Las yemas de los dedos de un robot ahora pueden sentir el toque de una pluma. En CES 2026, Bosch mostró una mano robótica que detecta la ubicación exacta y la presión del contacto de algo tan ligero como una pluma que la roza, lo que dota a los robots de un sentido del tacto similar al humano y aborda uno de los mayores desafíos del desarrollo de robots humanoides. Así es como este avance podría transformar el futuro de la robótica.
Tecnología revolucionaria presentada en la mayor feria de electrónica de consumo del mundo
Del 6 al 9 de enero de 2026, el proveedor industrial alemán Robert Bosch mostró su tecnología de sensores de alta sensibilidad para robótica en CES 2026, en Las Vegas, Nevada.
En su stand, la empresa presentó una mano robótica equipada con el sensor de presión barométrica de alta precisión BMP585 y una IMU (unidad de medición inercial). Cuatro sensores de presión y una IMU van integrados en los dedos del robot, sellados con silicona. Esta configuración permite detectar hasta el contacto más leve, como el roce suave de una pluma, e identificar con precisión tanto la ubicación como la intensidad del contacto.
La potente combinación de sensores de presión e IMU
"Creemos que la detección táctil será clave en el desarrollo de robots humanoides", explicó Bosch durante el evento. La mano humana es un órgano sensorial extraordinariamente sofisticado que evalúa al instante la dureza, la blandura y el tamaño de un objeto, y ajusta en consecuencia la fuerza y la forma de agarre.
Según Bosch, combinar sensores de presión con una IMU responde a una fuerte demanda en robótica al permitir a la vez la detección táctil y el reconocimiento de la orientación. También complementa el reconocimiento visual por cámara, de modo que el robot puede seguir operando con precisión aunque la lente quede obstruida.
Las principales características del BMP585 son:
- Precisión relativa: ±0,06 hPa
- Precisión absoluta: ±0,5 hPa (típica)
- Detecta cambios de altitud de apenas unos centímetros
- Cubierta de gel resistente a líquidos, apta para entornos húmedos
- Consumo de corriente: 1,3 μA a una tasa de datos de 1 Hz
La nueva plataforma de sensores MEMS "BMI5"
En CES 2026, Bosch presentó además su plataforma de sensores inerciales de nueva generación, BMI5. Está compuesta por tres familias de productos, BMI560, BMI563 y BMI570, pensadas para usos muy diversos, como cascos de XR, robótica y dispositivos wearables.
Las características de la plataforma BMI5 son:
- Ruido ultrabajo y rendimiento de alta precisión
- Excelente robustez frente a las vibraciones
- El doble de rango de medición que la generación anterior
- Latencia inferior a 0,5 ms
- Motor de clasificación con IA en el borde (edge-AI) integrado
- Análisis de contexto en el propio sensor
El BMI563, en particular, gestiona bien las vibraciones y los movimientos bruscos, lo que lo hace idóneo para robots que requieren una navegación precisa y para controladores de XR que rastrean movimientos sutiles de la mano. En una demostración, un robot humanoide encontró la trayectoria correcta incluso con la lente de la cámara tapada por un objeto.
Un mercado de sensores MEMS que se encamina a los 19.200 millones de dólares para 2030
Según la firma de investigación de mercado Yole Group, el mercado de sensores MEMS superará los 19.200 millones de dólares para 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) del 4% entre 2024 y 2030. Bosch mantiene su posición de líder del mercado y amplió la sala limpia de su planta de fabricación de obleas en Reutlingen (Alemania), pasándola de unos 35.000 a más de 44.000 metros cuadrados a finales de 2025.
Las muestras de la serie BMI5 ya están disponibles para clientes directos, y la producción en alto volumen está prevista para el tercer trimestre de 2026.
Competencia acelerada en el desarrollo de robots humanoides
CES 2026 registró un fuerte aumento de robots humanoides expuestos respecto al año anterior. Las empresas mostraron productos orientados a la comercialización, incluido el Atlas eléctrico de Boston Dynamics, junto con LG, SwitchBot y otras. Detrás de esta tendencia está el avance de la tecnología de sensores.
Para que los robots convivan con las personas y realicen tareas delicadas, la detección táctil, y no solo el reconocimiento visual, resulta imprescindible. La tecnología de sensores de Bosch encierra una de las claves para resolver ese desafío.
Impacto en la industria robótica de Japón
Japón ha liderado el mundo en robótica industrial, pero la competencia en tecnología táctil para robots humanoides se intensifica frente a las empresas extranjeras. Compañías japonesas como MinebeaMitsumi y Sony también desarrollan sensores táctiles, y conviene seguir de cerca la evolución técnica de los próximos años.
A 2026 se le llama el año de la "IA Física", con un desarrollo acelerado de tecnologías que permiten a los robots actuar de forma autónoma en el mundo físico. La tecnología de sensores de Bosch parece destinada a desempeñar un papel central en ese cambio.
En Japón hay un gran interés en aplicar la tecnología táctil de los robots a la manufactura y al cuidado de personas mayores, aunque persiste la preocupación por la pérdida de empleos. ¿Cómo ve tu país la tecnología táctil robótica? ¿Se está adoptando en el cuidado de mayores o en la manufactura? Nos encantaría conocer tu perspectiva.
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