⚽ Captain Tsubasa ha vuelto. Rising Sun FINALS, la entrega más reciente del manga de fútbol de Yoichi Takahashi, retomó su publicación el 6 de octubre de 2026 tras una pausa de unos cuatro meses. Según el anuncio oficial, la historia entra ahora en el tramo decisivo de los Juegos Olímpicos de Madrid. Takahashi también es dueño de un club real que lleva el nombre del equipo en el que jugó su protagonista de niño. Nueve días antes del regreso del manga, ese club perdió su último partido de liga y, con él, el título de Kanto. Lo que le queda este año para buscar el ascenso es un torneo nacional a finales de octubre.

Dónde está la historia

En enero de 2024, Takahashi anunció que dejaba de dibujar manga en su forma tradicional por la pérdida de energía física y los cambios en su entorno de trabajo. La serialización en revista terminó en abril de 2024, pero la historia no. Takahashi pasó a contarla con storyboards a lápiz. En Japón se llaman name y son el boceto de viñetas y diálogos, un paso antes del dibujo terminado.

Desde 2024, Rising Sun FINALS se publica cada semana en ese formato en la web oficial Captain Tsubasa WORLD y en la aplicación Young Jump+ de Shueisha. La serie se detuvo tras el capítulo 100, el 26 de mayo de 2026. El capítulo 101 salió el 6 de octubre y, como antes, habrá entregas nuevas cada martes.

La web oficial también tiene una edición en inglés, donde el capítulo 101 apareció el mismo día del regreso. Los capítulos más recientes son gratuitos; los anteriores remiten a la web de Young Jump de Shueisha.

Los niños que crecieron con Oliver y Benji

Captain Tsubasa empezó en la revista Weekly Shonen Jump en 1981 y, según la web oficial, la saga supera los 90 millones de ejemplares vendidos en Japón. Fuera del país tuvo otros nombres: Oliver y Benji en España, Holly e Benji en Italia, Olive et Tom en Francia, Supercampeones en América Latina y Captain Majid en el mundo árabe. En España se emitió por primera vez en 1990, en la cadena privada Tele5.

El caso más conocido es el de Fernando Torres. En una entrevista publicada por la J.League explicó que la serie no fue el motivo de su llegada a Japón, sino el motivo por el que empezó a jugar al fútbol. Según Al Jazeera, Andrés Iniesta y Alessandro Del Piero, entre otros, también la señalan como el origen de su pasión por el fútbol.

Un Nankatsu real, en la tierra del autor

En el manga, Tsubasa crece en Nankatsu, una ciudad ficticia de Shizuoka, y juega en el equipo de su escuela primaria, el Nankatsu SC. Según nippon.com, el nombre de la ciudad viene de la abreviatura del instituto donde estudió Takahashi, el Minami-Katsushika de Tokio. Takahashi nació en el barrio de Yotsugi, en el distrito tokiota de Katsushika.

El Nankatsu SC real nació del Tokiwa Club, un equipo local fundado en 1983. En 2013, Takahashi asumió la presidencia de su asociación de aficionados y el club adoptó el nombre del manga. En enero de 2019 fundó la sociedad Nankatsu SC Co., Ltd., y hoy es propietario y presidente del club. El equipo femenino, Nankatsu SC WINGS, compite en la segunda división de la Nadeshiko League.

Yahiro Kazama, que dirigió al Kawasaki Frontale y al Nagoya Grampus en la J1, asumió en 2024 los cargos de entrenador y director técnico y sigue al frente del equipo.

"De Katsushika a la J.League"

Ese es el lema del club, y su web oficial presenta la entrada en la J.League como objetivo a corto plazo. En el fútbol masculino japonés, por debajo de J1, J2 y J3 está la JFL (Japan Football League, en la práctica el cuarto escalón) y, después, las ligas regionales. El Nankatsu juega en la primera división de la Kanto Soccer League, en la práctica el quinto escalón. La puerta de acceso a la JFL es la Regional Champions League de noviembre. Sus plazas son, en principio, para los campeones de las nueve ligas regionales, y hay hasta tres más para los equipos que queden arriba en el campeonato nacional de clubes amateurs de octubre y quieran entrar en la JFL.

El distrito ya tiene un terreno. En marzo de 2024, Katsushika compró un complejo deportivo de unos 68.000 metros cuadrados cerca de la estación de Shin-Koiwa, de JR, y en septiembre de ese año lo abrió a los vecinos como Higashi-Shinkoiwa Sports Ground. Lo que se estudia es un estadio exclusivo de fútbol que cumpla los requisitos de la J1. El comité del distrito que redactará el proyecto del estadio se reunió por primera vez el 3 de julio de 2026. Según el resumen oficial, varios miembros propusieron apoyarse en Captain Tsubasa y en la posibilidad de levantar el primer estadio exclusivo de fútbol de los 23 distritos centrales de Tokio.

