Cada vez que ves un video, envías un correo o le haces una pregunta a una IA, tus datos viajan por cables tendidos en el fondo del océano, a hasta 8.000 metros de profundidad. Esos cables submarinos transportan el 99% del tráfico intercontinental de internet, y se están quedando sin capacidad.
NTT acaba de descubrir cómo cuadruplicar esa capacidad sin hacer los cables más gruesos. Esto es lo que significa.
La columna vertebral oculta de internet
La mayoría de la gente imagina internet como algo etéreo: datos flotando en el aire, rebotando en satélites, viajando por "la nube". La realidad es física. A comienzos de 2026, TeleGeography contabiliza más de 600 sistemas de cable submarino y más de 1,5 millones de kilómetros de cable en servicio, por los que pasa el 99% del tráfico de datos intercontinental. De Tokio a Nueva York, de Londres a São Paulo, tus datos viajan por cables de fibra óptica más delgados que una manguera de jardín, tendidos en el fondo del mar.
Japón está conectado con Estados Unidos, Canadá, Australia y el sudeste asiático a través de decenas de estas arterias submarinas. Cuando usas Netflix, Google o ChatGPT, tus datos están recorriendo el Océano Pacífico a la velocidad de la luz, literalmente.
El avance de NTT: cuatro carriles donde solo había uno
El 13 de marzo de 2026, la corporación japonesa NTT anunció una tecnología que podría transformar la infraestructura global de internet: un sistema de fibra óptica multicore de 4 núcleos (MCF) para cables submarinos que cuadruplica la capacidad de transmisión sin modificar la estructura física del cable.
Veamos cómo funciona en términos sencillos.
Una fibra óptica convencional es un hilo de vidrio del grosor de un cabello humano, con un único "núcleo" que sirve como canal para las señales de luz. Un cable submarino alberga hasta 48 de estas fibras, y ese límite de 48 se consideraba desde hace tiempo el techo técnico.
La innovación de NTT coloca cuatro núcleos dentro de cada fibra, manteniendo el diámetro estándar del vidrio de 125 micrómetros. El resultado: 48 fibras × 4 núcleos = 192 núcleos, todo dentro de un cable de apenas 20 milímetros de diámetro, exactamente el mismo tamaño que los cables actuales.
Imagina un túnel de carretera: en vez de ensanchar el túnel (casi imposible a 8.000 metros bajo el agua), NTT multiplicó por cuatro el número de carriles en su interior.
¿Por qué no se pueden hacer cables más gruesos?
Podría parecer lógico simplemente construir cables más grandes para transportar más datos. En tierra, esa solución funciona. Pero los cables submarinos operan bajo restricciones extremas que hacen esto inviable.
Estos cables deben soportar la presión aplastante a 8.000 metros de profundidad, equivalente a unas 800 veces la presión atmosférica. Necesitan funcionar de manera fiable durante al menos 25 años sin posibilidad de mantenimiento accesible. Y deben ser compatibles con barcos cableros especializados cuyo equipo está diseñado para dimensiones específicas.
Cambiar el diámetro del cable requeriría rediseñar no solo el cable, sino todo el ecosistema de barcos, equipos de tendido e infraestructura de reparación. Los proyectos de cables submarinos ya cuestan cientos de millones de dólares. Cuadruplicar la capacidad manteniendo el mismo tamaño no es solo una mejora: es una propuesta económica completamente diferente.
Reconocimiento internacional de primer nivel
Los resultados de NTT fueron reconocidos en la OFC 2026, celebrada del 15 al 19 de marzo en Los Ángeles, la mayor conferencia mundial de comunicaciones ópticas. El artículo fue aceptado como ponencia de "puntuación máxima", el reconocimiento más alto del evento.
Lo más notable es que NTT no solo demostró una fibra en un laboratorio. Desarrolló un sistema completo listo para uso comercial: el propio cable submarino MCF, más cajas de empalme para conectar cables submarinos con cables terrestres, cajas de empalme de fábrica para conexiones submarinas, y bastidores de terminación para vincular el MCF con fibra existente en las estaciones de telecomunicaciones.
NTT apunta a un despliegue práctico alrededor de 2029, inicialmente en rutas de cables submarinos domésticos japoneses.
IOWN: la visión de NTT para un futuro todo óptico
La tecnología MCF forma parte de la ambiciosa iniciativa IOWN de NTT (Innovative Optical and Wireless Network), lanzada en 2019. IOWN busca reemplazar el procesamiento de señales eléctricas por tecnología óptica en toda la cadena de comunicaciones.
