La zona económica exclusiva de Japón es la sexta más grande del mundo. En el fondo de sus mares, a 6.000 metros bajo la superficie, yace un "lodo de tierras raras de la mayor concentración del mundo", con una ley 20 veces superior a la de las minas terrestres de China. A comienzos de 2026, el buque de investigación Chikyu logró extraer ese lodo a la superficie por primera vez en la historia. La idea de que Japón es una nación pobre en recursos empieza a reescribirse desde el fondo del océano.

Un hito histórico frente a Minamitorishima: la extracción de lodo desde 6.000 m

El buque de perforación de aguas profundas Chikyu partió el 12 de enero de 2026 del puerto de Shimizu (prefectura de Shizuoka) rumbo a las aguas de Minamitorishima, situadas unos 1.900 km al sureste de Tokio. El objetivo era la prueba de extracción, realizada entre el 11 de enero y el 14 de febrero, para llevar hasta el buque el "lodo de tierras raras" que yace en el fondo marino a unos 6.000 metros de profundidad.

A principios de febrero, la Oficina del Gabinete y la Agencia Japonesa para las Ciencias y Tecnología Marino-Terrestres (JAMSTEC) anunciaron el éxito de la extracción. El ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, Yohei Matsumoto, difundió la noticia en X (antes Twitter), lo que reflejó el elevado interés del Gobierno. No había precedentes en el mundo de una extracción de lodo de tierras raras a esta profundidad, por lo que supuso un hito histórico en el desarrollo japonés de los recursos de aguas profundas.

La prueba se realizó como parte del proyecto marino del "Programa de Promoción de la Innovación Estratégica (SIP)" de la Oficina del Gabinete, y en febrero de 2027 está prevista una prueba de minería a gran escala. Si tiene éxito, quedará despejado el camino hacia la industrialización a partir del ejercicio de 2028.

¿Qué es el lodo de tierras raras? Las cinco ventajas del "lodo de los sueños"

El lodo de tierras raras es un material arcilloso depositado en el fondo marino a lo largo de decenas de millones de años, formado cuando los restos del plancton oceánico adsorbieron las tierras raras disueltas en el agua de mar. Desde que el profesor Yasuhiro Kato, de la Universidad de Tokio, y su equipo lo descubrieron en torno a Minamitorishima en 2013, su potencial como recurso ha despertado gran atención.

Hay motivos para llamarlo "lodo de los sueños". Primero, su alto contenido en tierras raras, especialmente en tierras raras pesadas como el neodimio y el disprosio, indispensables para los motores de vehículos eléctricos y los aerogeneradores. Segundo, su enorme volumen, al distribuirse ampliamente por el fondo del mar profundo. Tercero, la relativa facilidad de exploración, al presentarse en capas. Cuarto, su condición de recurso limpio, casi sin elementos radiactivos. Y quinto, la posibilidad de extraer las tierras raras con facilidad mediante ácido clorhídrico diluido. Con una ley 20 veces superior a la de las minas terrestres chinas, este "lodo de tierras raras de altísima concentración" ofrece, solo en las áreas prometedoras de la ZEE de Minamitorishima, un volumen equivalente a entre varias décadas y varios siglos de la demanda anual de Japón.

Cuatro recursos minerales del fondo marino: el mapa del tesoro de la ZEE

En el fondo marino de Japón existen recursos minerales importantes además del lodo de tierras raras.

Los depósitos hidrotermales submarinos se forman cuando los componentes metálicos del agua caliente expulsada por la actividad volcánica submarina se enfrían y precipitan; contienen cobre, zinc, plomo, oro y plata. Se distribuyen entre los 500 y los 3.000 metros de profundidad en la fosa de Okinawa y en las aguas de Izu-Ogasawara. En 2017, JOGMEC logró frente a Okinawa la primera prueba piloto del mundo de extracción continua. El informe de evaluación integral de 2024 cifra en más de 51,8 millones de toneladas los recursos aproximados identificados en las aguas de Okinawa e Izu-Ogasawara.