¿Quién pagaría el estadio?

En una reunión con vecinos en febrero de 2026, el distrito presentó estimaciones recogidas entre empresas del sector: entre 21.000 y 30.000 millones de yenes solo para el estadio, es decir, entre 133 y 190 millones de dólares a 158 yenes por dólar. Una estimación anual de explotación incluida en el mismo documento calculaba ingresos de 287 millones de yenes y gastos de 457 millones de yenes, un déficit de 170 millones de yenes (unos 1,1 millones de dólares) al año sin contar la publicidad fija. El distrito señaló que unos 200 millones de yenes anuales por derechos de nombre y publicidad bastarían para que el recinto fuera viable.

La gestión del césped natural también figuró entre los retos. Según el mismo documento, un campo de hierba puede usarse unos 100 días al año y su mantenimiento cuesta entre 30 y 40 millones de yenes anuales. No está decidido quién construiría y gestionaría el estadio; el distrito se centra en fórmulas con protagonismo privado. En marzo de 2026, el Nankatsu SC comunicó al alcalde que trabajaba con la premisa de conseguir por sí mismo el dinero para la construcción y la gestión.

El plan también tiene detractores. El grupo del Partido Comunista de Japón en la asamblea del distrito, que afirma que el terreno costó 32.500 millones de yenes (unos 206 millones de dólares), ha calificado el plan de dinero público volcado en una gran obra. En febrero de 2026 señaló en la asamblea que todas las alegaciones presentadas al consejo de planificación urbana sobre la conversión del terreno en parque urbano eran contrarias, y pidió replantear el uso del terreno sin partir de un estadio. En la reunión vecinal de ese mes hubo quien expresó preocupación por el ruido en los bloques de viviendas contiguos. Un vecino que apoya la idea de un estadio escribió en note que el césped natural necesita periodos de recuperación, lo que complica el uso vecinal.

El distrito dice que financió la mayor parte de la compra del terreno con préstamos y que, una vez convertido el terreno en parque urbano, las subvenciones del Gobierno Metropolitano de Tokio y otras lo cubrirán, de modo que la carga para el distrito será prácticamente nula.

Las directrices nacionales también piden justificar el interés público. Una guía de 2018 de la Agencia de Deportes de Japón y del Ministerio de Economía, Comercio e Industria afirma que, si los equipos no explican el valor público de su actividad, la comunidad no aceptará el gasto público en estadios. En el comité del distrito, en julio de 2026, varios miembros dijeron que, al estar dentro de un parque urbano, hay que dejar claro el valor público del estadio en ámbitos como la educación y la prevención de desastres. En febrero de 2026, según el distrito, solo había dos cosas decididas: el estadio era un objetivo en estudio y el terreno se convertiría en parque urbano.

La realidad no sigue el guion

La primera temporada de Kazama, en 2024, terminó en sexto lugar. En 2025, el Nankatsu marcó 52 goles en 18 partidos de liga y aun así acabó segundo, a un punto del Tokyo United. Este año la meta volvía a ser el ascenso a la JFL, pero el equipo terminó tercero, con nueve victorias, cuatro empates, cinco derrotas y 31 puntos. El campeón fue el Tokyo United, con 40.

En Okudo, el estadio del club en Katsushika, se cambió este año el césped artificial por uno natural. Según la columna oficial de Takahashi, la última jornada, el 27 de septiembre, fue el primer partido en casa sobre la hierba nueva. El rival era el Tokyo United, que ganó 3-1 y se proclamó campeón sobre ese césped.

En la web del club, Takahashi escribe que, "a diferencia del mundo del manga, muchas cosas no salen como uno quiere", y que eso es lo divertido y lo difícil de dirigir un club.

La derrota de la última jornada cerró la vía directa de la liga, pero no el año. El Nankatsu se clasificó para el campeonato nacional de clubes amateurs, que se juega en la prefectura de Miyazaki del 24 al 28 de octubre de 2026, y debuta ante el Mitsubishi Heavy Industries Nagasaki SC. Si termina entre los primeros, todavía puede llegar a la Regional Champions League de noviembre.

Entre la página y el campo

Tsubasa sigue jugando en los Juegos cada martes. El club que lleva el nombre de su primer equipo afronta a finales de octubre un torneo de eliminación directa en Miyazaki. Solo una de las dos historias tiene un final que su autor puede escribir.

Si visitas Tokio, alrededor de Yotsugi y Tateishi hay nueve estatuas de los personajes, y la estación de Yotsugi, de la línea Keisei Oshiage, está decorada con escenas de la serie.

¿Conoces a alguien que empezó a jugar al fútbol por unos dibujos animados? ¿Y seguirías a un club real solo porque un equipo de ficción llevó antes su nombre?

Referencias