"Un avión que lo resuelve todo" era la audaz promesa. Una startup británica desarrollaba un avión de entrenamiento a reacción modular que había surgido como candidato a suceder al T-4 de la Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón. Tras un diseño innovador, con alas y motores intercambiables, estaban la profundización de la cooperación en defensa entre Japón y el Reino Unido y la ilusión de recuperar, 50 años después, un avión a reacción de diseño británico.

Actualización (julio de 2026): Este artículo refleja la situación de marzo de 2026. Posteriormente se informó de que Aeralis entró en administración concursal en mayo de 2026 por falta de financiación, atribuida a los retrasos del Plan de Inversión en Defensa del Reino Unido y a la retirada de su principal inversor, la catarí Barzan Holdings. Por ello, los planes de entrar en el mercado del sucesor del T-4 de Japón que se describen a continuación no llegaron a concretarse. Lo que sigue queda registrado como la historia previa al colapso.

El Revolucionario Enfoque "Modular"

La startup británica "Aeralis", fundada en 2017, planteaba desde su creación un enfoque radicalmente distinto al del desarrollo tradicional de aeronaves. La principal característica de su "Advanced Jet Trainer (AJT)" era un "diseño modular": un núcleo común del fuselaje al que se podían acoplar, según el uso, distintas alas, góndolas de motor o empenajes.

Con esta idea, una misma plataforma podía cubrir desde el entrenamiento básico hasta el entrenamiento táctico avanzado, e incluso el uso por equipos de vuelo acrobático. Aeralis sostenía que, con este enfoque, los costes de adquisición y mantenimiento podían reducirse en torno a un 30 % frente a lo habitual.

El Desarrollo en el Reino Unido

El proyecto de Aeralis obtuvo en 2021 un contrato de desarrollo de tres años de la "Rapid Capabilities Office" de la Real Fuerza Aérea británica, con lo que entró en una fase de desarrollo más formal. En 2022 recibió del Ministerio de Defensa del Reino Unido un contrato de ingeniería digital de 9 millones de libras (unos 1.600 millones de yenes), y Airbus realizó ensayos en túnel de viento.

La empresa organizó un consorcio llamado "AERTEAM" y tejió una red de colaboración con siete firmas aeroespaciales y de defensa británicas de referencia, como StandardAero, Hamble Aerostructures, Thales UK y Martin-Baker. En septiembre de 2025 firmó un acuerdo estratégico con el aeropuerto escocés de Glasgow Prestwick para el ensamblaje final.

El primer vuelo, previsto inicialmente para 2024, se retrasó, pero la "Revisión Estratégica de Defensa (Strategic Defence Review) 2025", publicada por el Ministerio de Defensa británico en junio de 2025, señaló que los envejecidos aviones de entrenamiento Hawk "deberían sustituirse por un avión de entrenamiento a reacción rápido y rentable", lo que soplaba a favor de Aeralis.

Ambiciones en el Mercado Japonés

El interés de Aeralis por Japón tenía que ver con el relevo del avión de entrenamiento T-4 de la Fuerza Aérea de Autodefensa. En servicio desde 1988 y usado también por el equipo acrobático Blue Impulse, el T-4 es un avión de fabricación totalmente nacional, pero han pasado casi 40 años desde su entrada en servicio y la selección de su sucesor se ha puesto en marcha.

En la cumbre entre Japón y Estados Unidos de abril de 2024 se confirmó la orientación hacia un desarrollo y una producción conjuntos del sucesor del T-4. Al mismo tiempo, la competencia internacional se intensifica: la italiana Leonardo, por ejemplo, promociona su M-346. Aeralis contaba con la profundización de la relación entre Japón y el Reino Unido en el marco del programa conjunto de caza de nueva generación entre Japón, el Reino Unido e Italia, el GCAP (Global Combat Air Programme), para mostrar interés en entrar en el mercado japonés.

Algunos medios extranjeros informaron de que Aeralis buscaba posibles alianzas con empresas japonesas. Su avión iba a incorporar simuladores de a bordo avanzados, capaces de recrear virtualmente cazas de quinta generación como el F-35. Para las fuerzas aéreas que quieren reducir el costoso entrenamiento con aviones reales, ese es un atractivo importante.

El Sueño de 50 Años: un Nuevo Jet Británico

El proyecto de Aeralis tenía un significado que iba más allá del beneficio comercial. En el Reino Unido no se desarrollaba un nuevo avión a reacción de diseño propio desde el BAE Hawk, cuyo primer vuelo fue en 1974; de haberse concretado, el avión de Aeralis habría sido "el primer jet británico de nuevo diseño en 50 años".

La empresa preveía crear unos 4.000 empleos repartidos en 27 circunscripciones del Reino Unido y adoptó un modelo de desarrollo de iniciativa privada que no requería fondos públicos por adelantado. Tanto el Gobierno como la industria depositaban grandes expectativas en el proyecto como símbolo del renacer aeroespacial británico.

El consejero delegado de Aeralis, Tristan Crawford, subrayaba que "nuestro avión es la única opción que permite al Reino Unido diseñar, fabricar, volar y entrenar íntegramente dentro del país".

La Competencia de Otros Candidatos

Para suceder al T-4 había, además de Aeralis, varias opciones. El "T-7A Red Hawk" de la estadounidense Boeing llamó la atención por su desarrollo apoyado en la ingeniería digital, pero se ha topado con retrasos y problemas técnicos. El "M-346" de la italiana Leonardo ya tiene historial operativo en varios países, y la propia Fuerza Aérea de Autodefensa entrena con él desde 2022 en la escuela internacional de vuelo de Italia. Mitsubishi Heavy Industries, por su parte, maneja el concepto de un entrenador nacional "T-X", aunque su desarrollo está todavía en una fase inicial.

Perspectivas de Futuro

Que el avión de Aeralis llegara a adoptarse en Japón dependía de muchos factores: el acuerdo de desarrollo conjunto de la cumbre entre Japón y Estados Unidos, la cooperación entre Japón y el Reino Unido a través del GCAP, la protección de la industria aeronáutica nacional y el propio avance del desarrollo de Aeralis. Con el colapso de la empresa en 2026, esa posibilidad quedó descartada.

En cualquier caso, el intento de una startup británica de plantar cara al mercado mundial con un enfoque innovador en un nicho como el de los aviones de entrenamiento merecía atención. En Japón, al tratarse de un asunto ligado también a la renovación de los aviones de Blue Impulse, el interés entre los aficionados a la aviación había ido en aumento.

Los aviones de entrenamiento se llaman a veces "la cuna donde se forman los pilotos del cielo", y su elección condiciona la base del poder aéreo de un país. En tu país, ¿qué debate existe sobre el desarrollo o la adquisición de aviones de entrenamiento militares?

Referencias