Las costras ricas en cobalto son minerales de unos pocos centímetros de espesor, adheridos como asfalto a las laderas de los montes submarinos, que contienen cobalto, níquel, platino y tierras raras. Las aguas próximas a Minamitorishima se consideran prometedoras, y en 2020 JOGMEC realizó con éxito una prueba de rendimiento de perforación a unos 930 metros de profundidad.

Los nódulos de manganeso son masas de óxido de hierro y manganeso de entre 2 y 15 cm de diámetro que contienen metales de batería como el cobre, el níquel y el cobalto. Un estudio de junio de 2024 confirmó, dentro de la ZEE de Minamitorishima, una zona densa de más de 10.000 kilómetros cuadrados, con unos 230 millones de toneladas estimadas. Eso equivale a más de 75 años del consumo anual de cobalto de Japón. En febrero de 2025, Pacific Metals (Taiheiyo Kinzoku) logró además la primera prueba del mundo de fundición continua de nódulos de manganeso a escala comercial.

Innovación tecnológica: el método de circulación de circuito cerrado, propio de Japón

Para llevar el lodo de tierras raras desde las profundidades se desarrolló un sistema de minería propio de Japón, el llamado "método de circulación de circuito cerrado".

Se basa en el "método de circulación de lodo" empleado en la perforación de petróleo y gas natural, al que se añade tecnología propia: desde el buque Chikyu se extiende una larga tubería hasta el fondo marino, conectada a una máquina minera cilíndrica. En su interior se hace circular agua mientras una broca excava el sedimento, que se recupera a bordo.

Su mayor particularidad es que funciona en circuito cerrado, para que el lodo extraído no se disperse en el mar. Así se limita la fuga y dispersión de material en suspensión hacia el ecosistema de aguas profundas y se reduce al mínimo el impacto ambiental. En 2022 ya se había logrado la extracción a 2.470 metros, y esta prueba de la clase de los 6.000 metros supone un gran salto de escala.

Como el lodo de tierras raras no se presenta en gruesos estratos, al estilo del carbón, sino en capas delgadas, la futura minería comercial prevé un método que vaya cambiando de lugar sucesivamente. Desarrollar la tecnología para esa minería móvil será uno de los retos importantes de aquí en adelante.

¿Por qué ahora los recursos del fondo marino? Seguridad económica y riesgo chino

Detrás de la urgencia por desarrollar los recursos del fondo marino está el riesgo geopolítico que arrastra la estructura de suministro de las tierras raras.

China concentra alrededor del 70% de la producción mundial de tierras raras, y también tiene una elevada cuota en la fundición del mineral y en la producción de imanes. En el "shock de las tierras raras" de 2010, China aplicó un embargo de hecho que sacudió a la industria mundial. En 2025, como represalia contra Estados Unidos, impuso controles a la exportación de siete tipos de tierras raras, y en mayo sus exportaciones de imanes de tierras raras cayeron un 70% interanual.

Motores de tracción de vehículos eléctricos, aerogeneradores, teléfonos inteligentes, iluminación LED, equipos de defensa: la industria de alta tecnología actual no se sostiene sin tierras raras. El riesgo de depender de un solo país para ese suministro ha alcanzado un nivel que ya no puede ignorarse.

El Gobierno japonés ha elaborado una "estrategia prioritaria de desarrollo marino" y ha situado la industrialización de los recursos minerales del fondo marino, empezando por el lodo de tierras raras, como uno de los pilares de la seguridad económica. Si logra desarrollar los recursos de Minamitorishima, Japón podría convertirse en la tercera "gran potencia de recursos" del mundo por reservas de tierras raras.

El pulso internacional por la minería submarina: la ISA frente a Estados Unidos

El desarrollo de los recursos de aguas profundas no se limita a la ZEE nacional de Japón. Los recursos del fondo marino en alta mar se consideran "patrimonio común de la humanidad" según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, y están gestionados por la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA).

La ISA aspiraba a completar durante 2025 el "Código de Minería", el reglamento para la explotación comercial, pero no hubo acuerdo y las negociaciones se aplazaron a 2026. El enfrentamiento entre los Estados miembros por el equilibrio entre protección ambiental y desarrollo económico es intenso: mientras países como Alemania, Canadá y Portugal piden una moratoria, otros presionan por avanzar rápido.

