El mayor fabricante de motores del mundo atraviesa una crisis profunda. El 17 de abril de 2026, Nidec (antes Nihon Densan) recibió el informe final de su comité de investigación independiente. El impacto acumulado sobre el beneficio neto por fraude contable llegó a 160.700 millones de yenes (unos 1.000 millones de dólares), y se estudian pérdidas por deterioro de hasta 250.000 millones de yenes (1.600 millones de dólares) en el negocio automotriz.

"Quien debe asumir la mayor responsabilidad es Nagamori", señala el informe, apuntando directamente al fundador de 81 años. ¿Cómo pudo "la gestión del fundador carismático", celebrada como modelo de éxito japonés, convertirse en caldo de cultivo del fraude? Tras Toshiba, Olympus y KDDI, un nuevo capítulo se añade a la larga historia de escándalos corporativos en Japón.

¿Qué es Nidec? El mayor fabricante de motores del mundo

Nidec, con sede en Kioto, es un fabricante integral de motores. Fundada por Shigenobu Nagamori en 1973 como "Nihon Densan" (Motor Eléctrico de Japón), cambió su nombre a Nidec en 2023. Sus motores giran dentro de smartphones, portátiles, automóviles, centros de datos y electrodomésticos en todo el mundo, y la compañía posee más del 80% de la cuota de mercado mundial en motores de precisión para discos duros.

Los ingresos consolidados del ejercicio que cerró en marzo de 2025 alcanzaron aproximadamente 2,6 billones de yenes (16.400 millones de dólares), con más de 110.000 empleados. A través de más de 60 operaciones de fusiones y adquisiciones, Nidec se expandió agresivamente, llegando a superar los 8 billones de yenes (50.000 millones de dólares) de capitalización bursátil. Nagamori fue celebrado junto a Tadashi Yanai de Uniqlo y Masayoshi Son de SoftBank como uno de los "tres empresarios carismáticos de la era Heisei".

Esa reputación empezó a resquebrajarse en mayo de 2025, cuando comenzó a aflorar una cascada de irregularidades contables.

El impacto del informe final

El informe final que Nidec recibió el 17 de abril de 2026 reveló cifras entre las más grandes de la historia de escándalos corporativos japoneses.

La investigación abarcó desde el ejercicio fiscal 2021 hasta el primer trimestre de 2026, con análisis retrospectivo adicional cuando fue necesario. El impacto negativo acumulado sobre el beneficio neto alcanzó 160.700 millones de yenes (aproximadamente 1.000 millones de dólares). Además, Nidec podría tener que reconocer pérdidas por deterioro de unos 250.000 millones de yenes (1.600 millones de dólares) en fondo de comercio y activos fijos del negocio automotriz.

Si se incluyen los montos que fueron diferidos incorrectamente y contabilizados en periodos posteriores, la "escala total del fraude contable" asciende a 449.800 millones de yenes (2.800 millones de dólares). Los importes diferidos se cancelan en términos acumulados, por lo que el impacto final queda en 160.700 millones de yenes, pero la cifra de 450.000 millones se divulgó para mostrar la magnitud real de la manipulación.

El informe final también descubrió nuevos fraudes en Nidec Drive Technology, una empresa del grupo en la ciudad de Mukō, prefectura de Kioto, concretamente, sobreestimación de cifras de ventas. Este asunto sigue bajo investigación.

Nidec tendrá que rectificar informes financieros anuales pasados, y se espera que la presentación del informe anual del ejercicio 2026 se retrase.

"Los números rojos son un pecado" - Luz y sombra del "Nagamori-ismo"

La causa raíz identificada por el comité independiente fue la presión excesiva sobre el rendimiento ejercida por el fundador Shigenobu Nagamori. El informe afirma sin rodeos que "debe decirse que Nagamori carga con la mayor responsabilidad" por el fraude contable.

