reglas sobre baterías portátiles

Las baterías portátiles se han vuelto imprescindibles en la era del smartphone. Detrás de esa comodidad hay un problema de seguridad que tiene en alerta a las autoridades de aviación de todo el mundo.

Los incidentes de humo y fuego con baterías portátiles a bordo se han disparado. El Instituto Nacional de Tecnología y Evaluación de Japón (NITE) contabilizó 123 accidentes relacionados con baterías portátiles solo en 2024. Si se declara un incendio en la cabina, los pasajeros no tienen a dónde ir, y en el peor de los casos puede acabar en un accidente mortal.

El punto de inflexión llegó el 28 de enero de 2025 en el Aeropuerto Internacional de Gimhae, en Busan (Corea del Sur). El vuelo 391 de Air Busan, un Airbus A321 con destino a Hong Kong, se incendió mientras preparaba la salida: el fuego se originó en un compartimento superior de la parte trasera. Las 176 personas a bordo evacuaron por las rampas y el Ministerio de Tierra, Infraestructura y Transporte coreano informó de tres heridos. El avión quedó destruido.

El informe preliminar publicado el 27 de febrero de 2025 por la Comisión de Investigación de Accidentes de Aviación y Ferrocarril de Corea (ARAIB) concluyó que el origen fue la fuga térmica de una sola batería portátil de ion de litio guardada en el compartimento. Una batería mandó al desguace un A321.

En marzo de 2025 se sumó un caso similar: en un vuelo de Hong Kong Airlines procedente de Hangzhou se incendió otra batería en el compartimento superior, y el vídeo de la tripulación y los pasajeros apagándola con agua embotellada circuló por todo el mundo en redes sociales.

Ante esto, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), agencia especializada de la ONU con 193 Estados miembros, decidió una revisión urgente de la norma internacional. Cuando la OACI cambia su estándar, en la práctica se convierte en regla mundial. El Ministerio de Tierra, Infraestructura, Transporte y Turismo de Japón (MLIT) modificó su normativa para ajustarse a ella.

Las nuevas reglas, explicadas

El MLIT publicó las nuevas reglas el 14 de abril de 2026 y las aplicó desde el 24 de abril.

Conviene entender bien las sanciones. Superar el límite de unidades, superar el límite de capacidad, cargar la propia batería a bordo, meterla en el equipaje facturado y no aislar los terminales pueden acarrear, según la Ley de Aviación Civil, hasta dos años de prisión o una multa de hasta un millón de yenes. Cargar otro dispositivo desde la batería figura entre las conductas prohibidas, pero no entre los puntos con sanción expresa: el aviso de ANA distingue entre cargar la batería, que está "prohibido", y cargar desde ella, que los pasajeros deben "evitar". La tripulación queda exenta cuando lo requiere su trabajo.

Límite de unidades en el equipaje de mano. Con independencia de la capacidad, se pueden llevar dos baterías portátiles como máximo. Las pilas de repuesto de cámaras y otros aparatos se suman a ese cómputo, aunque las de 100Wh o menos quedan fuera del límite de unidades.

Antes no había límite numérico para las baterías de 100Wh o menos. El sistema era escalonado: hasta dos unidades para las de más de 100Wh y hasta 160Wh, y prohibición total por encima de 160Wh. Ahora el tope es de dos unidades sea cual sea la capacidad.

Prohibición de cargar a bordo. No se puede cargar un teléfono u otro aparato desde la batería portátil, ni cargar la batería desde el enchufe o el puerto USB del asiento. Para ser precisos, no es una prohibición de llevar baterías, sino de esas dos acciones de carga; en la práctica, sin embargo, apenas queda motivo para sacarla durante el vuelo. Además debe mantenerse al alcance de la mano y no en el compartimento superior, porque ahí no se detecta un sobrecalentamiento: esa recomendación se ha vuelto común en todo el mundo.

Sigue prohibido el equipaje facturado. Meter una batería portátil en la maleta despachada está terminantemente prohibido, como antes. Hay que llevarla en cabina y guardarla a la vista, en el bolsillo del asiento o al alcance de la mano, nunca en el compartimento superior.

Lo que queda fuera de la norma. Cargar el teléfono o la tableta directamente desde el enchufe o el puerto USB del asiento no está afectado: lo prohibido es la carga a través de una batería portátil. Tampoco cuentan como baterías portátiles las que van integradas en un portátil o un teléfono, así que el uso de esos aparatos no se restringe. Según la definición del MLIT, una batería portátil es un dispositivo con celda de ion de litio incorporada cuyo fin es cargar otros aparatos.

Con la misma fecha del 24 de abril, la Oficina de Aviación Civil del MLIT añadió las baterías de ion de sodio a la lista de artículos prohibidos. A diferencia de las de ion de litio, esas no se admiten ni en cabina ni facturadas.

