Según un análisis del diario Nikkei, el número de profesionales en LinkedIn, la red social orientada a los negocios, con "ética" o "filosofía" en sus habilidades o títulos laborales se ha multiplicado por seis en los últimos cinco años. Esto no es una coincidencia. Gigantes tecnológicos globales como Google y Apple han comenzado a contratar filósofos como empleados a tiempo completo, llevando una disciplina académica de 2.500 años de antigüedad a la vanguardia del mundo empresarial moderno. El viejo dicho de que "la filosofía no paga las facturas" pronto podría ser una reliquia del pasado. La llegada de la IA y la creciente importancia de la gobernanza y el cumplimiento han destacado la necesidad de expertos que puedan aportar nuevas perspectivas a las organizaciones.
El papel de los filósofos internos: "Analizar y cuestionar la cultura organizacional"
El investigador en filosofía Koya Sasaki trabajó como filósofo interno entre 2019 y 2022, ocupando un puesto de auditor en una empresa formada principalmente por contadores públicos certificados e ingenieros. Describe su trabajo como "similar a lo que hace un antropólogo." "Cada empresa tiene su propia cultura única, con suposiciones implícitas sobre lo que se considera bueno o malo en el comportamiento y los valores. Mi papel no era criticar esto desde un punto de vista puramente moral, sino comprender sistemáticamente cómo funcionan y luego cuestionarlos", explica Sasaki. Trabajar en el mundo real, señala, implica "una confrontación directa con la sociedad que los investigadores no experimentan en el juego académico de las publicaciones. Si bien a veces hago referencia a teorías filosóficas, fundamentalmente debo involucrarme directamente, cuestionando y desafiando a las personas frente a mí sin intermediarios."
El "peligro" de la filosofía y las preocupaciones sobre su aplicación empresarial
Tosei Moriwaki, investigador en filosofía y crítico, enfatiza el "peligro" inherente a la filosofía. "La filosofía comenzó cuando Sócrates fue considerado 'peligroso' y condenado a muerte. En cierto sentido, comenzó como una rebelión contra la sociedad. A lo largo de la historia, a veces ha servido a la justicia social y a veces se ha opuesto a ella." Moriwaki advierte contra reducir la filosofía a términos como cumplimiento o creatividad. Argumenta que la esencia de la filosofía abarca un cuestionamiento más profundo y un pensamiento crítico que no puede contenerse dentro de simples herramientas empresariales.
¿Por qué las empresas necesitan filosofía ahora?
Con el avance de la IA automatizando muchos trabajos, la era de simplemente "hacer lo que te dicen" o "producir bienes" está llegando a sus límites. En el mundo actual de estilos de vida y valores diversos, las empresas necesitan habilidades para abordar "problemas sin respuestas claras." Las empresas deben diferenciarse, establecer visiones del mundo únicas y expresar visiones distintivas. El pensamiento filosófico comienza preguntando "¿Por qué?" y "¿Cuál es la pregunta fundamental?", cuestionando suposiciones y pensando críticamente. Al seguir preguntando en torno a lo que de verdad te interesa, se desarrolla un pensamiento menos atado a los conceptos existentes.
El papel de los filósofos en la ética y gobernanza de la IA
A medida que el desarrollo y la implementación de la IA avanzan, las empresas enfrentan nuevos desafíos éticos. Cuestiones como la responsabilidad en accidentes de coches autónomos, la infracción de derechos de autor por la IA generativa y el sesgo algorítmico presentan problemas que pueden no violar las leyes pero podrían enfrentar rechazo social. Las empresas progresistas están estableciendo comités de ética de IA que incluyen no solo ejecutivos sino también expertos externos como profesores universitarios. En Japón, Fujitsu ha establecido una Oficina de Gobernanza de Ética de IA, un ejemplo de los esfuerzos a nivel de toda la empresa que se extienden entre las firmas japonesas. Estos organismos reúnen a personas con diversas especialidades: no solo conocimientos legales y técnicos, sino también filosofía. Los filósofos desempeñan un papel crucial al plantear preguntas fundamentales sobre el equilibrio entre las posibilidades técnicas y la idoneidad ética.
Desafíos y oportunidades para la filosofía en Japón
En Occidente, graduados en filosofía como el presidente francés Emmanuel Macron y el empresario estadounidense Peter Thiel han alcanzado posiciones de liderazgo en política y negocios. En Francia, la filosofía se estudia desde la secundaria, con una comprensión pública generalizada de la disciplina. En Japón, la consultoría filosófica aún no ha ganado aceptación generalizada. Sin embargo, para las empresas que buscan innovación, nuevas iniciativas o giros estratégicos, el pensamiento filosófico ofrece enfoques altamente compatibles. Algunas pequeñas y medianas empresas japonesas están intentando convertir a todos sus empleados en filósofos. Esto refleja el reconocimiento de que comprender verdaderamente la utilidad y el significado de la filosofía importa más que simplemente perseguir la innovación.
El "poder de cuestionar" indispensable en los negocios del futuro
¿Es el filósofo corporativo simplemente una "contratación decorativa" o un verdadero agente de cambio con una perspectiva genuinamente diferente? La respuesta depende de cuán seriamente cada empresa se comprometa a integrar el pensamiento filosófico en su organización. En la era de la IA, la capacidad de formar opiniones sobre cuestiones sin respuestas claras, y de plantear preguntas fundamentales, será cada vez más valiosa. El pensamiento filosófico no es un marco que se monetice de la noche a la mañana, pero al reentrenar la forma de pensar de una organización, puede impulsar una transformación real. Esa es una capacidad distintivamente humana que la IA no puede reemplazar con facilidad.
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