Un informe provisional del 3 de marzo expuso correos electrónicos y mensajes de chat que Nagamori envió a altos ejecutivos. El lenguaje crudo sacudió al mundo empresarial. Cuando el departamento de gestión del rendimiento presentaba borradores de objetivos de beneficio operativo, Nagamori los rechazaba con frecuencia. Un rechazo manuscrito de abril de 2017, respondiendo a un plan revisado con carga en el segundo semestre, decía:

"¡Todos ustedes son idiotas irresponsables sin motivación! El cálculo cobarde de cifras baja cada vez más las expectativas. ¡RECHAZADO! ¡Renuncien todos! ¡No puedo trabajar con gente así!"

Otra frase que Nagamori repetía como filosofía de gestión:

"Los números rojos son un pecado. Incumplir los objetivos es maldad. Violar las reglas es crimen."

La ironía es profunda. Nagamori usaba con frecuencia el término ōdō keiri, que significa "contabilidad recta", implicando registros limpios y apropiados. Pero la realidad sobre el terreno era: si no logras los números, "renuncien todos". Esa contradicción empujó al personal al límite.

Un directivo habría dicho a un responsable de filial: "Eres un criminal de guerra Clase S." Preguntado en rueda de prensa si el lenguaje de Nagamori constituía acoso, el actual presidente Mitsuya Kishida reconoció: "No sería irrazonable decirlo."

La lógica retorcida tras la "limpieza del legado negativo" de 2022

El informe de marzo también expuso lo que realmente ocurrió durante la "reforma estructural" que Nidec anunció en el cuarto trimestre del ejercicio fiscal 2022.

El director financiero de Nidec propuso que los costes asociados con la eliminación de partidas del "legado negativo" no contaran contra la evaluación de rendimiento de las divisiones. Esperaba así fomentar informes honestos desde el terreno. Nagamori aprobó. Como resultado, se declararon más de 160.000 millones de yenes en partidas de "legado negativo".

Pero al mismo tiempo, el director financiero recibió instrucciones de Nagamori de que el beneficio operativo anual del ejercicio 2022 no podía caer por debajo de 100.000 millones de yenes, y de que el ejercicio 2023 debía mostrar "recuperación en V".

La contradicción fue inmediata: "Saquen todo el legado negativo" frente a "El beneficio operativo no puede bajar de 100.000 millones". Para resolver el dilema, solo se procesaron los elementos más urgentes en el periodo actual; el resto se aplazó al ejercicio 2023 y posteriores como "procesamiento planificado". La limpieza del cuarto trimestre del ejercicio 2022 terminó en solo unos 56.600 millones de yenes.

Un auditor visto como "fácil de persuadir"

El informe también plantea serias dudas sobre la relación de Nidec con su auditor. Según Nikkei Business, Nidec veía internamente a PwC Kioto (ahora PwC Japón), su auditor de largo plazo, como "fácil de persuadir" y "fácil de manejar".

Un ejemplo llamativo: en Nidec Precision, fabricante de obturadores de cámara, se contabilizó una "comisión de soporte técnico" ficticia de 580 millones de yenes en el segundo trimestre del ejercicio 2016. Los documentos internos contenían frases como "el número de personal [para el soporte] puede ser el que funcione" y "para llegar a 580 millones de yenes, necesitamos inflar el número aquí". El contrato de subcontratación enviado al socio comercial no contenía cantidad monetaria alguna, pero un anexo que mostraba la cifra de 580 millones se presentó por separado a PwC Kioto.

Las agencias calificadoras han criticado al propio comité independiente por "rigor insuficiente", específicamente por no entrevistar directamente al socio de PwC Kioto a cargo de Nidec ni revisar los papeles de trabajo de auditoría.

La salida silenciosa de Nagamori a los 81

Los movimientos de Nagamori desde que estalló el escándalo han sido descritos en los medios japoneses como "una salida silenciosa".

En diciembre de 2025 renunció como presidente del consejo, pasando al rol de "presidente emérito". Luego, el 3 de marzo de 2026, el mismo día en que se publicó el informe provisional del comité independiente, Nagamori renunció también como presidente emérito, apartándose formalmente de todas las funciones de gestión. En su comentario de despedida dijo que quería "confiar toda la tarea de reconstrucción a la próxima generación".

