🗓️ Trabajar solo cuatro días a la semana y guardar los otros tres para uno mismo. Esa "semana de cuatro días" (週休3日制) se extiende rápido en Japón. Desde abril de 2025 la ofrecen el Gobierno Metropolitano de Tokio y la función pública nacional. Según el Ministerio de Trabajo, solo el 7,5 % de las empresas la aplican, pero la entrada de grandes compañías está empezando a mover una cultura laboral famosa por sus jornadas interminables.

Qué es la semana de cuatro días: tres modelos

La semana de cuatro días consiste en descansar tres días por semana en lugar de dos. Desde que se incluyó en las directrices económicas del Gobierno ("Honebuto no hōshin") de junio de 2021, su adopción avanza en empresas y administraciones.

Hay, sobre todo, tres modelos.

El modelo de salario mantenido reduce la jornada sin tocar el sueldo: se pasa de 40 a 32 horas semanales cobrando lo mismo. Es lo ideal para el trabajador, pero exige a la empresa ganar productividad.

El modelo de horas totales mantenidas alarga la jornada diaria de 8 a 10 horas y conserva las 40 horas en cuatro días. Como el sueldo no cambia, es el modelo que más empresas han adoptado en Japón.

El modelo de salario reducido recorta el sueldo en proporción a los días trabajados: cuatro días equivalen a cobrar en torno al 80 %. En una encuesta de Mynavi, casi el 80 % de los consultados dijo que no querría acogerse a esta fórmula.

2025, el año en que despega en el sector público

2025 es un punto de inflexión.

El Gobierno Metropolitano de Tokio puso en marcha en abril de 2025 una semana de cuatro días opcional, apoyada en el horario flexible. La gobernadora Yuriko Koike la presentó con el objetivo de "construir una sociedad en la que nadie tenga que renunciar a su carrera por el parto, la crianza u otras etapas de la vida".

La función pública nacional también aplica desde abril de 2025 la semana de cuatro días opcional a toda la plantilla. Antes se limitaba a quienes tenían cargas de crianza o cuidados; ahora se ha extendido a todos.

A nivel de prefecturas, ya la han implantado Ibaraki, Chiba, Hyōgo, Osaka y Nara. Miyagi prevé hacerlo dentro del año fiscal 2025 y Aichi desde enero de 2026. Según un estudio del diario Asahi, 16 prefecturas de todo el país avanzan hacia la semana de cuatro días.

Grandes empresas que ya la aplican

En el sector privado, la adopción avanza sobre todo entre las grandes compañías.

ZOZO aplica desde 2021, en algunos departamentos, una "semana de cuatro días sin recorte de sueldo": 10 horas al día por cuatro jornadas para mantener el total de horas, con la opción de acogerse o no cada seis meses.

Fast Retailing (Uniqlo) la ofrece a su personal fijo regional mediante un régimen de jornada variable, con días de 10 horas que conservan el nivel salarial.

Sagawa Express la introdujo en algunas delegaciones para paliar la falta de conductores: mantiene el mismo sueldo que con la semana de cinco días y permite además el pluriempleo.

Panasonic implantó en el año fiscal 2022 un sistema con opción de tres o cuatro días de descanso, pero de sus 63.000 empleados con derecho solo lo usan unos 150. Se atribuye a la arraigada cultura japonesa que asocia las largas jornadas con la entrega a la empresa.

Recruit habla de una "semana de casi tres días libres" y llega a 145 días de descanso al año sin contar las vacaciones pagadas, dentro de su apuesta general por el trabajo flexible.

Ventajas y desafíos

Para el empleado

La mayor ventaja es el equilibrio entre trabajo y vida personal: más tiempo para la familia, la formación, el pluriempleo o los cuidados. Menos desplazamientos también reducen el cansancio y el estrés. Según Mynavi, las generaciones jóvenes valoran el tiempo personal por encima del sueldo, así que ofrecer esta opción es un argumento para atraer talento.

Para la empresa

Ayuda a captar y retener a buenos profesionales. Con una escasez de mano de obra que se agrava por el envejecimiento, las compañías con formas de trabajo flexibles resultan más atractivas. Además, obliga a repensar la productividad y a mejorar la eficiencia. En un experimento de un mes de Microsoft Japón en 2019, la productividad subió un 40 % y bajó con fuerza el consumo eléctrico.

Retos y dudas

También hay inconvenientes. Uno es la comunicación: al coincidir menos, puede resentirse la transmisión de información y las relaciones. En el modelo de salario reducido está la pérdida de ingresos, y en el de horas mantenidas, jornadas diarias más largas. Y en puestos de atención al cliente o comerciales cuesta más aplicarla, lo que puede generar sensación de agravio dentro de la plantilla.

El muro de la difusión y lo que viene

Según la encuesta del Ministerio de Trabajo (2023), solo el 7,5 % de las empresas ofrece tres o más días de descanso a la semana. El Gobierno lo recomienda, pero no prevé obligarlo: queda en manos de cada empresa.

Detrás de esa lentitud está la cultura de largas jornadas que acuñó la palabra "karoshi" (muerte por exceso de trabajo). La idea de que lealtad a la empresa equivale a echar horas sigue muy viva y frena psicológicamente la elección de una semana más corta.

Aun así, como señala un informe del Foro Económico Mundial, con la escasez de personal agravándose, el trabajo flexible se vuelve una herramienta clave para captar talento. Se espera que ejemplos de gran escala, como Tokio o la función pública nacional, arrastren al sector privado.

¿Cómo es en tu país?

En Japón la semana de cuatro días avanza poco a poco, pero todavía se oye mucho "no la usaría si me bajan el sueldo" o "aquí las largas jornadas son lo normal". Reformar la manera de trabajar no consiste solo en crear normas, sino en cambiar la mentalidad del conjunto de la sociedad.

¿Cómo se debate la semana de cuatro días en tu país? ¿Hay ya más empresas que la aplican? Cuéntanos cómo se trabaja donde tú estás.

Referencias