Hace casi 68.000 años, alguien presionó su mano contra la pared de una cueva y sopló pigmento rojo sobre ella, dejando una huella que decía: "Yo estuve aquí". Más de 40.000 años más antigua que Lascaux, esta es la obra de arte más antigua conocida de la humanidad, y no apareció en Europa, sino en la cueva de una pequeña isla de Indonesia. El descubrimiento está reescribiendo la historia de la evolución artística humana e iluminando los antiguos caminos que nuestros ancestros tomaron para llegar a Australia.
El arte rupestre más antiguo del mundo, hallado en la isla Muna de Indonesia
El 22 de enero de 2026, un estudio publicado en la revista Nature sacudió a la comunidad arqueológica. Un estarcido de mano hallado en la cueva de Liang Metanduno, en la isla Muna, al sureste de Sulawesi (Indonesia), fue confirmado con una antigüedad de al menos 67.800 años, lo que lo convierte en el arte rupestre datado con fiabilidad más antiguo del mundo.
El estarcido supera en más de 1.000 años al que hasta ahora se consideraba el arte rupestre más antiguo: unas marcas de manos en una cueva española atribuidas a los neandertales. Y es más de 16.000 años más antiguo que el arte rupestre que el mismo equipo había documentado antes en la región de Maros-Pangkep, en el suroeste de Sulawesi.
El estudio estuvo liderado por Adhi Agus Oktaviana, de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación de Indonesia (BRIN), y Maxime Aubert, especialista en ciencia arqueológica de la Universidad Griffith (Australia), junto con un equipo internacional de investigadores.
Cómo la datación por series de uranio revela la edad del arte antiguo
La clave de este avance es una técnica de vanguardia llamada datación de series de uranio por ablación láser (LA-U-series).
Las pinturas rupestres no pueden datarse con los métodos convencionales de radiocarbono, porque los pigmentos no son materiales orgánicos. En su lugar, los investigadores se fijan en las finas capas de carbonato de calcio (calcita) que se forman de manera natural sobre las pinturas a lo largo de miles de años. Esos depósitos minerales contienen trazas de uranio, que se desintegra en torio a un ritmo constante y conocido. Al medir con precisión la proporción entre uranio-234 y torio-230, los científicos pueden determinar cuándo se formó la capa de calcita.
El método LA-U-series supone un avance notable sobre las técnicas anteriores basadas en disolución. En lugar de raspar físicamente la calcita y disolverla para analizarla, este enfoque emplea un láser muy focalizado (con un punto de aproximadamente 44 micrómetros de diámetro) para analizar de forma no destructiva secciones pulidas de los depósitos minerales. Así los investigadores pueden apuntar a la calcita más cercana a la capa de pigmento, lo que mejora enormemente la precisión y evita la subestimación sistemática de edades que afectaba a los métodos previos.
Un matiz importante: las fechas obtenidas con este método son edades mínimas. Como puede haber un intervalo entre el momento en que se creó la pintura y aquel en que se formó sobre ella la primera capa de calcita, la edad real de la obra podría ser aún mayor. La cifra de 67.800 años es un suelo, no un techo.
Lo que revela el estarcido de mano: más que una simple huella
El estarcido de mano de la isla Muna mide unos 14 por 10 centímetros y se creó colocando la mano contra la pared de la cueva y soplando pigmento rojo sobre ella, probablemente ocre. Aunque el estarcido se ha desvanecido bastante y su conservación se está deteriorando, los investigadores observaron un detalle llamativo: las yemas de los dedos de una de las manos fueron modificadas deliberadamente para parecer puntiagudas, como garras de animal.
Esta técnica de remodelar las yemas de los dedos es exclusiva de Sulawesi y no se ha encontrado en ningún otro lugar del registro prehistórico. Según Adam Brumm, arqueólogo de la Universidad Griffith, los artistas quizá intentaban transformar la huella de la mano humana en algo distinto por completo, tal vez un animal o un ser mítico. Esto sugiere que estos humanos tempranos ya poseían la sofisticación cognitiva para usar la imaginación y alterar la realidad de forma creativa.
Sumado al hallazgo del equipo en 2024 de una pintura rupestre narrativa de 51.200 años en Sulawesi (que muestra figuras humanoides interactuando con un cerdo salvaje), el descubrimiento de Muna refuerza la idea de que en Indonesia existió una cultura artística sostenida y sofisticada durante el Pleistoceno tardío.
El derrumbe de la teoría del "arte primero en Europa"
Durante buena parte del siglo XX, la visión dominante en arqueología sostenía que la expresión artística avanzada surgió por primera vez cuando los humanos llegaron a Europa. Las famosas pinturas rupestres de Lascaux, en Francia (de unos 20.000 años), y de Altamira, en España, se consideraron durante mucho tiempo las primeras obras maestras creativas de la humanidad.
