El césped artificial de las instalaciones deportivas ha estado contaminando el mar sin que nos diéramos cuenta. Dos empresas japonesas se han unido para dar respuesta a este problema ambiental a menudo pasado por alto. "Re Green Grass 9", desarrollado por Mizuno y Kaneka, es el primer césped artificial biodegradable del mundo que se descompone de forma natural incluso en agua de mar. Se instaló en el estadio de los Chunichi Dragons a partir de la temporada 2026.
Una primicia mundial de césped artificial ecológico en el Vantelin Dome
En febrero de 2026, en el Vantelin Dome Nagoya (distrito de Higashi, Nagoya), estadio de los Chunichi Dragons, se colocó un material sin precedentes en instalaciones deportivas: el césped artificial biodegradable "Re Green Grass 9", desarrollado por el gran fabricante de artículos deportivos Mizuno y la química Kaneka.
Se instaló en la zona de advertencia situada ante las nuevas gradas "Home Run Wing", construidas durante la pretemporada 2025-26. La zona de advertencia es la franja delante de la valla del jardín exterior en la que se usa un material distinto al del campo para que los jugadores noten con los pies que se acercan a la valla.
Es la primera vez en el mundo que una instalación deportiva profesional adopta césped artificial biodegradable, y ha llamado la atención como un nuevo paso para el deporte y el medio ambiente.
El césped artificial y el problema de los microplásticos
¿Por qué necesita el césped artificial poder descomponerse? Detrás está la contaminación por microplásticos, un problema que se agrava en todo el mundo.
El césped artificial convencional se fabrica con plásticos derivados del petróleo y se desgasta poco a poco con el juego y la intemperie. Los fragmentos diminutos se convierten en microplásticos que, con el agua de lluvia, pasan por los desagües a los ríos y al mar. La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) calcula que solo en la UE se liberan al medio ambiente unas 16.000 toneladas anuales de gránulos de caucho procedentes del césped artificial.
Algunos estudios apuntan a que los microplásticos del césped artificial suponen entre el 12 % y el 50 % de la contaminación mundial por microplásticos, y la Unión Europea ha decidido prohibir de forma gradual la venta de rellenos de polímeros sintéticos hasta 2031. En este contexto internacional, la idea de un "césped que se descompone" respondía a una necesidad de la época.
"Green Planet", un material nacido de microbios
La tecnología clave de Re Green Grass 9 es "Green Planet", un biopolímero biodegradable desarrollado por Kaneka.
Green Planet es un polímero 100 % de origen vegetal producido mediante fermentación microbiana a partir de biomasa como aceites vegetales. Lo descomponen microorganismos presentes en el suelo y en el agua de mar, y al final solo quedan CO2 y agua. Muchos plásticos biodegradables solo se descomponen en el suelo, pero se ha confirmado que Green Planet se biodegrada incluso en agua de mar, el entorno considerado más difícil, y cuenta con la certificación "OK Biodegradable MARINE" de TÜV AUSTRIA, una norma estricta que exige una degradación de al menos el 90 % en seis meses en agua de mar a 30 °C.
Kaneka empezó a investigar este material a principios de los años noventa, cuando los microplásticos marinos aún no se reconocían como problema mundial. El punto de partida fue la convicción de sus investigadores de crear un material respetuoso con el medio ambiente que no dependiera del petróleo. A ello se sumó el hallazgo casual, en el suelo de la planta de Takasago de Kaneka, de un microbio capaz de producir Green Planet, y tras unos 30 años de I+D se llegó a su uso práctico.
Green Planet ya forma parte de la vida cotidiana en pajitas de 7-Eleven y Starbucks, artículos de a bordo del grupo JAL o cubiertos de FamilyMart.
La tecnología de césped de Mizuno y su compromiso ambiental
Mizuno, por su parte, es un fabricante de artículos deportivos que lleva más de 30 años, desde 1991, trabajando en la protección del medio ambiente. Suma más de 50 años instalando césped artificial y tiene la mayor cuota en los estadios de béisbol profesional de Japón.
