🔦 Cuando una potabilizadora o una fábrica usa carbón activado para retirar los PFAS del agua, estas sustancias no desaparecen: pasan al carbón. El 2 de octubre de 2026, Furukawa Electric y Ryuki Engineering presentaron una forma de destruir los PFAS apuntando un láser a ese carbón, con una eficiencia de destrucción del 99,999 % o más, según las empresas.

¿Adónde van los PFAS que salen del agua?

Los PFAS, una gran familia de compuestos fluorados sintéticos, apenas se degradan en la naturaleza por la fuerza del enlace entre carbono y flúor. De ahí su apodo de «químicos eternos». Desde el 1 de abril de 2026, Japón tiene una norma legal para el agua del grifo: 50 nanogramos por litro de PFOS y PFOA combinados, los dos PFAS más conocidos.

En Kibichuo, un municipio de la prefectura de Okayama, la planta de agua de Enjo registró PFAS por encima del valor provisional nacional durante tres años desde 2020. En 2023 el municipio anunció una medición de unas 28 veces ese valor. La fuente señalada fue carbón usado, sin regenerar, guardado en sacos en un depósito de materiales aguas arriba de la toma de agua. El 7 de septiembre de 2026, la junta de conflictos ambientales de la prefectura de Okayama aceptó una solicitud de mediación sobre el origen de ese carbón y quién paga (nuestro artículo anterior sobre la contaminación en 26 prefecturas).

El Ministerio de Medio Ambiente ya se había pronunciado. En un aviso a los gobiernos locales del 26 de marzo de 2025 pidió evitar el acopio prolongado a la intemperie y, al entregar el carbón a un regenerador, comprobar que este impide la fuga de PFAS, por ejemplo midiendo su concentración en aguas residuales y gases de escape.

Un láser para quitar óxido, apuntado al carbón

Furukawa Electric es conocida por la fibra óptica y los cables. La técnica nace de su Infra Laser, un sistema de láser de fibra (amplifica la luz dentro de una fibra óptica para producir un haz muy intenso) diseñado para quitar óxido y pintura de ferrocarriles, barcos y puentes sin tocarlos. Una versión desarrollada con JR Central para los bogies de los trenes empezó a usarse en noviembre de 2025.

Su socio, Ryuki Engineering, fabrica equipos ambientales y es uno de los principales proveedores japoneses de grandes colectores de polvo para obras de túneles. También fabrica ECO Clean LFP, un equipo de tratamiento de agua que recubre filtros con carbón activado en polvo para adsorber PFAS. A finales de febrero de 2026 se empezó a vender, en una venta conjunta, un sistema para aguas subterráneas que lo incorpora.

El mecanismo es el calor, no una reacción fotoquímica. El láser incide directamente sobre el carbón, la luz se convierte en calor en la superficie y esta supera los 1.100 °C en poco tiempo. Sobre el papel, coincide con la temperatura de los gases de combustión que la guía técnica nacional de Japón recomienda para incinerar residuos con PFOA (unos 1.100 °C o más). El láser la alcanza en un punto irradiado y no dentro de un horno.

Tras la irradiación, el equipo recogió los PFAS que quedaban en fase sólida y gaseosa y los midió por LC-MS/MS (cromatografía líquida con espectrometría de masas en tándem). Un gráfico del comunicado muestra 9.970.000 nanogramos (unos 10 miligramos) antes del tratamiento y 16 nanogramos después. Eso supera el 99,999 % de eficiencia de destrucción que las directrices técnicas del Convenio de Basilea, el tratado internacional sobre residuos peligrosos, consideran ambientalmente racional.

Gráfico de barras con la cantidad de PFAS antes y después del láser: 9.970.000 nanogramos antes y 16 nanogramos después

Fuente: Furukawa Electric y Ryuki Engineering

Según las dos empresas, se puede descomponer el PFAS sin quemar del todo el carbón, lo que permitiría reutilizarlo y emitir menos CO2. Su objetivo es reducir el volumen in situ, en lugar de incinerar. Por ahora se trata de una tecnología básica, la pieza previa a un sistema práctico.

Cinco métodos, cinco objetivos distintos

En el último año, más o menos, Japón ha encadenado anuncios sobre cómo reducir o destruir PFAS.

Método Quién Qué trata Condiciones Cifra publicada Fase
Horno de fusión Kubota Residuos llevados al horno 1.250-1.400 °C PFOS 99,9992 % Probado en un horno de 5 toneladas al día
Ultrasonido Hitachi High-Tech y FUST Lab Agua contaminada Ultrasonido de la banda de 400 kHz Hasta cerca del 99,98 % (reducción de concentración) Pruebas de laboratorio
Fotocatálisis Universidad Ritsumeikan PFOA y PFOS Nanocristales de óxido de zinc y LED ultravioleta cercano, temperatura ambiente Descompuesto hasta iones fluoruro Investigación
Bacterias Universidad de Kobe Medio de cultivo y lixiviado de vertedero Temperatura ambiente Hasta 17,8 % de PFOS (en medio de cultivo) Investigación
Láser Furukawa Electric y Ryuki Engineering Carbón activado que ha adsorbido PFAS Superficie por encima de 1.100 °C 99,999 % o más Tecnología básica

De los cinco, dos se ocupan de los PFAS una vez recogidos: el horno y el láser. Kubota también menciona el carbón de tratamiento de agua entre los residuos con PFAS que necesitan con urgencia un método de tratamiento (nuestro artículo sobre Kubota). Frente al horno, que obliga a transportar el carbón, el láser apunta a tratarlo in situ sin quemarlo por completo. En el caso de las bacterias, todavía no se distingue la descomposición de la simple adsorción (nuestro artículo sobre la Universidad de Kobe).

Lo que el anuncio no dice

El 99,999 % sale de una prueba con unos 10 miligramos de PFAS. ¿Cuántos gramos de carbón se trataron y durante cuánto tiempo? ¿Qué potencia tenía el láser? ¿Qué compuestos PFAS se usaron? El comunicado no lo dice. Todavía no se pueden comparar el consumo eléctrico ni el coste por kilo.

Tampoco se explica qué pasa con el flúor. Destruir los PFAS no hace desaparecer los átomos de flúor. En los métodos térmicos, el flúor puede salir como gases ácidos, como el fluoruro de hidrógeno, que luego hay que retirar de los gases de escape. En una demostración del Ministerio de Medio Ambiente que trató suelo contaminado con calor, se inyectó bicarbonato sódico para eliminar esos gases.

Sin calor suficiente, los PFAS pueden descomponerse solo a medias, en pequeños compuestos fluorados volátiles. Kubota buscó C2F6, un indicador de descomposición incompleta, con métodos de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), y quedó por debajo del límite de detección. El nuevo anuncio no menciona análisis de ese tipo de compuestos fluorados volátiles.

La propia guía provisional de la EPA, actualizada en abril de 2024, incluye algunos hornos de reactivación de carbón entre las opciones térmicas, pero reconoce que persisten incertidumbres en el tratamiento térmico.

De 10 miligramos al carbón de todo un país

Cuantos más PFAS se retiran del agua, más carbón cargado de PFAS se acumula. Pero hay mucho camino entre una prueba de 10 miligramos y el volumen de carbón que sale de las potabilizadoras de todo el país. No se ha dado un plazo para su uso práctico, y las dos empresas dicen que seguirán investigando juntas.

¿Y en tu país? ¿Adónde va el carbón usado en el tratamiento del agua? ¿Se regenera, se quema o sigue amontonado en algún sitio?

Referencias