🌊 En septiembre de 2023, un buque de investigación sacó del agua una araña de mar desde casi 3.700 metros de profundidad en la fosa de Japón. Pertenecía a una especie que solo se había registrado dos veces. Al examinarla, investigadores de la Universidad de Hokkaido vieron varias cápsulas ovaladas diminutas pegadas a su cuerpo. El ADN reveló que eran huevos de un gusano plano, y nadie sabe todavía qué especie los puso.
De la fosa de las Kuriles-Kamchatka a la fosa de Japón
El animal es Ascorhynchus mariae, descrita en 1971 a partir de seis ejemplares recogidos entre 3.145 y 3.250 metros en la fosa de las Kuriles-Kamchatka, frente a la isla Simushir. En 2020 se describió otro ejemplar, a 3.432 metros cerca del mismo lugar.
Los nuevos ejemplares salieron de una campaña de estudio del fondo marino del buque de investigación Hakuho-maru: una hembra el 27 de septiembre de 2023, entre 3.685 y 3.693 metros, y un macho dos días después, entre 3.890 y 3.893 metros. Es el tercer registro en el mundo, el primero en aguas japonesas y el más profundo de la especie. Según el diario Asahi Shimbun, mide unos 2 centímetros con las patas extendidas.
Shogo Sekiguchi, estudiante de doctorado de la Universidad de Hokkaido, y el profesor Keiichi Kakui describieron a la hembra por primera vez y volvieron a describir al macho. También le pusieron un nombre en japonés: Hebijita-tokkuri-umigumo. Hebijita significa lengua de serpiente, por una protuberancia de la cabeza que termina en dos puntas.

Fuente: Universidad de Hokkaido
Sus parientes más cercanos viven en marismas
La hembra llevaba cinco cápsulas de huevos sujetas con un pequeño pedúnculo: en el tronco, en dos patas y en los apéndices en forma de pinza junto a la boca. Además, entre la hembra y el macho aparecieron tres estructuras vacías, parecidas a cáscaras. La única cápsula que se midió tenía 0,17 milímetros de largo y 0,09 de ancho.
Por su forma no se podía saber quién las había puesto, ni siquiera el gran grupo animal, así que el equipo recurrió al ADN. El resultado apuntó a un gusano plano, el grupo de las planarias, de la familia Trigonostomidae. En el análisis, el pariente más cercano era el género Ptychopera, con un respaldo moderado.
Las especies conocidas de Ptychopera viven desde la zona de salpicadura hasta 15 metros de profundidad, en marismas, charcas salobres y praderas de pastos marinos. Los huevos estaban genéticamente lejos de todas ellas y aparecieron en las profundidades de la fosa de Japón. La universidad afirma que esto sugiere con fuerza una especie desconocida de la familia. El artículo va más allá: probablemente podría tratarse de un género no descrito, aunque hacen falta datos de ADN de géneros aún no analizados para confirmarlo. No se ha encontrado ningún adulto, así que la especie todavía no puede recibir nombre.
El estudio, publicado el 16 de octubre de 2026 en la revista internacional de taxonomía SPIXIANA, es, según sus autores, el primer caso conocido de gusanos planos que usan arañas de mar para poner huevos. Según la universidad, hasta ahora solo se conocían sanguijuelas de aguas someras y caracoles antárticos que lo hicieran. Estos gusanos planos son de vida libre, no de un grupo parásito.
Por qué casi nunca aparecen gusanos planos en el fondo abisal
Su cuerpo delicado se daña con facilidad al recogerlos, y por eso los registros en aguas profundas son escasos. Antes de este estudio, los registros con ejemplares de gusanos planos de vida libre a más de 3.000 metros se reducían a dos especies: un policládido a 3.232 metros en la depresión de Escanaba, en el Pacífico nororiental, y un tricládido a entre 6.176 y 6.200 metros en la fosa de las Kuriles-Kamchatka. Los huevos de la fosa de Japón son ahora el segundo registro más profundo.
El más profundo también lleva la firma de Kakui. En 2024, junto con otro investigador de Hokkaido, describió cápsulas negras de unos 3 milímetros pegadas a rocas, cada una con entre tres y siete gusanos en desarrollo. Varios sitios de divulgación científica extranjeros lo contaron como la historia de unos misteriosos huevos negros del abismo.
Una cuna que camina sobre el lodo
Según el equipo, casi todo el fondo abisal es lodo, en llanuras y laderas con pocas superficies duras donde pegar un huevo, mientras que la araña de mar tiene un exoesqueleto duro y camina despacio sin hundirse. Como aparecieron cápsulas o cáscaras en ambos ejemplares, el equipo cree que este gusano usa a la araña de mar de forma habitual y plantea que estos animales podrían servir de cuna abisal para muchas especies de las profundidades. Por ahora, la idea se apoya en dos ejemplares.
En 2025, los mismos investigadores de Hokkaido hallaron una comátula juvenil, todavía en su fase fija, sobre la pata de una araña de mar recogida a unos 2.000 metros frente al sureste de Hokkaido, el primer caso conocido. En la costa del Pacífico de Norteamérica, un equipo estadounidense presentó en PNAS en 2025 pruebas de que tres especies que viven en emanaciones de metano, de California a Alaska, cultivan en su exoesqueleto bacterias que comen metano y se alimentan de ellas.
No son arañas, y son raras de principio a fin
Pese al nombre, las arañas de mar no son arañas. Son artrópodos del grupo de los quelicerados, que también incluye arañas, escorpiones y cangrejos herradura. Se conocen unas 1.400 especies en el mundo y unas 170 en Japón.
Son tan delgadas que el intestino y los órganos reproductores se extienden por las patas. Un estudio de 2017 sobre 12 especies, publicado en Current Biology, halló que su corazón late con debilidad. Las ondas de contracción del intestino, que llega hasta cada pata, hacían la mayor parte del trabajo de mover el oxígeno.
En la mayoría de las arañas de mar, es el padre quien carga con las crías mientras se desarrollan. La hembra de la fosa de Japón muestra otra versión: los huevos que llevaba eran de un animal completamente distinto.
El gusano que puso estos huevos sigue sin nombre en algún lugar del fondo. Las aguas de Japón han revelado otras formas raras de vivir en la oscuridad, como bacterias de los respiraderos hidrotermales de Okinawa que crecen solo con electricidad. Si pudieras bajar una cámara a las aguas profundas frente a la costa de tu país, ¿qué te gustaría encontrar?
Referencias
- https://www.hokudai.ac.jp/news/2026/10/post-2479.html
- https://pfeil-verlag.de/wp-content/uploads/2026/10/spx49-1_02_se.pdf
- https://www.asahi.com/articles/ASVBX2SQRVBXIIPE001M.html
- https://eprints.lib.hokudai.ac.jp/dspace/handle/2115/91101
- https://www.sciencealert.com/scientists-find-mysterious-oozing-black-eggs-almost-4-miles-below-the-oceans-surface
- https://www2.sci.hokudai.ac.jp/dept/bio/research/4940
- https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12232434/
- https://doi.org/10.1016/j.cub.2017.05.062
- https://www.sciencedaily.com/releases/2024/02/240218211136.htm
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