Desde un pequeño taller en las afueras de Tokio, hay un ebanista que ha ganado 50 premios de diseño en 8 países. Talla curvas imposibles de reproducir a máquina usando solo el cepillo (kanna) y la cuchilla. En plena era de lo desechable, sigue fabricando muebles pensados para ser amados dentro de cien años, y su filosofía muestra que la artesanía tradicional japonesa no es una "cultura vieja", sino una idea de futuro.

Shigeki Matsuoka, el ebanista nombrado "Maestro Artesano Contemporáneo"

En la ciudad de Musashimurayama, al oeste de Tokio, está el taller de muebles KOMA. Al frente de este taller, donde trabajan una veintena de personas, se encuentra Shigeki Matsuoka (nacido en 1977), representante de la empresa y "maestro" (親方) del oficio.

Tras terminar una escuela de arte, Matsuoka entró en el fabricante de muebles Hita Kogei, en la prefectura de Saitama, donde comenzó su carrera como ebanista. Destacó pronto: a solo dos años y medio de entrar ya se le encargó el desarrollo de una nueva silla. En 2003 se independizó y fundó la marca de muebles KOMA. Desde entonces ha mantenido un estilo que integra en su propio taller todas las fases: diseño, planificación, fabricación y acabado.

En 2020, Matsuoka fue elegido "Maestro Artesano Contemporáneo (técnico de excelencia)" por el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón, siendo el más joven de aquella promoción. Este título es un reconocimiento que el Estado concede a quienes poseen el nivel técnico más alto del país y sirven de modelo para otros artesanos, un honor altísimo para un ebanista. En 2024 fue además nombrado "Tokyo Meister (técnico destacado de Tokio)" por el Gobierno Metropolitano de Tokio.

Un triplete de los grandes premios: la trayectoria de los 50 galardones

Los muebles de KOMA reciben una alta valoración no solo en Japón, sino también en los concursos de diseño de todo el mundo. En marzo de 2025 ganó el "iF Design Award 2025" de Alemania. Con ello completó los tres premios que en el sector se conocen como los "tres grandes del diseño mundial": el "Red Dot Award" (Alemania), el "International Design Excellence Award" (IDEA, Estados Unidos) y el iF.

Además, en el "DNA Paris Design Award 2024", celebrado en París, obtuvo el gran premio (Grand Prix), la máxima distinción de la categoría de diseño de producto. También fue premiado en la "London International Creative Competition 2024" del Reino Unido, con lo que el palmarés personal de Matsuoka alcanzó los 50 galardones en 8 países.

Entre las obras premiadas, la que más reconocimiento internacional ha reunido es el modelo estrella de KOMA, la "cocoda chair". La serie "cocoda", que aplica los métodos de diseño de una silla al mobiliario de almacenaje, adopta un enfoque propio: en vez de la típica forma de caja, genera volúmenes tridimensionales a partir de la estructura de patas y bastidor. Por su parte, el "tie sofa", que aborda espacialmente la distancia y la relación entre las personas, llamó la atención por redefinir el sofá no como un "objeto para sentarse", sino como "espacio en sí mismo".

Matsuoka también se ocupó del mobiliario simbólico de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, mostrando la ebanistería japonesa en el mayor escenario deportivo del mundo.

Una filosofía de diseño que parte de "cumplir la función"

El núcleo del trabajo de Matsuoka está en una convicción: "diseñar es cumplir la función". No se trata de añadir ornamento, sino de partir de pensar a fondo para qué va a usarse ese mueble. Una silla para comer, una silla para descansar, una silla de trabajo: si el propósito cambia, también cambia la forma óptima.

De ahí que, al perseguir la función hasta el límite, se llegue de manera natural a una forma bella. No es la belleza del adorno, sino la que nace de una "función" atenta a la postura y las sensaciones de quien la usa; ese es el factor que hace destacar a los muebles de KOMA en el mundo.

En el taller, las herramientas manuales tradicionales, como el cepillo y la cuchilla, cumplen un papel esencial. Alisar la superficie de la madera pasada a pasada logra una tersura y un tacto que el pulido mecánico no consigue. El filo de las cuchillas que Matsuoka llama sus "tesoros" es lo que extrae al máximo la belleza de la veta. En el taller de KOMA el volumen de viruta es tan grande que llena tres o cuatro sacos enormes.

Las sillas de KOMA parten de unos 200.000 yenes (unos 1.300 dólares), y algunos sofás superan los 2.000.000 de yenes (unos 12.700 dólares). Es una franja de precios muy distinta a la de la producción en serie, porque cada pieza es un producto único acabado a mano. Puede verse en persona en las tiendas propias de Ogikubo (Suginami) y Aoyama (Minato), con envío a todo el mundo.