Quien abrió una brecha en ese estancamiento fue The Metals Company (TMC) en marzo de 2025. Esta empresa emergente canadiense de minería submarina anunció que eludiría el marco de la ISA y empezaría a tramitar permisos de minería al amparo de la legislación nacional estadounidense. La administración Trump emitió además una orden ejecutiva para impulsar el desarrollo de los recursos de aguas profundas, lo que causó revuelo internacional. El secretariado de la ISA lo criticó como una "violación del derecho internacional" y expresó su preocupación por el daño al marco de cooperación multilateral.

En ese contexto internacional, el enfoque de Japón contrasta: sitúa en el centro el desarrollo dentro de su propia ZEE, aplica un riguroso seguimiento ambiental y mantiene el respeto a las reglas internacionales de la ISA.

Consideraciones ambientales: cómo proteger el ecosistema de las profundidades

La mayor preocupación ante la minería de aguas profundas es su impacto ambiental. En el fondo del mar profundo se extienden ecosistemas aún sin esclarecer, y se advierte de que la dispersión de agua turbia y la perturbación del fondo por la actividad minera podrían afectar a la biodiversidad.

En el proyecto marino del SIP se ha instalado en el fondo un sistema propio de seguimiento ambiental, el "Edokko 1 COEDO", que vigila en tiempo real la dispersión de la pluma de turbidez asociada a la extracción y sus efectos sobre los organismos de aguas profundas. Además, se emplea la norma internacional ISO de seguimiento ambiental, en cuya elaboración participó el SIP marino, para realizar mediciones simultáneas en el fondo y a bordo del buque.

Para el tratamiento de los residuos y el agua tras la extracción, se avanza en la verificación de tecnologías que, mediante el sistema de circuito cerrado, depuran el agua a bordo y la procesan con el menor impacto posible. Los científicos advierten de que, según la escala y el alcance de la minería, podrían producirse daños irreversibles en el ecosistema, por lo que se reclama un desarrollo prudente y por etapas.

La hoja de ruta hacia la comercialización: la mira puesta en los años 2030

El plan actual de desarrollo de recursos energéticos y minerales marinos fija un calendario para la comercialización de cada recurso.

El lodo de tierras raras, tras la prueba de extracción de enero de 2026 (ya lograda), tendrá una prueba de minería a gran escala en febrero de 2027, y la orientación sobre su industrialización se decidirá a partir del ejercicio de 2028. Para los depósitos hidrotermales y las costras ricas en cobalto se realizará una evaluación de viabilidad económica en el ejercicio de 2027 que definirá los próximos pasos. Los hidratos de metano aspiran a lanzar proyectos de comercialización liderados por el sector privado para el ejercicio de 2030. En cuanto a los nódulos de manganeso, la orientación seguirá estudiándose a partir del ejercicio de 2028.

También se refuerza la colaboración entre la industria, la universidad y el Gobierno. En el "Consorcio para la Promoción del Desarrollo del Lodo de Tierras Raras y los Nódulos de Manganeso" de la Universidad de Tokio participan empresas privadas en torno al profesor Yasuhiro Kato. Avanza asimismo el plan de una prueba de extracción de nódulos de manganeso junto con la Fundación Nippon. Mitsui Ocean Development & Engineering y el Grupo JGC aportan su conocimiento en FPSO (unidades flotantes de producción, almacenamiento y descarga) y en tecnología submarina, y asumen un papel central en el desarrollo del sistema minero.

Todavía quedan muchos obstáculos para la comercialización: reducir los costes de extracción, minimizar el impacto ambiental, alinearse con las reglas internacionales y atraer inversión privada. No son retos que se resuelvan de la noche a la mañana. Aun así, el éxito de la extracción de 2026 muestra que la fase ha cambiado: del "¿se puede hacer?" al "¿cómo se pone en práctica?".

En Japón vuelve a mirarse con interés la identidad de "nación marítima", pero ¿qué debate se está dando en tu país sobre el desarrollo de los recursos del fondo marino? Nos encantaría conocer la perspectiva de tu país sobre el equilibrio entre la protección ambiental y el desarrollo de recursos.

Referencias