El cohete H3 de nueva generación No. 8 de Japón ha fallado. Justo cuando parecía haberse recuperado del fallo de su debut en 2023 con cinco éxitos consecutivos, el desastre golpeó de nuevo. ¿Qué es esa "anomalía en la separación del carenado" que emergió de la investigación? El programa espacial de Japón se encuentra ahora en una encrucijada crítica.

Qué sucedió

El 22 de diciembre de 2025, a las 10:51:30 (hora de Japón), el cohete H3 No. 8 despegó del Centro Espacial de Tanegashima, en la prefectura de Kagoshima. Transportaba el Michibiki 5, parte del sistema de satélites de posicionamiento propio de Japón. Aunque el vuelo inicial transcurrió con normalidad, unos 25 minutos después del lanzamiento el segundo encendido del motor de la segunda etapa no se activó correctamente y se apagó de forma prematura. El satélite no pudo colocarse en su órbita prevista y el lanzamiento se declaró fallido.

Es el segundo fallo del cohete H3 desde su debut en marzo de 2023. La tasa de éxito ha caído del 83% al 71%.

¿Qué sucedió durante la separación del carenado?

La investigación de JAXA reveló que se observó un impacto anormalmente grande a los 225 segundos del lanzamiento, justo cuando el carenado (la cubierta protectora del satélite) se separó del cohete.

El mecanismo de separación del carenado mantiene básicamente el mismo diseño desde la era del cohete H-II, en la década de 1990, sin problemas reportados hasta ahora. Sin embargo, esta vez se registró un comportamiento inusual: una gran aceleración en sentido contrario al avance del vehículo que persistió durante alrededor de 1,5 segundos inmediatamente después de la separación.

Ese impacto anómalo parece haber desencadenado una caída de presión en el tanque de hidrógeno líquido de la segunda etapa. Cuando comenzó el primer encendido, la presión había bajado hasta cerca del 80% de los niveles normales. Como consecuencia, el segundo encendido no pudo ejecutarse correctamente, lo que impidió que el satélite alcanzara su órbita prevista.

Las cámaras a bordo captaron la anomalía

En una reunión del comité de investigación del Ministerio de Educación celebrada el 25 de diciembre, se difundieron por primera vez imágenes de las cámaras instaladas en el cohete.

Las imágenes mostraron cambios visibles en el exterior del satélite tras la separación del carenado, con lo que parecían ser paneles despegándose. Además, durante la separación de la primera y la segunda etapa, se observaron objetos similares a escombros dispersándose en las imágenes.

JAXA estima que es probable que partes de la estructura de montaje del satélite (incluidos el adaptador y la zona de separación del satélite) resultaran dañadas o destruidas.

Impacto en el programa espacial de Japón

Las consecuencias de este fallo son de amplio alcance.

En primer lugar, el lanzamiento del cohete H3 No. 9, previsto inicialmente para el 1 de febrero, se ha aplazado. El cohete debía transportar el Michibiki 7, pero, ante la necesidad de investigar la causa y evaluar el impacto sobre los vehículos siguientes, no se ha fijado una nueva fecha de lanzamiento.

Además, todos los cohetes insignia de Japón están actualmente en tierra. El cohete más pequeño Epsilon S también sufrió una explosión durante una prueba de combustión en noviembre de 2024, lo que ha retrasado su desarrollo. Japón ha perdido temporalmente su medio propio de acceso al espacio, una situación extremadamente grave.

También se espera que se retrase el inicio del servicio con la constelación de siete satélites Michibiki, lo que afecta a los planes de operación autónoma del sistema de posicionamiento de Japón.

La importancia del cohete H3

El cohete H3 se desarrolló como sucesor del H-2A, que sirvió a Japón durante 25 años. Su objetivo es reducir el coste de lanzamiento desde unos 10.000 millones de yenes (alrededor de 68 millones de dólares) del H-2A hasta cerca de 5.000 millones de yenes (unos 34 millones de dólares).

Para el año fiscal 2026 se habían planificado seis lanzamientos, incluidos la nave de carga HTV-X 2 hacia la Estación Espacial Internacional y la sonda MMX (Martian Moons eXploration), la primera misión del mundo que pretende traer muestras del sistema marciano.

El presidente de JAXA, Hiroshi Yamakawa, declaró que trabajarán con todas sus fuerzas para determinar la causa y lograr un pronto retorno al vuelo, subrayando que se están llevando a cabo una investigación exhaustiva y las contramedidas correspondientes.

Mirando hacia el futuro

JAXA planea acotar las posibles causas mediante el análisis por árbol de fallos (FTA), comprobando la validez de los distintos escenarios hipotéticos.

Entre los principales factores todavía bajo estudio figuran la energía mecánica derivada de impactos o contactos durante la separación del carenado, la energía química procedente de propulsantes, gases a alta presión o dispositivos pirotécnicos, y una resistencia insuficiente de los componentes de la estructura de montaje del satélite.

En fallos anteriores del H-2A y del primer H3, la reanudación de los lanzamientos tardó alrededor de un año. Es previsible que esta vez se necesite un plazo similar, pero, para mantener la autonomía de Japón en el desarrollo espacial, resulta esencial avanzar de forma sólida en la investigación de la causa y en las contramedidas.


¿Cómo se perciben los fallos de lanzamiento de cohetes en tu país? ¿Qué nivel de interés y de expectativas hay hacia el desarrollo espacial? ¡Nos encantaría conocer tu opinión!

Referencias