🧊 Los buzos del norte de Japón llevan años llamando a este animal "Ikuone", por el fotógrafo cuya portada lo dio a conocer. Este año recibió un nombre científico propio, Clione ikuoi, y se convirtió en la sexta especie conocida de ángel de mar. Es la tercera que sale de los mares de Japón en 10 años.

Un apodo nacido en Shiretoko

Los ángeles de mar son nadadores diminutos y transparentes de aguas frías. En Japón se les llama "kurione", por el nombre del género, Clione, y también "ángeles del hielo a la deriva". En inglés se les conoce como sea angel. Nadan agitando dos aletas parecidas a alas.

Según contó al diario Asahi Shimbun el fotógrafo submarino Ikuo Nakamura, de 81 años, su primer encuentro con esta especie fue en los años noventa. Buceaba bajo el hielo frente a la península de Shiretoko, en el este de Hokkaido, cuando vio a dos ejemplares flotando juntos, en pareja, a unos 10 metros de profundidad. Su contorno era más redondeado que el del ángel de mar común en Hokkaido. Esa foto fue la portada de su libro de fotografía Kamui no Umi, publicado en 1995 por el Asahi Shimbun.

Un guía de buceo de Shiretoko que también es fotógrafo submarino, junto con otros, empezó a llamar al animal "Ikuone", una mezcla de Ikuo y Clione. Nakamura contó al diario que al principio le incomodó llevar su nombre. Aun así, el apodo se extendió entre los buzos, y el nombre japonés oficial siguió el mismo camino: Ikuo-hadaka-kamegai.

Seis brazos, en pares simétricos

Hasta ahora, Ikuone se clasificaba en otro género, como Paedoclione doliiformis. Los ángeles de mar atrapan a sus presas con los conos bucales, unos tentáculos que salen de alrededor de la boca. En el género Clione son seis, dispuestos en tres pares simétricos. El género Paedoclione, en cambio, se definía por conos asimétricos y por un cuerpo diminuto en forma de barril. Según el Asahi, se creía que Ikuone solo tenía cuatro.

Un equipo del Instituto Toyo de Tecnología Alimentaria, en Kawanishi (prefectura de Hyogo), y del Museo del Hielo Marino de Ojotsk de Hokkaido, en Mombetsu, volvió a examinar ejemplares vivos, observó su conducta de apareamiento y estudió su aparato bucal con microscopio óptico y electrónico. Ikuone tiene seis conos bucales en tres pares simétricos. El Asahi informa de que el análisis genético apuntó en la misma dirección. El artículo de Tomoyasu Yamazaki y Takashi Kuwahara, publicado en julio de 2026 en la revista Journal of Asia-Pacific Biodiversity, traslada al animal al género Clione y lo bautiza Clione ikuoi en honor a Nakamura.

Según el artículo, el animal mide unos 25 milímetros, tiene el cuerpo transparente y un núcleo de color naranja a naranja rojizo. Los ejemplares usados en la descripción formal (la definición científica de una especie nueva) no proceden de Shiretoko, sino del banco de Kitami-Yamato, en el mar de Ojotsk, frente a Hokkaido.

El ángel es un cazador

Clione limacina, el ángel de mar del Ártico, fotografiado en una expedición de la NOAA. No es la especie nueva.

Kevin Raskoff, NOAA Office of Ocean Exploration (dominio público, vía Wikimedia Commons)

El nombre de ángel oculta cómo se gana la vida este animal. Los ángeles de mar son parientes de los caracoles, los adultos no tienen concha y son depredadores. Clione limacina, que vive en el Ártico y en el Atlántico Norte frío, come de adulta casi solo mariposas de mar, unos caracoles diminutos que nadan con su concha a cuestas.

Al atacar, los conos bucales se despliegan de golpe y sujetan la concha de la presa. Después, unos pequeños ganchos sacan el cuerpo blando y el ángel de mar se lo traga entero.

Cuatro de las seis, desde 2016

En 2016, los ángeles de mar del Atlántico Norte y del Pacífico Norte seguían agrupados bajo un mismo nombre, Clione limacina. Ese año, Yamazaki y Kuwahara describieron Clione okhotensis, de aguas someras de la costa este de Hokkaido (en línea en 2016, impresa en 2017). En el mismo artículo propusieron separar la población del Pacífico Norte como una especie distinta, Clione elegantissima.

En 2025, Yamazaki y dos colegas añadieron Clione japonica, hallada en aguas profundas del mar de Japón y en aguas someras del sur del mar de Ojotsk. Con Clione ikuoi ya son seis.

De las seis especies que hoy acepta el Registro Mundial de Especies Marinas (WoRMS), cuatro se describieron o se propusieron como especies separadas desde 2016 en artículos firmados por Yamazaki. Tres de ellas se describieron en los mares que rodean Japón.

Un mar de hielo que se encoge

Las tres especies japonesas se han registrado en el sur del mar de Ojotsk, frente a Hokkaido, adonde llega el hielo a la deriva cada invierno. Ese hielo está disminuyendo. Según la Agencia Meteorológica de Japón, entre 1971 y 2026 la extensión máxima de hielo en el mar de Ojotsk se redujo unos 59.000 kilómetros cuadrados por década, el 3,7 % de la superficie del mar. La agencia señala que el calentamiento puede influir, pero que hacen falta más datos para afirmarlo.

El artículo sobre Clione ikuoi también analizó datos de temperatura superficial del mar frente a Mombetsu a lo largo de muchos años. Sugiere que, si el calentamiento continúa, podría acortarse la temporada de aguas frías en la que se ven ángeles de mar cerca de la costa.

Pasaron unos 30 años desde que Ikuone salió en una portada hasta que tuvo su nombre correcto. ¿Hay en el mar o en los ríos de tu país algún animal que todo el mundo reconoce a simple vista y que nadie se ha parado a mirar dos veces?

Referencias