"Keinen-bika": el nuevo valor que un emprendedor de la generación Z propone al mundo

Quien ha adoptado los muebles de KOMA en su propia oficina y ha estrechado la colaboración con Matsuoka es Ryuun Tsukahara (nacido en 2000), emprendedor de la generación Z. Tras terminar el instituto y estudiar en una universidad estadounidense, durante la carrera descubrió el potencial de la artesanía tradicional japonesa y en 2020 fundó KASASAGI.

Lo que Tsukahara presentó en clase en Estados Unidos fue la idea del "keinen-bika" (経年美化). Frente al concepto occidental de "deterioro con el tiempo" (que sostiene que las cosas se degradan cuanto más se usan), es la idea de que la artesanía tradicional japonesa gana matices y despierta más apego cuanto más se usa. Cuando expuso este concepto, provocó una empatía sorprendentemente fuerte entre estudiantes y profesores estadounidenses. "Es una idea muy avanzada", "es sostenible y precioso": la artesanía tradicional no se recibió como "la buena y vieja cultura japonesa", sino como "una idea nueva para el mundo".

Tsukahara fue seleccionado en el "CULTURE-PRENEURS 30" de Forbes JAPAN y ha aparecido en programas como "WBS" de TV Tokyo y "Sekai Fushigi Hakken!" de TBS, ganando notoriedad como puente entre la artesanía tradicional y los negocios contemporáneos. KASASAGI gestiona la tienda en línea de artesanía "KASASAGIDO" y en 2025 fundó el estudio de arquitectura colegiado "KASASAGI STUDIO", abriendo un nuevo campo, la "arquitectura de artesanía" (kōgei kenchiku), que aplica las técnicas de la artesanía tradicional al espacio arquitectónico.

Construir una sociedad donde el artesano pueda "vivir de su oficio"

KOMA no llama la atención dentro y fuera del sector solo por sus premios de diseño. Desde todo Japón acuden a visitar el taller, en buena parte por el deseo de aprender su forma particular de gestión.

Matsuoka mantiene un lema, "la empresa la forman las personas que trabajan en ella", y una manera de dirigir basada en avanzar junto a los "compañeros". Que una veintena de artesanos y empleados avancen hombro con hombro es algo insólito en un mundo, el de la artesanía tradicional, en el que el artesano individual tiende a quedar aislado.

Lo que KOMA valora es la capacidad de "producir" del propio artesano: no basta con hacer algo bueno, sino que cada persona piensa y ejecuta hasta lograr que el usuario lo conozca y lo compre. El miembro fundador Toshihiro Kamei creó la marca de cajas de reloj "Bespoke Case", con maderas raras, y personal formado en la Universidad de las Artes de Tokio aplica su conocimiento del arte contemporáneo a la fabricación de muebles: las fortalezas individuales se convierten en la personalidad del taller y se proyectan al exterior.

También avanza la colaboración con "artistas carpinteros" como Shohei Hishida, y la técnica de KOMA se aplica a proyectos arquitectónicos que fusionan métodos tradicionales japoneses y europeos. Estas alianzas con otros campos abren nuevos mercados y nuevos espacios de expresión para la ebanistería tradicional.

Muebles cuyo valor se reconozca aún dentro de 100 años

Matsuoka lo repite en sus entrevistas: "Quiero hacer muebles que cualquiera reconozca como buenos, cambien los tiempos o cambie la gente. Muebles cuyo valor se siga reconociendo cien años después, cuando yo ya no esté".

Estas palabras son también una respuesta a los retos que afronta la artesanía tradicional japonesa: el envejecimiento de los artesanos, la falta de sucesores, la competencia con productos industriales baratos. Frente a ello, KOMA abre camino con un enfoque claro: crear productos que el mundo reconozca, con una técnica del más alto nivel mundial.

En una era de producción y consumo masivos, en un mueble acabado a mano, pasada a pasada, habita un "tiempo" que los productos industriales no tienen. Cuanto más se usa, más cambia la expresión de la madera y más envejece junto a su dueño; esa es la esencia del "keinen-bika" y la razón por la que el mundo mira ahora la ebanistería japonesa.

En Japón, en la cultura artesanal late la idea de "criar" un objeto en lugar de "usarlo y tirarlo". ¿Hay en tu país objetos de artesanía o una cultura de oficio en los que el uso añada matices y valor? Nos encantaría que nos contaras sobre la artesanía tradicional de tu país.

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