💾 La IA no funciona solo con capacidad de cálculo. Sin un lugar donde guardar cantidades enormes de datos, incluso el modelo más avanzado se queda parado.

El mercado de memoria NAND flash que sostiene esa "memoria" de la IA vive un momento excepcional, y en su centro hay una empresa japonesa: Kioxia. Su acción se multiplicó por más de cinco en el año posterior a su salida a bolsa de finales de 2024, uno de los rendimientos más destacados entre las grandes acciones globales de 2025. Su producción de NAND para 2026 está prácticamente vendida y sus ingresos apuntan a superar por primera vez los 14.000 millones de dólares. Esta es la historia de cómo una OPI que casi nadie quiso terminó en el corazón del auge de la IA.

"Se espera que la demanda supere la oferta": el mercado NAND en 2026

El 12 de febrero de 2026, Kioxia Holdings presentó su previsión para el ejercicio fiscal 2025 (abril de 2025 a marzo de 2026): ingresos de unos 2,2247 billones de yenes (alrededor de 14.800 millones de dólares), un 30,3% más que el año anterior, y un beneficio operativo cercano a los 754.500 millones de yenes (unos 5.000 millones de dólares), un 67,0% más. Ambas cifras suponían el segundo récord anual consecutivo.

El motor de ese crecimiento es la demanda de los centros de datos de IA. El director financiero de Kioxia, Hideki Hanazawa, subrayó en la presentación de resultados que los precios de venta suben a una velocidad muy elevada. La previsión de la compañía para el mercado NAND fue abiertamente alcista: en 2026 se espera que la demanda supere a la oferta, y los contratos a largo plazo con clientes están prácticamente cerrados.

Algunos grandes operadores de nube (los hiperescaladores) han llegado a proponer contratos que se extienden a 2027 y 2028, con condiciones de pago anticipado. Asegurarse memoria se ha vuelto así de urgente.

¿Por qué falta tanto NAND?

La memoria NAND flash es un tipo de almacenamiento que conserva los datos aunque se corte la corriente. Está en los teléfonos, en las unidades SSD de los ordenadores y, sobre todo, en los sistemas de almacenamiento de los centros de datos.

La tensión actual entre oferta y demanda tiene tres causas principales.

La primera es la inferencia de IA, es decir, el proceso por el que un modelo ya entrenado responde y toma decisiones. Con la popularización de servicios como ChatGPT, el volumen de datos que manejan los centros de datos se ha disparado. Los procesadores de IA consumen muchísima memoria, de modo que cada GPU que venden NVIDIA o AMD arrastra consigo demanda de NAND.

La segunda es la renovación de servidores convencionales. Al margen de la IA, los ciclos de sustitución de equipos antiguos se están solapando con los planes de digitalización de las empresas.

La tercera es la escasez de discos duros (HDD) de gran capacidad, que empuja a los clientes hacia los SSD QLC, unidades que almacenan cuatro bits por celda y ofrecen capacidades muy altas.

Del lado de la oferta, los fabricantes van con pies de plomo. La industria recuerda bien los excesos de capacidad que hundieron los precios y dejaron pérdidas enormes. Samsung y SK hynix, además, están priorizando la inversión en DRAM, con lo que la ampliación de capacidad para NAND queda en segundo plano. Ese desajuste es lo que está disparando los precios.

De OPI incómoda a la acción más rentable del mundo

Kioxia nació como la división de memorias de Toshiba, la misma que inventó la memoria NAND flash en 1987. Se separó de Toshiba en 2018, en plena crisis de la matriz, y en 2019 adoptó el nombre de Kioxia, un término acuñado a partir de la palabra japonesa kioku (memoria) y la griega axia (valor).

Tras años de aplazamientos y tres intentos, la empresa salió por fin a bolsa en el mercado Prime de la Bolsa de Tokio en diciembre de 2024. El momento parecía pésimo: el sector de los semiconductores atravesaba una recesión y la compañía arrastraba una deuda pesada de su etapa bajo capital privado. Los inversores se mostraron escépticos.

