🏭 Kumamoto es el lugar donde Japón apostó su regreso al negocio de los semiconductores. La tarde del 28 de julio esa prefectura se sacudió en el nivel más alto de la escala japonesa de intensidad y, en apenas dos días, casi todas sus fábricas de chips quedaron detenidas. Pero la empresa que el mundo miró con más atención no era la que más importaba.
Qué se detuvo en las primeras 48 horas
El sismo ocurrió a las 16:27 del martes 28 de julio de 2026. La Agencia Meteorológica de Japón lo situó en magnitud 7,1, con foco a 16 kilómetros de profundidad, y registró intensidad 7 en la ciudad de Uki y en el pueblo de Hikawa. La escala shindo mide cuánto se sacude el suelo en un punto concreto, no la energía liberada por la falla, y 7 es el máximo de sus siete niveles: mantenerse de pie resulta prácticamente imposible. Kumamoto, Yatsushiro, Uto, Misato y Mashiki marcaron 6-superior. El Instituto Geoespacial de Japón midió después un desplazamiento de 87 centímetros hacia el noreste en Yatsushiro. El comité gubernamental de investigación sísmica atribuyó la ruptura a una parte de la zona de falla de Hinagu.
Lo primero que hay que contar son las personas, y ese recuento sigue abierto. Según el centro de emergencias de la prefectura de Kumamoto, hasta la tarde del 29 de julio había 12 fallecidos, seis personas en paro cardiorrespiratorio, 64 heridos y al menos cuatro sin localizar. Las labores de búsqueda continuaron durante la noche en un centro comercial derrumbado y en una papelera de Yatsushiro.
El mapa industrial se fue completando al día siguiente. Renesas Electronics detuvo su planta de Kawashiri, en el sur de la ciudad de Kumamoto, una línea de proceso inicial sobre obleas de ocho pulgadas dedicada a microcontroladores, incluidos los de automoción, y también su planta de Nishiki, en el distrito de Kuma, donde se hacen el ensamblaje y las pruebas. La filial de fabricación de chips de Sony paró su Centro Tecnológico de Kumamoto, en Kikuyo, su segunda instalación de sensores de imagen por tamaño después de Nagasaki. Mitsubishi Electric dejó inactivas dos plantas de semiconductores de potencia en Koshi y Kikuchi. JASM, la filial japonesa de TSMC, evacuó su fábrica de Kikuyo. Tokyo Electron cerró sus dos centros de la prefectura durante una jornada completa de inspección. Aguas abajo, Toyota detuvo tres plantas en la vecina prefectura de Fukuoka y Honda paró su fábrica de motocicletas en Ozu.
El edificio resistió; las obleas quizá no
Que una planta supere la inspección estructural no significa todavía que pueda despachar producto.
Renesas encontró grietas en muros y algunas fugas de agua en Kawashiri, suficientes para suspender temporalmente el suministro de agua ultrapura, y en Nishiki detectó la caída de paneles del techo junto con grietas en las paredes. En ambos casos la electricidad y la climatización aguantaron, y el ambiente de sala limpia se mantuvo. Es una buena noticia. También es solo el primer control.
Una oblea lógica moderna atraviesa varios cientos de etapas de proceso, muchas de ellas sensibles a vibraciones del orden de micrómetros, y tarda unos tres meses desde que entra en la línea hasta que sale despachada. Todo lo que estaba a medio procesar cuando se movió el suelo queda bajo sospecha. Si una oblea sufrió el menor daño, se descarta. Si pudo haberlo sufrido, va a inspección, y revisar todo el inventario en curso consume semanas. Por eso las compañías reinician sus fábricas y siguen avisando de retrasos meses después. Renesas indicó que estaba examinando el material en proceso de ambas plantas y que anunciaría el calendario de reanudación cuando lo tuviera.
El mundo miraba a TSMC, pero el cuello de botella estaba en otra parte
La fábrica de TSMC en Kumamoto es el edificio más famoso de la prefectura, así que se llevó casi toda la atención internacional. JASM confirmó que todo su personal estaba a salvo, que la inspección posterior al sismo no halló daños que afectaran a la seguridad de los edificios y que la planta volvió a operar de forma escalonada. En el segundo complejo, en construcción justo al lado, se suspendió parte de las obras como precaución ante las réplicas, y la noche del 29 de julio el diario Nikkei informó de que esos trabajos se habían reanudado mientras la primera fábrica seguía dedicando tiempo a recalibrar sus equipos. La estructura supera la inspección mucho antes que la línea.
Ese desenlace era el más probable, y no solo por suerte. La primera fábrica de JASM trabaja procesos de 22/28 y 12/16 nanómetros, con una producción de 55.000 obleas al mes según la prensa especializada. Son nodos maduros que TSMC también fabrica a gran escala en Taiwán. Si Kumamoto se detuviera un mes, los clientes lo notarían, pero existen alternativas.
Las plantas sin alternativa son las que nadie fuera del sector sabe nombrar. Tokyo Electron Kyushu, con sedes en Koshi y Ozu, desarrolla y fabrica equipos de recubrimiento y revelado, las máquinas que depositan la fotorresina sobre la oblea antes de la litografía y la revelan después. La cuota mundial de Tokyo Electron en ese segmento ronda el 90 por ciento según sus propios datos, y esas máquinas salen de Kumamoto. Algo más al sur, en Nankan, Ebara mantiene un centro clave para equipos de pulido CMP, donde se le atribuye alrededor del 30 por ciento del mercado global, y para bombas de vacío seco, donde ocupa el segundo puesto mundial. En ese mismo puñado de municipios, Horiba fabrica controladores de flujo másico, Rorze construye equipos de manipulación de obleas, Shin-Etsu Quartz produce componentes de cuarzo, Ferrotec regenera piezas de precisión y Fujifilm y Mitsubishi Chemical elaboran materiales de proceso.
