Por primera vez en aproximadamente 54 años, los seres humanos han salido de la órbita terrestre baja. La misión Artemis 2 de la NASA despegó el 1 de abril de 2026, llevando a cuatro astronautas hacia la Luna. En el interior de la nave Orion y del enorme cohete SLS, chips antirradiación fabricados por la japonesa Renesas Electronics mantienen todo funcionando en silencio. Esta es la historia del escudo invisible que protege el regreso de la humanidad a la Luna.
¿Qué es Artemis 2?
Artemis 2 es la segunda misión del programa Artemis de la NASA y la primera vez que seres humanos salen del entorno terrestre desde el Apollo 17 en 1972. Cuatro astronautas (Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen) viajan a bordo de la nave Orion en un viaje de 10 días que los llevará alrededor del lado oculto de la Luna y de regreso a la Tierra.
Esta misión no aterrizará en la superficie lunar. Su propósito es probar los sistemas de soporte vital, navegación y escudo térmico de Orion en el entorno de radiación del espacio profundo, antes de futuras misiones de aterrizaje. El alunizaje tripulado está previsto ahora para Artemis IV en 2028.
Mientras que el programa Apollo buscaba plantar banderas y dejar huellas, Artemis pretende construir una infraestructura duradera para la actividad humana sostenida en la Luna y su entorno, similar a la Estación Espacial Internacional, pero a 400.000 kilómetros de la Tierra.
¿Por qué el espacio necesita chips antirradiación?
La atmósfera y el campo magnético de la Tierra nos protegen de la radiación cósmica. Fuera de esa protección, la electrónica se enfrenta a un entorno brutal.
En el espacio profundo, las partículas de alta energía procedentes de erupciones solares y rayos cósmicos galácticos bombardean los chips semiconductores. Los efectos van desde inversiones de bits (un 0 que se convierte en 1) hasta eventos de latch-up donde los circuitos quedan bloqueados en un estado de consumo continuo de corriente, y eventualmente la degradación permanente del silicio. Un teléfono inteligente se puede reiniciar. Un fallo en el ordenador de navegación de una nave con cuatro personas a bordo, no.
Por eso, los semiconductores de grado espacial deben ser "endurecidos contra la radiación" (rad-hard). Los ingenieros utilizan dos enfoques principales: el endurecimiento por diseño (RHBD), que incorpora resistencia a la radiación en la arquitectura del circuito, y el endurecimiento por proceso (RHBP), que modifica el propio proceso de fabricación del semiconductor. Además, estos chips deben soportar variaciones de temperatura desde menos de -150°C hasta más de 150°C.
Renesas y el legado de Intersil
Los circuitos integrados antirradiación a bordo de Artemis 2 provienen de Renesas Electronics, comercializados bajo la marca "Intersil", un nombre con profundas raíces en la industria espacial.
Intersil tiene sus orígenes en Radiation Inc., fundada en 1950. Como sugiere el nombre, la empresa fue creada desde el primer día para desarrollar electrónica capaz de operar en entornos de radiación. Renesas adquirió Intersil en 2017, heredando más de 60 años de experiencia en semiconductores de grado espacial.
Las cifras hablan por sí solas: la marca Intersil ha suministrado componentes para prácticamente todos los satélites, lanzamientos de transbordadores y misiones de exploración del espacio profundo de la historia. El catálogo incluye más de 400 productos calificados para uso espacial, todos conformes con el estándar MIL-PRF-38535 Clase V (grado espacial) del ejército estadounidense. El diseño y la fabricación se realizan internamente en la instalación certificada de Renesas en Palm Bay, Florida.
Para Artemis 2, los ICs antirradiación de Renesas están integrados en múltiples subsistemas tanto de la nave Orion como del cohete SLS. Se encargan del control y distribución de energía, integridad de señal, computación a bordo y sistemas de seguridad durante el lanzamiento.
Cabe destacar que los mismos ICs de la marca Intersil también volaron a bordo del módulo lunar SLIM de JAXA en 2024, lo que significa que la tecnología de Renesas ha apoyado misiones lunares tanto estadounidenses como japonesas.
El mercado de semiconductores antirradiación: 1.800 millones de dólares
El mercado global de electrónica endurecida contra la radiación se estima en aproximadamente 1.800 millones de dólares en 2026, con un crecimiento anual del 4-5% y una proyección de alcanzar unos 2.300 millones para 2030. Norteamérica domina con alrededor del 35% de la cuota de mercado, impulsada por la NASA, el Departamento de Defensa de EE.UU. y un sector de satélites comerciales en auge.
Los actores principales incluyen a Honeywell, BAE Systems, Texas Instruments y Microchip Technology. Renesas (Intersil) mantiene una posición sólida en gestión de energía y circuitos analógicos de grado espacial, un nicho donde décadas de experiencia y fiabilidad demostrada en vuelo importan más que los nodos de proceso más avanzados.
Una tendencia notable: la explosión de constelaciones de satélites comerciales (como Starlink de SpaceX) está impulsando la demanda de chips "tolerantes a la radiación" en encapsulado plástico más económico, junto con los tradicionales dispositivos herméticos de cerámica.
Significado para la industria de semiconductores de Japón
Cuando se habla del resurgimiento de los semiconductores japoneses, la conversación suele centrarse en la fábrica de TSMC en Kumamoto o la búsqueda de tecnología de proceso avanzado por parte de Rapidus. La adopción de Renesas en Artemis 2 destaca un tipo diferente de fortaleza.
Los semiconductores antirradiación no persiguen los últimos procesos de 3nm o 2nm. Se basan en tecnología madura y probada, llevada al extremo de la fiabilidad y durabilidad. En una misión espacial tripulada donde un solo fallo de componente puede ser mortal, la NASA seleccionó a Renesas como uno de los pocos fabricantes de chips de confianza. Eso dice mucho sobre la excelencia de la ingeniería japonesa en un ámbito donde la calidad y el historial superan al conteo de transistores.
¿Cómo reacciona Japón?
La noticia de que los chips de Renesas están a bordo de Artemis 2 ha generado diversas reacciones en Japón. Muchos sienten orgullo de que la tecnología japonesa esté literalmente yendo a la Luna. Otros señalan que Intersil era originalmente una empresa estadounidense, matizando la narrativa de "logro japonés". Los ingenieros han celebrado que se ilumine un área tecnológica "aburrida pero esencial", mientras algunos comentaristas notan la ironía de que Japón luche en chips de consumo pero destaque en hardware de grado espacial.
Japón está redescubriendo la importancia estratégica de los semiconductores en el espacio. Pero, ¿qué pasa en tu país? ¿Cómo contribuyen las empresas de semiconductores de tu nación a la exploración espacial? Nos encantaría conocer tu perspectiva.
Referencias
- https://www.renesas.com/ja/about/newsroom/renesas-radiation-hardened-ics-take-flight-nasa-s-artemis-ii-crewed-lunar-mission
- https://news.mynavi.jp/techplus/article/20260402-4287959/
- https://eetimes.itmedia.co.jp/ee/articles/2604/06/news031.html
- https://www.renesas.com/ja/products/space-harsh-environment
- https://www.fortunebusinessinsights.com/radiation-hardened-electronics-market-110551
Discusión global
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