Algunas personas cercanas a la empresa lo calificaron como "una retirada que no se puede dejar de llamar huida". El 13 de marzo, Nidec estableció un "Comité de Investigación de Responsabilidad Ejecutiva" compuesto por abogados externos. El comité investigará la posible responsabilidad legal de directores, directivos y auditores estatutarios que sirvieron entre los ejercicios fiscales 2020 y el primer trimestre de 2026, incluyendo explícitamente a Nagamori y al presidente actual Kishida.

Toshiba, Olympus - El linaje de los escándalos corporativos japoneses

El impacto de 160.700 millones de yenes de Nidec destaca incluso entre los grandes escándalos contables recientes de Japón. La comparación con casos pasados revela que Japón tiene un problema estructural de gobernanza.

El escándalo de Olympus (2011) implicó ocultar pérdidas de inversión de la era de la burbuja durante unos 20 años usando una técnica llamada tobashi (traslado de pérdidas). Las pérdidas extracontables totalizaron unos 170.000 millones de yenes. El CEO británico Michael Woodford fue despedido apenas dos semanas después de su nombramiento, y sus denuncias a los medios occidentales dispararon la exposición.

El escándalo de Toshiba (2015) implicó inflar beneficios durante siete años, con reexpresiones totales de 224.800 millones de yenes. El impacto se agravó porque Toshiba había adoptado una estructura de gobernanza "estilo estadounidense", con directores independientes, comité de auditoría, etcétera, y aun así no pudo evitar el fraude.

El escándalo de la filial de KDDI (2026) involucró transacciones circulares ficticias en la filial G-Plan durante siete años y medio, con ventas ficticias acumuladas de 246.100 millones de yenes. El impacto sobre el beneficio neto alcanzó 129.000 millones de yenes (hasta el tercer trimestre del ejercicio 2025).

Y ahora Nidec, con 160.700 millones de yenes, un escándalo a la par con Toshiba, Olympus y KDDI en escala pura.

Empresa Año de exposición Método Impacto financiero
Olympus 2011 Ocultación de pérdidas vía tobashi ~170.000 millones de yenes extracontables
Toshiba 2015 Inflación de beneficios 224.800 millones de yenes acumulados
Filial de KDDI 2026 Transacciones circulares ficticias 129.000 millones de yenes
Nidec 2026 Ajuste de beneficios, aplazamiento de costes 160.700 millones + 250.000 millones en deterioro

El hilo común: en cada caso, la presión excesiva sobre el rendimiento desde la cúpula fue el detonante. Toshiba tenía sus "challenges", objetivos de beneficio irrazonables. Olympus tenía una dirección decidida a esconder pérdidas. KDDI tenía expectativas poco realistas sobre nuevas empresas. Y Nidec tenía el credo de Nagamori de que "los números rojos son un pecado".

"Valor en alerta especial" - Una prueba para la cotización en Prime Market

En octubre de 2025, la Bolsa de Tokio designó las acciones de Nidec como "Valor en Alerta Especial". Esta designación se aplica a empresas cotizadas cuyos sistemas de gestión interna presentan problemas significativos que requieren mejora, y si esa mejora no se reconoce, la empresa arriesga la exclusión de la bolsa.

El Prime Market de la TSE, creado en la reestructuración del mercado de 2022, es el nivel superior de Japón, posicionado como "mercado cuasi-global" que enfatiza el diálogo constructivo con inversores globales. Las empresas cotizadas deben cumplir requisitos de capitalización bursátil, liquidez y gobernanza. Una designación de "Valor en Alerta Especial" daña severamente esa credibilidad.

Nidec planea revisar su "Plan de Mejora e Informe de Situación", publicado en enero, tras recibir el informe final. Si lo consigue, la designación podría levantarse ya en octubre de 2026, pero depende de la eficacia de sus medidas de prevención de recurrencia.

Llegan los activistas - Oasis deja sentir su presencia

El fondo activista Oasis Management, con sede en Hong Kong, se movió sobre las acciones de Nidec en marzo de 2026, adquiriendo el 6,74% de las acciones (coste total de adquisición aproximadamente 178.300 millones de yenes, unos 1.120 millones de dólares). Ese solo movimiento catapultó a Oasis a las filas de los principales accionistas de Nidec.