Cómo comprobar los vatios-hora (Wh)

El tope de 160Wh es una unidad de capacidad acumulada. Como la mayoría de las baterías portátiles indican la capacidad en mAh (miliamperios-hora), hay que convertirla:

Wh = mAh × V (voltaje) ÷ 1000

El voltaje habitual de una batería portátil es 3,7V, así que las referencias más comunes quedan así: 10.000mAh son unos 37Wh, 20.000mAh unos 74Wh y 30.000mAh unos 111Wh. Es decir, las baterías de uso diario, de 10.000 a 20.000mAh, no se acercan al límite de 160Wh. Sí hay que vigilar las estaciones de energía portátiles de gran capacidad, del tipo que se usa para acampar.

Afecta a todos los vuelos con origen o destino en Japón

La norma no se limita a los vuelos nacionales: cubre todos los vuelos con origen o destino en Japón, incluidas las aerolíneas extranjeras. Las de bajo coste tampoco son excepción. Como los 193 Estados miembros de la OACI van adoptando el mismo estándar, la regla tiende a unificarse a escala mundial.

Algunos países y aerolíneas se adelantaron. En Corea del Sur, la propia Air Busan prohibió guardar baterías en el compartimento superior desde el 7 de febrero de 2025, y el ministerio de Transporte impuso restricciones en todo el país desde el 1 de marzo: nada en el compartimento superior, prohibido usarlas o cargar desde ellas en vuelo, y cada unidad en una bolsa individual guardada en el bolsillo del asiento. En marzo de 2025 también prohibieron el uso a bordo Thai Airways, Singapore Airlines y China Airlines.

En Australia, Qantas, Jetstar y Virgin Australia aplicaron reglas similares desde diciembre de 2025. El grupo alemán Lufthansa optó por la prohibición total desde enero de 2026.

Cómo han respondido las aerolíneas japonesas

Si la batería portátil deja de servir, lo que importa es el enchufe del asiento. Japan Airlines (JAL) tiene instalaciones de carga en los 75 aviones de su flota internacional y en 70 de los 71 de su flota nacional, con la excepción de un Boeing 767. ANA ha equipado igualmente la mayor parte de su flota. En las aerolíneas de bajo coste, en cambio, siguen operando muchos aviones sin enchufe en el asiento, lo que deja en mala posición a quien contaba con la batería portátil.

El analista de aviación Kotaro Toriumi ha advertido de que el endurecimiento del equipaje de mano puede desviar viajeros de los vuelos nacionales al tren de alta velocidad, el Shinkansen, donde no hay restricciones para usar baterías portátiles. Para quien viaja por trabajo, es un punto de comparación relevante.

Qué conviene preparar

Estos son los puntos que conviene revisar antes de volar.

Primero, comprobar la capacidad (Wh) y el número de baterías que llevas. Por encima de 160Wh no se puede embarcar, y aun por debajo el tope son dos unidades.

Segundo, cargar el teléfono y la tableta al máximo antes de embarcar. Como la batería portátil no sirve a bordo, el nivel de carga con el que subes es lo que tienes. En vuelos largos ayuda pasarse al entretenimiento de a bordo, cerrar aplicaciones que no uses y descargar antes las películas o los podcasts.

Tercero, elegir asiento con enchufe. La carga directa desde el USB o el enchufe del asiento no está prohibida, así que conviene comprobarlo al reservar.

Cuarto, aprovechar los puntos de carga del aeropuerto. Los grandes aeropuertos japoneses tienen zonas con enchufes y puertos USB repartidas por las terminales. En Haneda y Narita también hay alquiler de baterías portátiles con servicios como ChargeSPOT, aunque con el uso prohibido a bordo lo más práctico es cargar en el aeropuerto antes de embarcar.

La norma quedó fijada tras un periodo de consulta pública, abierto hasta el 30 de marzo de 2026, y la adopción del estándar por el Consejo de la OACI a finales de marzo. La entrada en vigor coincidió con la temporada de viajes de primavera y la Semana Dorada. Algunas aerolíneas aplican reglas más estrictas que el mínimo nacional, así que la última palabra la tiene el aviso de la compañía con la que vueles.

El endurecimiento responde a una decisión internacional que pone la seguridad por delante, y afecta a la forma de viajar en avión no solo en Japón. En el país conviven el "si es por seguridad, no hay más remedio" con objeciones prácticas: que las aerolíneas de bajo coste no tienen enchufes y aun así se prohíbe el uso, o que en la competencia con el Shinkansen el avión sale perdiendo. También se oye que lo primero sería retirar los productos de mala calidad, y que regular por igual los productos japoneses con marca PSE es excesivo.

¿Qué reglas hay en tu país sobre el uso de baterías portátiles en el avión? ¿Ya está prohibido usarlas o se pueden usar libremente? Cuéntanos tu experiencia o tu opinión.

Referencias