En los últimos años desarrolló la "Mizuno Spiral Technology", un rizado especial de las fibras que reduce las roturas y, con ello, la dispersión y el escape del relleno. También ha lanzado productos de césped artificial ecológicos, como rellenos hechos con hojas de té recicladas.
Pero, por mucho que se reduzcan las pérdidas, mientras el césped sea de plástico derivado del petróleo, los fragmentos que lleguen al mar permanecerán sin descomponerse. Para resolver este problema de fondo, Mizuno se fijó en la tecnología de biopolímeros de Kaneka y emprendió el desarrollo conjunto.
Un avance técnico que une rendimiento ambiental y nivel profesional
"Los materiales ecológicos rinden peor." Romper esa imagen es la principal característica de Re Green Grass 9.
El mayor reto para fabricar césped deportivo con un polímero biodegradable era producir monofilamento (fibra única). Las fibras del césped artificial se fabrican convirtiendo resina derivada del petróleo en monofilamento, pero hacerlo con material biodegradable se consideraba técnicamente dificilísimo. Diseñando una formulación de resina y unas condiciones de fabricación especiales, Mizuno y Kaneka lograron producir ese monofilamento antes imposible, y optimizando la forma de su sección consiguieron un tacto comparable al del césped artificial habitual.
Las fibras de Re Green Grass 9 usan más del 90 % de resina de origen biomásico, lo que reduce mucho las emisiones de CO2 frente al césped de origen petrolero. Todo el proceso, desde las fibras hasta el césped, se realiza en Japón.
En rueda de prensa, Hidehisa Manou, director gerente sénior de Nagoya Dome, afirmó: "Su mayor característica es su alto rendimiento ambiental. La seguridad, la durabilidad y la amortiguación son equivalentes a las del césped artificial convencional. Ojalá podamos mostrar una nueva forma de cuidar el entorno". También se indicó que los jugadores profesionales con contrato con Mizuno lo han valorado muy bien.
Medalla de oro en el "Plasma Award 2026" del Ministerio de Medio Ambiente
La iniciativa también ha tenido reconocimiento oficial. En la campaña "Plastics Smart" del Ministerio de Medio Ambiente contra la basura plástica marina, el césped artificial biodegradable de Mizuno ganó la medalla de oro en la categoría "Usar y reducir" del "Plasma Award 2026", como un esfuerzo destacado que combina rendimiento ambiental y utilidad práctica.
Las instalaciones deportivas ante una tendencia mundial
Empezando por la norma de la UE sobre rellenos de 2031, se espera que la regulación del impacto ambiental del césped artificial siga endureciéndose en todo el mundo. En Estados Unidos hay unos 19.000 campos de césped artificial, y el debate sobre su seguridad se ha intensificado también por la detección de PFAS ("sustancias químicas eternas").
En este contexto, el "césped que se descompone incluso en el mar" japonés podría ir más allá del cumplimiento normativo y marcar un cambio de paradigma en la industria del césped artificial. Mizuno y Kaneka afirman que lo promoverán en instalaciones deportivas y comerciales de todo Japón y que también desarrollan un césped biodegradable en el mar para exteriores.
Kaneka prevé ampliar la capacidad de producción de Green Planet de unas 20.000 toneladas anuales a entre 100.000 y 200.000 toneladas como parte de su objetivo de "cero emisiones netas en 2050", y Mizuno sigue persiguiendo su visión de "proteger un planeta rico en el que se pueda disfrutar del deporte y legarlo a la próxima generación".
La zona de advertencia del Vantelin Dome es solo una pequeña parte del campo. Pero el reto del "césped que vuelve a la tierra", iniciado en esta pequeña franja, podría ser un paso para cambiar el futuro de la infraestructura deportiva mundial.
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