Los objetivos son ambiciosos: 100 veces más eficiencia energética, 125 veces más capacidad de transmisión y una latencia 200 veces menor comparada con las redes actuales. Los servicios comerciales de red fotónica (APN) ya se lanzaron en 2023, y NTT planea proporcionar switches de convergencia fotónica-electrónica para centros de datos durante el año fiscal 2026.
La IA como motor de la expansión
La urgencia tiene un motor principal: la inteligencia artificial. Entrenar modelos masivos como GPT o Gemini requiere transferencias enormes de datos entre centros de datos distribuidos geográficamente. Según TeleGeography, la inversión en nuevos proyectos de cables submarinos alcanzará unos 13.000 millones de dólares entre 2025 y 2027, casi el doble de los tres años anteriores.
La carrera submarina de las Big Tech
Google ha invertido en más de 30 cables submarinos y es el mayor propietario privado de infraestructura submarina del mundo. Meta anunció Project Waterworth, un cable de 50.000 km que abarcará cinco continentes con un presupuesto estimado de más de 10.000 millones de dólares. Amazon Web Services lanzó Fastnet, su primer proyecto de cable submarino independiente.
Juntas, estas cuatro empresas poseen o arriendan aproximadamente la mitad de todo el ancho de banda submarino mundial. Se planifican alrededor de 60 nuevos cables hasta 2027, marcando un boom de construcción sin precedentes.
La fortaleza de Japón: NEC y los tres grandes
En esta carrera, las empresas japonesas ocupan una posición fuerte. Según las cifras del METI sobre distancia acumulada tendida entre 2011 y 2024, la francesa Alcatel Submarine Networks ronda el 40%, la estadounidense SubCom el 31% y la japonesa NEC el 21%: entre las tres superan el 90%. La china HMN Tech ha alcanzado ya un 8%, sobre todo en países en desarrollo. NEC fabrica sus cables a través de su filial OCC, en Kitakyushu, y es uno de los pocos proveedores integrales capaces de cubrir desde el estudio de la ruta hasta la fabricación de equipos y el tendido. Su distancia acumulada tendida ronda los 450.000 km, unas once vueltas a la Tierra.
En junio de 2025, el presidente de NEC, Takayuki Morita, dijo que, dada la fuerza de la demanda en el Pacífico y Asia, una cuota mundial del 40% no era descabellada. La Estrategia Integral de Expansión Digital en el Exterior 2030 del gobierno japonés fija el objetivo nacional de elevar la cuota de las empresas del país al 35%, con apoyo para adquirir buques cableros y ampliar la capacidad productiva. Los buques son justo lo que más preocupa: la demanda de tendido ha superado a la oferta de barcos.
Si la fibra multicore de NTT llega al despliegue comercial, se convierte también en un activo para la industria japonesa de cables: tecnología japonesa, fabricación y tendido japoneses.
Seguridad económica en el fondo del océano
Los cables submarinos se han convertido en un asunto de seguridad nacional. A finales de 2024, el gobierno francés compró a Nokia las acciones de Alcatel Submarine Networks y la nacionalizó de hecho. En EE.UU., SubCom cuenta con el Departamento de Defensa entre sus principales clientes.
La tecnología MCF de NTT posiciona a Japón para mantener el liderazgo en una capa fundamental de la infraestructura digital global, una que no puede ser replicada por software ni por satélites.
Lo que podría deparar 2029
Cuando el sistema MCF de NTT alcance su despliegue alrededor de 2029, el panorama de las telecomunicaciones será muy diferente. Las redes 6G estarán en el horizonte. Los modelos de IA serán órdenes de magnitud más grandes. La demanda de streaming, metaverso, vehículos autónomos y computación en el borde habrá crecido exponencialmente.
Para los consumidores, el impacto podría traducirse en internet más rápido y costos potencialmente más bajos. Cuadruplicar la capacidad por cable reduce drásticamente el costo por bit.
La realidad fascinante es que todas nuestras experiencias digitales más avanzadas dependen de infraestructura física: fibras de vidrio, blindaje de cobre y revestimientos de polietileno, descansando en la oscuridad a 8.000 metros bajo la superficie del océano. La fibra multicore de NTT es una innovación japonesa diseñada para asegurar que esa columna vertebral siga el ritmo de nuestras crecientes ambiciones digitales.
¿Cuánta atención recibe la infraestructura de cables submarinos en tu país? ¿Qué opinas de la carrera por construir la columna vertebral física de internet en la era de la IA? Nos encantaría conocer tu perspectiva.
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