Japón se está quedando sin perros. En doce años han desaparecido unos 1,9 millones de los hogares del país. Aun así, el dinero que los hogares japoneses gastan en sus mascotas sigue subiendo, y el precio del kilo de alimento se ha duplicado en once años. Un mercado que dejó de crecer sumando animales ahora crece cobrando más por cada uno.

Menos perros, y tampoco más gatos

La Asociación Japonesa de Alimentos para Mascotas, una entidad sectorial que lleva décadas repitiendo la misma encuesta nacional de hogares, situó la población canina de Japón en 6,82 millones en su estudio de 2025, publicado en diciembre de ese año. Medido con el método de estimación que la propia asociación utiliza hoy, en 2013 la cifra era de 8,714 millones. Es decir, unos 1,9 millones de perros menos: una caída del 21,7 % en doce años.

Los gatos no llenaron ese hueco. Eran 8,409 millones en 2013 y 8,847 millones en 2025. Y la línea felina ha empezado a temblar: la misma encuesta contaba 9,155 millones de gatos en 2024 antes de caer a 8,847 millones un año después.

Visto desde la economía felina japonesa, el cuadro es el mismo: el animal estrella tampoco se multiplica.

El mercado creció igualmente

El 1 de septiembre de 2026, el Yano Research Institute cifró el mercado japonés vinculado a las mascotas en 1,9504 billones de yenes para el ejercicio 2025, unos 12.700 millones de dólares, un 2,1 % más que el año anterior. Para el ejercicio 2026 proyecta 1,9835 billones de yenes, unos 12.900 millones de dólares, con un alza adicional del 1,7 %.

La explicación del propio instituto es directa: las unidades vendidas apenas se mueven y lo que sube es el gasto por animal. Los alimentos de alto valor añadido y los servicios, como los seguros y la atención veterinaria, hacen el trabajo que antes hacía el crecimiento de la población animal.

Lo que dicen las tablas de expediciones

Este movimiento se ve mejor en las tablas que en las notas de prensa. La encuesta industrial anual de la asociación es una tabla austera de toneladas expedidas y yenes facturados. La encuesta se dirige a las empresas asociadas, y la edición de 2013 incluía además a un consejo sectorial de competencia leal, así que los dos años no forman un panel idéntico. Los totales se leen como tendencia del sector, aunque un precio por kilo, al ser un cociente, depende mucho menos de quién respondió.

Tomemos el alimento para perros y gatos en conjunto. En el ejercicio 2013, los fabricantes e importadores japoneses expidieron 623.653 toneladas. En el ejercicio 2024 fueron 546.599 toneladas, un 12,4 % menos. En esos mismos once años, el importe facturado por ese alimento subió un 74,1 %. Al dividir una cosa por la otra, el precio medio de expedición pasa de 411 yenes, unos 2,68 dólares, por kilogramo a 817 yenes, unos 5,33 dólares. Casi exactamente el doble.

Ahora separemos a los perros del total, algo que la cobertura original de estas cifras no hizo. Las expediciones de alimento canino cayeron de 351.725 toneladas a 229.841 toneladas: un 34,7 % menos, un tercio del cuenco vacío. Y sin embargo el importe facturado por ese alimento creció un 33,4 % en el mismo periodo. El precio medio de expedición pasó de 397 yenes, unos 2,59 dólares, por kilogramo a 811 yenes, unos 5,29 dólares.

Un tercio menos de comida, un tercio más de dinero: así se ve un mercado que se encoge cuando los clientes que quedan suben de gama.

La etiqueta de precio de una vida canina

La misma asociación publica un dato que se parece menos a una estadística y más a una advertencia. Partiendo de su encuesta de 2024, sumó el gasto medio registrado en cada edad del animal a lo largo de una esperanza de vida media de 14,90 años y llegó a un coste vital de 2.711.875 yenes por perro, unos 17.700 dólares. El gasto mensual de un hogar con un solo perro, facturas veterinarias incluidas, era de 15.270 yenes, unos 100 dólares.

La partida con más recorrido por delante es la sanitaria. Japón no tiene seguro público de salud para animales, así que una resonancia magnética o un tratamiento oncológico recaen por completo en el dueño. Anicom Insurance, una aseguradora especializada, calcula que la penetración del seguro para mascotas en Japón ronda el 20 %, frente a entre el 30 y el 40 % en Europa y más del 50 % en Suecia. Cada punto de esa diferencia es gasto futuro.

Estados Unidos y Europa crecen desde una base más ancha

El relato del gasto por animal se repite en Estados Unidos y en Europa. Lo que cambia es la base que hay debajo.

La Asociación Estadounidense de Productos para Mascotas (APPA) informó en marzo de 2026 de que el gasto estadounidense alcanzó los 158.000 millones de dólares en 2025, un 3,7 % más, y proyectó 165.000 millones de dólares para 2026. Por debajo de ese titular, 95 millones de hogares estadounidenses tenían una mascota y 71 millones tenían perro, el 53 % de todos los hogares del país, con un aumento de unos 4 millones de hogares con perro en un solo año. El mercado norteamericano crece, en parte, porque los estadounidenses siguen adoptando perros.

Europa cuenta una historia parecida desde otro ángulo. La FEDIAF, la federación europea del sector, contabilizó 90 millones de perros en su informe Facts & Figures 2025, elaborado con datos de 2023. El alimento para mascotas europeo valía 29.300 millones de euros repartidos en 9,1 millones de toneladas. La división da unos 3,2 euros, unos 575 yenes, por kilogramo. La comparación es orientativa y no exacta, porque la FEDIAF mide valor de mercado y Japón mide valor de expedición, pero incluso con esa salvedad el alimento japonés no resulta barato para un estándar europeo.

De los tres, solo Japón lo hace mientras los animales desaparecen. Es el caso de estudio de qué ocurre cuando la premiumización tiene que sostener un mercado ella sola, sin que crezca el número de animales debajo.

Las tiendas que lo venden no están ganando

Cabría suponer que un mercado que crece a base de precios más altos es un lugar cómodo para vender. Tokyo Shoko Research lo comprobó, y no lo es.

En un estudio difundido el 29 de agosto de 2026, la firma de análisis crediticio examinó a 98 minoristas de mascotas y artículos para mascotas. Sus ventas conjuntas del ejercicio 2025 fueron de 241.700 millones de yenes, unos 1.580 millones de dólares, el sexto año consecutivo de crecimiento. Su beneficio conjunto fue de 1.900 millones de yenes, unos 12,4 millones de dólares, un 53,6 % menos en un solo año. Las quiebras y los cierres voluntarios sumaron 64 casos en 2025, la cifra más alta en los doce años transcurridos desde que la firma empezó a recopilar los cierres, en 2013.

La causa está aguas arriba. Según el recuento de la propia asociación, el 43,8 % del alimento para mascotas expedido en Japón en el ejercicio 2024 era importado. Un yen débil y unas materias primas caras golpean primero al importador, y las subidas que llegan al lineal no bastan para cubrirlo. El precio que hace dudar al dueño delante del estante no está enriqueciendo al comercio.

En Japón el recuento baja y el gasto por animal sigue subiendo. ¿Cómo ha cambiado el gasto en mascotas donde vives? ¿También se ha encarecido tener un perro en tu país?

Referencias