Entonces cambió el panorama. La explosión de la demanda de IA disparó los precios de la memoria y la acción se multiplicó por más de cinco en el año siguiente a su estreno, con una subida de en torno al 540% en 2025 que la situó por delante de cualquier otra compañía del índice MSCI World. Tras la presentación de resultados del 13 de febrero de 2026, los títulos llegaron a subir un 15% en una sola sesión hasta los 24.420 yenes, y la capitalización superó los 10 billones de yenes (unos 67.000 millones de dólares). Entre sus clientes figuran Apple y Microsoft.

BiCS FLASH de 8ª generación y los SSD de altísima capacidad

La ventaja técnica de Kioxia está en su tecnología propia de memoria flash tridimensional, BiCS FLASH, ahora en transición a la octava generación. Con chips QLC de 2 terabits de ese nodo, la empresa envió a finales de 2025 unidades SSD de capacidad extrema (modelos de 122 TB y 245 TB) para cualificación de clientes, con producción en serie prevista a lo largo de 2026.

En el trimestre más reciente (octubre a diciembre de 2025), las ventas de SSD para centros de datos y empresas marcaron un máximo histórico. El segmento de SSD y almacenamiento supuso alrededor del 55% de los ingresos totales, unos 300.400 millones de yenes (cerca de 2.000 millones de dólares).

Según la consultora TrendForce, Kioxia registró el mayor crecimiento entre los cinco principales proveedores de NAND en el tercer trimestre de 2025, con un avance del 33,1% respecto al trimestre anterior que le permitió adelantar a Micron y colocarse en tercera posición. A diferencia de competidores centrados en el producto SSD terminado, Kioxia suministra directamente obleas y chips NAND de grado empresarial a los proveedores de servicios en la nube que fabrican sus propias unidades, una flexibilidad que se ha convertido en su rasgo distintivo.

El regreso del "Japón de los semiconductores"

El buen momento de Kioxia se entiende mejor dentro del renacimiento del sector japonés de semiconductores. La planta de TSMC en Kumamoto (JASM) ya está en marcha, Rapidus desarrolla chips lógicos de 2 nanómetros en Hokkaido y los fabricantes de equipos como Tokyo Electron, SCREEN o Advantest siguen ocupando posiciones críticas en la cadena de suministro global.

La propia Kioxia fue vendida durante la crisis de Toshiba y pasó años bajo control de capital privado. Que la empresa que sacó al mundo la memoria NAND flash haya vuelto a la primera línea gracias al estallido de la demanda de IA dice algo sobre la resistencia de esa industria.

También hay riesgos. El negocio de la memoria es intensamente cíclico y ya ha pasado de la euforia a las pérdidas millonarias en más de una ocasión. Las restricciones a la exportación derivadas de la tensión entre Estados Unidos y China añaden incertidumbre, igual que el avance del fabricante chino YMTC. Nadie sabe cuánto durará el mercado alcista actual.

Aun así, casi cuarenta años después de la invención de la NAND flash, una tecnología nacida en Japón sigue sosteniendo la infraestructura de la IA mundial.

[Actualización, mayo de 2026] Kioxia publicó las cifras definitivas del ejercicio 2025 el 15 de mayo de 2026: ingresos de 2,3376 billones de yenes (un 37,0% más interanual) y beneficio operativo Non-GAAP de 876.200 millones de yenes (un 93,4% más), por encima de la previsión de febrero citada en el texto. El beneficio operativo marcó un máximo histórico por primera vez en ocho años, contando la etapa de Toshiba Memory, con un margen operativo del 37,5%. La compañía prevé ahora que la demanda siga superando a la oferta también durante 2027. Además, el 1 de abril de 2026 Hiroo Ota sustituyó a Nobuo Hayasaka al frente de la empresa.


¿Se habla en tu país de la escasez de memoria o de la construcción de centros de datos por el empuje de la IA? ¿Notas algún signo de "renacimiento" en la industria de semiconductores de tu región? Cuéntanos cómo se vive allí.

Referencias