El 13 de marzo, el CIO de Oasis, Seth Fischer, anunció un candidato a director y exigió públicamente una reforma de gobernanza, pidiendo "directores externos verdaderamente independientes".

Nidec planea anunciar una lista de candidatos a director a finales de abril tras las deliberaciones de su comité de nominaciones. Los directores externos actuales son en su mayoría académicos y ex burócratas, pero Nidec ha indicado que incorporará personas con experiencia diversa, experiencia en gestión de empresas cotizadas, especialistas en contabilidad, entre otros. Sin embargo, si los directores actuales permanecen en la lista, también pueden estar sujetos a determinaciones de responsabilidad legal del Comité de Investigación de Responsabilidad Ejecutiva. Nidec enfrenta la difícil tarea de perseguir la rendición de cuentas y construir un nuevo liderazgo simultáneamente.

¿Realmente termina la gestión carismática?

"¿Es el Nagamori-ismo obsoleto?" - Los medios empresariales japoneses vienen debatiendo este tema intensamente.

No todos los analistas están de acuerdo. El comentarista económico Takahiro Suzuki argumentó en President Online que la gestión de alta presión en sí no es inusual: las empresas GAFAM y Tesla usan métodos similares. Amazon tiene su cultura del "Day 1"; Elon Musk en Tesla es famoso por ser exigente. Muchas empresas en crecimiento se impulsan por fundadores carismáticos de estilos personales intensos.

La verdadera pregunta, entonces, no es si la gestión de alta presión está bien o mal, sino por qué dejó de funcionar en el Japón de la era Reiwa.

Hay varios factores plausibles. Primero, cambios en los valores de los trabajadores. El compromiso laboral japonés está entre los más bajos del mundo; "renuncien todos" no disciplina al talento, lo expulsa por la puerta. Segundo, requisitos de gobernanza reforzados en TSE Prime. El número de propuestas de accionistas alcanzó máximos históricos, y las demandas de independencia sustantiva (no solo formal) de los directores externos siguen creciendo. Tercero, la presencia creciente de inversores activistas. Fondos como Oasis y ValueAct ganan influencia de manera constante al presionar por mejoras de gobernanza.

El propio Nagamori se jactaba desde hacía tiempo de su "gestión hands-on", visitando personalmente las plantas hasta bien entrados los 70 y 80 años. Pero durante las entrevistas con el comité independiente reconoció que en los últimos años su enfoque hands-on había colapsado. Los límites físicos de una sola figura carismática intentando controlar un grupo corporativo enorme y globalmente extendido lo estaban alcanzando.

El próximo capítulo para la gobernanza corporativa japonesa

El caso Nidec saca a la luz varios temas para la gobernanza corporativa japonesa.

Diseño de salida del fundador: ¿cómo y cuándo entrega un fundador poderoso como Nagamori la autoridad? No se trata solo de sucesión generacional, sino de estandarizar la propia cultura de gestión en una forma transferible. Las empresas japonesas que lograron ir más allá de sus fundadores, Sony, Hitachi, Honda, vuelven a estudiarse como casos de referencia.

Independencia del auditor: cuando un auditor es percibido como "fácil de persuadir", ha colapsado la última línea de defensa de la gobernanza.

Directores externos sustantivos: los activistas como Oasis exigen no solo la colocación formal de directores externos, sino capacidad de supervisión genuina respaldada por experiencia en gestión y conocimiento contable.

La cifra de 160.700 millones de yenes no es solo un asunto contable. Es un hito que marca un punto de inflexión estructural para la "gestión carismática", un modelo de éxito que los fabricantes japoneses cultivaron durante décadas para competir globalmente.

Los motores siguen girando. Pero quién gestiona esa rotación, y cómo, está a punto de cambiar dramáticamente.


Cuando la empresa de un fundador carismático enfrenta una crisis de gobernanza en tu país, ¿cómo se suele manejar? ¿Qué instinto tiende a ganar: proteger al fundador o pedirle cuentas?

Referencias