A las siete de la tarde del 7 de enero de 2026 bajaron las persianas de la tienda Takashimaya de Sakai, en la prefectura de Osaka. Terminaban sesenta y un años de actividad. El personal entregó una rosa cortada a cada uno de los cerca de 500 clientes que entraron ese día, y una exposición en la quinta planta repasaba las seis décadas del establecimiento.

Sesenta y un años junto a la estación de Sakaihigashi

La tienda de Sakai abrió el 4 de octubre de 1964, el año de los Juegos Olímpicos de Tokio. Era el cuarto establecimiento de Takashimaya, después de Kioto, Osaka y Tokio, y ocupaba un edificio de estación propiedad del grupo Nankai Electric Railway, conectado directamente con la estación de Sakaihigashi, en la línea Koya.

Sakai es una ciudad mercantil que floreció como villa autogobernada en el periodo de los estados en guerra. Sobre ese linaje arraigó el establecimiento como referencia local. Se amplió en 1976, cuando se agrandó la estación, completó el refuerzo antisísmico en 2016 y encadenó reformas hasta 2020. Al cerrar contaba con 25.395 metros cuadrados de superficie, de los que 15.957 correspondían al gran almacén propiamente dicho.

Por qué cerró

Takashimaya anunció el cierre el 3 de diciembre de 2024. La tienda había registrado pérdidas operativas en el ejercicio 2020 y siguió en números rojos después, sin vía de retorno a la rentabilidad, así que la compañía decidió terminar al vencer el contrato de arrendamiento del edificio. Las ventas del gran almacén fueron de 10.337 millones de yenes en el ejercicio cerrado en febrero de 2024. Era el primer cierre regional de Takashimaya desde el de Gifu, a finales de julio de 2024.

El cambio en el consumidor

Comprar en un gran almacén era antes una ocasión. Hoy se compra en línea por rutina y se priorizan la eficiencia y la comodidad. Entre los más jóvenes, la costumbre de acudir a un gran almacén se ha diluido, y hasta la moda y la cosmética, las categorías centrales, se adquieren sobre todo por comercio electrónico y redes sociales.

Los centros comerciales suburbanos

En el sur de Osaka, Sakai incluido, han ido abriendo grandes centros comerciales periféricos. Con aparcamiento amplio, cines y restaurantes, atraen a un público extenso articulado en torno a las familias. La compra en un solo sitio que ofrecía el gran almacén quedó sustituida por recintos mayores y con más operadores.

La demografía

La población de Sakai desciende, lo que pesa sobre la capacidad de gasto de los clientes de mediana edad y mayores que formaban su base. Con el envejecimiento, incluso llegar hasta la tienda se vuelve más difícil.

La pandemia

La covid fue determinante. El tránsito se hundió con las peticiones de quedarse en casa mientras se aceleraba el paso a la compra en línea, y el comportamiento no ha vuelto del todo. La racha de pérdidas de la tienda de Sakai empezó en ese mismo ejercicio.

Cómo está el sector

Sakai es un cierre dentro de un patrón nacional. Según el recuento de la Asociación Japonesa de Grandes Almacenes, el número de establecimientos ha caído de un máximo superior a 300 a menos de 200. En Sakai queda uno solo, Semboku Takashimaya.

El patrón de los cierres recientes

Los cierres se concentran en ciudades de provincias. Locales de Sogo & Seibu, tiendas regionales de Mitsukoshi Isetan, algunas sucursales de Daimaru Matsuzakaya: los grandes grupos han llegado repetidamente a la misma conclusión. Como los grandes almacenes emplean plantillas amplias y trabajan con operadores y proveedores locales, una retirada se propaga al empleo y a la actividad de la zona.

Estrategias de supervivencia

Las cadenas se apoyan en el servicio personalizado y las prestaciones premium para clientes de alto patrimonio, en contenidos experienciales como talleres, en la demanda de turistas extranjeros, en tiendas en línea y aplicaciones, y en reforzar las plantas de alimentación del sótano. Los buques insignia de las grandes ciudades han rendido especialmente bien en venta libre de impuestos, motor de la recuperación tras la pandemia. Una tienda regional frente a una estación de cercanías juega otra partida.

Qué supone el cierre para la zona

Para los vecinos

Para la clientela de siempre, y sobre todo para la de más edad, significa perder un comercio de confianza. Quienes recurrían a la tienda para elegir regalos y para las temporadas de obsequios de mitad y fin de año tienen ahora que buscar sustituto.

Para empleados y proveedores

Takashimaya afirma que mantendrá el empleo de los 156 trabajadores en plantilla a finales de noviembre de 2024, principalmente mediante traslados a otras tiendas. Para los operadores del edificio y para los proveedores, en cambio, es la pérdida directa de un canal de venta.

Para el paisaje urbano

Un gran almacén es un edificio comercial y también la cara de un barrio. La estación de Sakaihigashi movió una media de 55.072 pasajeros diarios en el ejercicio 2024. La pregunta es qué hace ahora el edificio con ese flujo de gente.

Actualización, julio de 2026: el solar se convierte en HiViE Sakaihigashi

El 24 de febrero de 2026, Nankai Electric Railway anunció que reformará el edificio Nankai Sakaihigashi y lo reabrirá por completo en la primavera de 2027 como un nuevo complejo comercial, HiViE Sakaihigashi.

Llegará en tres fases. El 1 de marzo de 2026, once locales de restauración y servicios de la primera planta de sótano reanudaron su actividad en los mismos espacios que ocupaban en la etapa Takashimaya. En otoño de 2026 abre antes que el resto un supermercado en la planta baja, y desde ese momento el edificio pasa a llamarse HiViE. La apertura completa llegará en la primavera de 2027. El concepto es un centro comercial conectado con la estación para quienes van al trabajo o al centro de estudios y para los vecinos de la línea: otro formato y otro público que el de un gran almacén.

El edificio tiene nueve plantas sobre rasante y dos bajo tierra, sobre una parcela de 9.409 metros cuadrados y con 87.048 metros cuadrados construidos. El ala sur data de 1964, la este de 1976, y el ala norte y el aparcamiento de 1984, con refuerzo antisísmico terminado en 2016.

El futuro de la cultura de los grandes almacenes

Los grandes almacenes japoneses vienen de los comerciantes de kimonos de la era Meiji y llevan más de un siglo construyendo una cultura propia. El trato, el arte del empaquetado, la fiabilidad de lo que llega al lineal: vistos desde fuera, esos son sus puntos fuertes.

La cuestión es cómo se transmite todo eso. De vender productos a ofrecer experiencias, o a funcionar como foco cultural de un barrio. Sakaihigashi muestra otra vía: el rótulo del gran almacén desaparece mientras la función comercial frente a la estación cambia de manos.

En Japón los grandes almacenes han sido referencias cívicas. ¿Qué son en tu país? ¿Se dan allí los mismos cierres y cambios de formato? Cuéntanoslo.

Referencias