Durante la temporada alta de turismo, los autobuses urbanos de Kioto reciben quejas constantes: demasiado llenos para abordar y colas que no avanzan en las paradas. Como medida contra la congestión, la ciudad cambiará sus autobuses al embarque frontal con pago anticipado para finales del año fiscal 2028. Así se transformará el transporte de una antigua capital que lucha contra el sobreturismo.

Los autobuses urbanos de Kioto cambiarán su sistema de embarque después de más de 70 años

El 29 de enero de 2026, la ciudad de Kioto anunció oficialmente un cambio importante en su sistema de autobuses municipales: el paso del actual sistema de "embarque trasero, salida frontal y pago al bajar" al de "embarque frontal, salida trasera y pago anticipado al abordar". El alcalde Koji Matsui declaró en una conferencia de prensa que la implementación está prevista para finales del año fiscal 2028. Aunque se espera que las modificaciones de los vehículos y las paradas de autobús cuesten unos 2.000 millones de yenes (aproximadamente 13 millones de dólares), la ciudad se ha comprometido con esta decisión como medida contra el problema cada vez más grave del sobreturismo.

Actualmente, los autobuses urbanos de Kioto funcionan con un sistema en el que los pasajeros abordan por una puerta en la parte central del vehículo y pagan la tarifa junto al conductor al salir por la puerta delantera. Este sistema lleva más de 70 años en funcionamiento, pero genera un problema persistente: los pasajeros se concentran hacia la parte delantera, lo que dificulta que quienes están al fondo avancen y bajen con fluidez.

¿Por qué cambiar el sistema de embarque ahora?

Desde 2017, la ciudad de Kioto ha realizado varias pruebas piloto del sistema de embarque frontal. Los resultados mostraron que el tiempo de permanencia en las paradas más concurridas se redujo en un promedio de aproximadamente 11,5 segundos, y que el flujo de pasajeros se volvió notablemente más ágil.

Con el nuevo sistema, los pasajeros abordarán por la puerta delantera, pagarán la tarifa de inmediato y bajarán por la puerta central. Esto reduce la distancia que deben recorrer dentro del autobús, lo que facilita especialmente el descenso a los pasajeros mayores y a los turistas que llevan equipaje voluminoso.

El sobreturismo: las cifras cuentan la historia de Kioto

Según una encuesta de la Universidad de Kioto, más del 80% de los residentes de Kioto declaran estar "afectados por la congestión del transporte público". En las rutas hacia destinos populares como el Templo Kiyomizu y el Kinkaku-ji (Pabellón Dorado), las siguientes situaciones se han vuelto habituales durante las temporadas turísticas:

Los pasajeros que esperan en las paradas no pueden abordar debido a la saturación, a veces esperando que pasen varios autobuses. Las condiciones de hacinamiento impiden que los pasajeros lleguen a la salida a tiempo, haciendo que se pasen de su parada. Las quejas inundan las oficinas municipales de parte de residentes locales que no pueden usar los autobuses para ir al trabajo. Los retrasos en el horario se han vuelto crónicos, haciendo que la operación puntual sea casi imposible.

La combinación de la depreciación del yen y la creciente influencia de las redes sociales ha impulsado un aumento de turistas extranjeros que visitan Kioto. Las fotos de hermosas geiko (geishas) y los videos de paisajes urbanos históricos se difunden más allá de las barreras lingüísticas, generando una demanda turística sin precedentes.

La iniciativa del autobús exprés turístico

En junio de 2024, la ciudad de Kioto lanzó el "Kanko Tokkyu Bus" (Autobús Exprés Turístico) como parte de sus medidas contra el sobreturismo. Esta fue una iniciativa pionera a nivel nacional que utiliza un nuevo sistema estatal que permite estructuras tarifarias diferentes a las de los autobuses regulares.

El Autobús Exprés Turístico conecta la Estación de Kioto con Gojo-zaka (la parada más cercana al Templo Kiyomizu) sin escalas en unos 10 minutos, y llega al Ginkaku-ji (Pabellón Plateado) pasando por Gion y el Santuario Heian en aproximadamente 24 minutos. La tarifa es de 500 yenes para adultos, aproximadamente el doble de la tarifa regular de 230 yenes, pero los pasajeros con el "Pase de un día de metro y autobús" (1.100 yenes) pueden viajar sin costo adicional.

Operando solo los fines de semana y festivos, los autobuses exprés salen de la Estación de Kioto aproximadamente cada 7-8 minutos durante las horas de la mañana. Por diseño, los abonos regulares de transporte y los pases para personas mayores no se pueden utilizar, creando una separación entre el uso turístico y el de los residentes. La iniciativa recibió el "Premio al Proyecto JCOMM" en septiembre de 2025, reconociendo su efectividad.

La crítica escasez de conductores de autobús

Otro factor que impulsa el cambio del sistema de embarque es la grave escasez de personal. En septiembre de 2024, la Oficina de Transporte de la Ciudad de Kioto emitió una "Declaración de Emergencia por Escasez de Conductores de Autobús", revelando que las rutas se mantienen solo gracias a que los conductores trabajan en sus días libres.

Debido a las limitaciones de personal, la revisión del horario de marzo de 2025 incluirá inevitablemente reducciones de servicio y recortes de rutas. Acortar los tiempos de embarque y desembarque se ha convertido en una prioridad urgente para maximizar la eficiencia del transporte con conductores y vehículos limitados.

Desafíos y perspectivas futuras

La transición al embarque frontal presenta varios desafíos.

En primer lugar, las posiciones de parada de los autobuses se desplazarán hacia atrás, lo que requerirá la comprensión de los residentes cercanos. Este cambio se produce mientras las comunidades ya soportan cargas por el ruido y la basura dejada por los pasajeros en espera.

Además, las zonas tarifarias donde el precio varía según la distancia recorrida deberán mantener el sistema actual de embarque trasero. Esto significa diferentes métodos de embarque para diferentes zonas, lo que podría crear confusión, especialmente para los turistas.

Asimismo, en las paradas de autobús cercanas a pasos de peatones o intersecciones, el cambio de posiciones de parada puede plantear problemas de seguridad que requieren una evaluación cuidadosa.

Un desafío que enfrentan las ciudades turísticas de todo el mundo

El sobreturismo que enfrenta Kioto es un desafío común entre los destinos turísticos más populares del mundo. En Barcelona, España, un alcalde que hizo campaña a favor de la regulación del turismo fue elegido en 2015, lo que llevó a la prohibición de nuevas construcciones de alojamiento en zonas designadas. Venecia, Italia, lanzó un sistema de prueba en 2024 que cobra tarifas de entrada a los turistas de un día.

El enfoque de Kioto es distintivo al buscar la armonía entre la vida de los residentes y el turismo a través de la eficiencia del transporte público y la separación de usos, en lugar de excluir a los turistas. Si Kioto logra construir un "ciclo en el que los beneficios del turismo retornen a la ciudad" determinará su futuro como destino turístico sostenible.

En Japón, la congestión de los autobuses de Kioto se cita a menudo como el símbolo del sobreturismo. Pero, ¿cómo maneja su país o región el aumento del número de turistas? ¿Qué medidas existen para la saturación del transporte público o para la coexistencia entre residentes y visitantes? Nos encantaría conocer sus experiencias.

Referencias