La serie de descubrimientos en Sulawesi desde 2014 ha desmontado de forma sistemática este marco eurocéntrico. Arte figurativo de hace más de 40.000 años, escenas narrativas de hace más de 51.000 años y ahora un estarcido de mano de hace unos 68.000 años: todo hallado en Indonesia, todo mucho más antiguo que las célebres pinturas rupestres de Europa.
Estos hallazgos sugieren una de dos posibilidades: o bien la expresión artística surgió de forma independiente en varias regiones, incluido el sudeste asiático, o bien, quizá lo más probable, los humanos que salieron de África ya llevaban consigo la capacidad para el pensamiento simbólico y la expresión creativa. La "revolución cognitiva" que dio origen al arte pudo ocurrir antes de la gran migración fuera de África, y no en Europa, como se suponía tradicionalmente.
Una pista sobre el camino hacia Australia
El descubrimiento tiene implicaciones profundas para otro gran enigma arqueológico: cómo llegaron por primera vez los humanos a Australia.
Se cree que los humanos modernos (Homo sapiens) llegaron a Australia (entonces unida a Papúa Nueva Guinea en la masa continental llamada Sahul) hace unos 65.000 años. Pero la ruta que siguieron ha sido objeto de intenso debate.
La hipótesis de la "ruta norte" propone que la gente viajó desde Borneo a través de las islas del este de Indonesia, incluida Sulawesi, y luego cruzó en barca hacia Papúa Nueva Guinea para adentrarse en Sahul. La hipótesis de la "ruta sur" plantea un camino a través de Java, Bali, las islas menores de la Sonda y Timor, seguido de un cruce marítimo hasta el noroeste de Australia.
Encontrar arte de 67.800 años en la isla Muna, situada frente a la costa sureste de Sulawesi, aporta la primera evidencia directa de que los humanos modernos ya estaban presentes en estas islas indonesias en aquel momento. Según Aubert, el hallazgo "probablemente respalda la hipótesis de una llegada a Australia a través de Papúa Nueva Guinea hace unos 65.000 años por la ruta norte", aunque la ruta sur no puede descartarse por completo.
El equipo de investigación considera que los artistas estaban probablemente muy emparentados con los ancestros de los pueblos aborígenes de Australia, lo que hace de este estarcido de mano una conexión tangible entre los pintores rupestres prehistóricos de Indonesia y una de las culturas continuas más antiguas del mundo.
Las cuevas de Sulawesi: una exploración que apenas empieza
El estudio actual examinó 44 yacimientos en cuevas del sureste de Sulawesi y dató 11 motivos de arte rupestre, entre ellos siete estarcidos de mano. Catorce de esos yacimientos eran desconocidos hasta ahora para los arqueólogos.
La propia cueva de Liang Metanduno conserva más de 400 pinturas además del antiguo estarcido de mano, incluidas imágenes de personas a caballo, aves y otras figuras que se estiman en unos 3.500 a 4.000 años. Esto significa que la misma cueva se usó como lienzo repetidamente durante al menos 35.000 años.
El paisaje kárstico de Sulawesi alberga innumerables cuevas de piedra caliza, y hasta ahora se ha documentado arte rupestre en 242 yacimientos. Muchos siguen sin estudiarse con técnicas de datación modernas. El potencial de descubrir arte aún más antiguo es muy real.
La carrera contra el deterioro
Pese a su enorme valor cultural, muchas de estas pinturas rupestres afrontan amenazas graves. El propio estarcido de mano de Muna se está desvaneciendo de forma visible, y los investigadores están preocupados por su conservación a largo plazo. La actividad industrial ya ha destruido algunas cuevas de la región, y el cambio climático está alterando los delicados microambientes del interior de las cavernas que han protegido el arte durante decenas de miles de años.
El equipo de investigación confía en que la atención global que ha despertado este hallazgo impulse los esfuerzos de conservación. Cómo decidamos proteger un mensaje de 68.000 años dejado por nuestros ancestros podría convertirse en un capítulo decisivo del legado cultural de la humanidad.
Este descubrimiento ha despertado una gran fascinación en Japón, donde muchas personas expresan su asombro ante la idea de que la expresión artística existiera hace más de 60.000 años y de cómo esto derriba los supuestos eurocéntricos sobre el origen del arte. ¿Qué visiones hay en tu país sobre el origen de la creatividad humana? ¿Conserva tu tierra arte rupestre o pinturas antiguas propias? Nos encantaría conocer tu opinión sobre lo que significaba el "arte" para nuestros ancestros más tempranos y lo que significa para ti hoy.
References
- https://www.nature.com/articles/s41586-025-09968-y
- https://www.cnn.co.jp/fringe/35243014.html
- https://www.afpbb.com/articles/-/3619030
- https://www.nationalgeographic.com/history/article/worlds-oldest-rock-art-indonesia-hand-stencil
- https://www.aljazeera.com/news/2026/1/22/worlds-oldest-cave-art-discovered-in-indonesias-muna-island
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