Quiten esa capa y ninguna fábrica del mundo termina su próxima ampliación. Para una línea de recubrimiento y revelado no hay un respaldo en Arizona.
Que Tokyo Electron parara ambas sedes el 29 de julio pese a no haber detectado daños evidentes responde al reflejo habitual del sector: una línea de montaje de precisión no merece confianza solo porque el techo siga en su sitio. Esa misma noche la compañía comunicó que todos sus empleados estaban bien, que no había daños relevantes en edificios ni equipos, que aspiraba a recuperar la actividad plena de producción y desarrollo desde el inicio de la semana siguiente y que consideraba leve el impacto sobre sus resultados. Ebara, Horiba y Rorze tampoco reportaron daños de consideración y siguieron con las revisiones. La planta de Mitsubishi Chemical en Uto, con dos heridos leves, no tenía fecha de reanudación.
Lo que cambió desde 2016
Kumamoto ya pasó por este ensayo. En abril de 2016 un sismo principal de magnitud 7,3 golpeó el mismo sistema de fallas. La planta de Sony en Kumamoto, con la producción distribuida en dos niveles, sufrió daños severos en los equipos del piso superior y necesitó unos tres meses y medio para reactivar todos sus procesos. El suministro de cámaras y sensores se tensó en todo el mundo.
Después ocurrieron dos cosas. Sony reforzó los edificios, los equipos y los almacenes de producto terminado, y hoy afirma estar preparada para recuperarse en menos de dos meses. Renesas, que ya había perdido durante tres meses su planta de Naka, en la prefectura de Ibaraki, tras el terremoto de 2011, llevaba años invirtiendo en refuerzo antisísmico: en 2016 reanudó parte de los procesos de Kawashiri el 22 de abril, seis días después del sismo principal. Una de las mejores historias de aquel año es que los ingenieros de Renesas explicaron a los equipos de Sony su manual de recuperación de Naka mientras ambas plantas seguían paradas.
El sector también construyó mecanismos compartidos. A través de JEITA, la asociación japonesa de la industria electrónica, las empresas asociadas establecieron un esquema para prestarse materiales y piezas escasas cuando un desastre estrangula el suministro. El profesor Nishioka, de la Universidad Ritsumeikan, que investiga la gestión de riesgos en la industria manufacturera, ha señalado que la preparación material frente a terremotos mejoró de forma sustancial a partir de 2011. Lo que pusieron a prueba las primeras 48 horas de este sismo fue precisamente esa década de inversión.
Apostar los chips a un país sísmico
En todo esto hay una circularidad incómoda. TSMC llegó a Kumamoto, en parte, porque el mundo concluyó que concentrar la producción avanzada de chips en una isla del estrecho de Taiwán resultaba demasiado arriesgado. Japón, Arizona y Dresde fueron la respuesta. El Gobierno japonés aportó hasta 476.000 millones de yenes para la primera fábrica de Kumamoto y 732.000 millones para el conjunto que incluye la segunda: 1,208 billones de yenes en total, unos 7.400 millones de dólares al tipo de cambio del día del sismo, frente a una inversión conjunta superior a 20.000 millones de dólares.
La diversificación funcionó en una dimensión y recreó el problema en otra. Kumamoto concentra hoy fábricas de lógica, sensores de imagen, semiconductores de potencia, la planta dominante del mundo en recubrimiento y revelado, equipos de CMP, bombas de vacío, controladores de flujo, robots de manipulación de obleas y componentes de cuarzo. Y por esa prefectura cruzan dos zonas de falla activa bien cartografiadas. La dispersión geográfica medida en países puede seguir siendo concentración medida en fallas.
Shinichi Sakai, del Instituto de Investigación Sísmica de la Universidad de Tokio, planteó algo muy parecido en una entrevista con el diario Nikkei en 2024: las decisiones de inversión deberían apoyarse en la información sísmica más precisa disponible y no en la improvisación posterior. Al 30 de julio de 2026, la Agencia Meteorológica seguía advirtiendo de que durante alrededor de una semana podían producirse sacudidas de intensidad comparable, y los calendarios de reanudación de Renesas, Sony y Mitsubishi Electric todavía no estaban cerrados.
La lectura preliminar es que el conglomerado japonés de semiconductores absorbió una intensidad 7 mucho mejor que hace una década. Es un logro genuino y no equivale a una respuesta. Todos los países que hoy levantan capacidad de fabricación están eligiendo un riesgo: terremotos, huracanes, sequía, caídas de la red eléctrica o una frontera. ¿A qué riesgo está apostando su país y hay alguien allí que lo discuta en voz alta?
参照
- https://www.tel.co.jp/news/disaster/2026/20260729_001.html
- https://toyokeizai.net/articles/-/953056
- https://www.nikkei.com/article/DGXZQOUC292RF0Z20C26A7000000/
- https://eetimes.itmedia.co.jp/ee/articles/2607/28/news101.html
- https://weathernews.jp/news/202607/280351/
- https://www.renesas.com/ja/about/newsroom/update-6-impact-earthquake-kumamoto-prefecture-renesas-electronics-operation
- https://xtech.nikkei.com/atcl/nxt/column/18/02956/092000001/
- https://www.itmedia.co.jp/news/article/2607/29/2000000266/
- https://www.nikkan.co.jp/articles/view/402608
- https://www.risktaisaku.com/articles/-/113864
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