¿Sabía que la tecnología del condimento umami está dentro de su ordenador y su teléfono?
Ajinomoto, conocida en todo el mundo como empresa alimentaria, posee en realidad casi el 100% de la cuota mundial de un material aislante esencial para los semiconductores de alto rendimiento. Ese material, la "película de acumulación de Ajinomoto (ABF, por sus siglas en inglés)", se ha convertido en el estándar del sector y lo utilizan los principales fabricantes de semiconductores del mundo, como Intel, AMD y NVIDIA.
¿Cómo llegó una empresa alimentaria a sostener el corazón de los semiconductores? La respuesta está en una historia inesperada de tecnología derivada de la fabricación de aminoácidos.
Por qué una empresa alimentaria fabrica materiales para semiconductores
La combinación de Ajinomoto y los materiales para semiconductores parece extraña a primera vista, pero su historia revela una progresión casi inevitable.
En la década de 1960, Ajinomoto fabricaba glutamato monosódico, el componente del umami, mediante síntesis orgánica. Para aprovechar los subproductos e intermedios de ese proceso, la empresa empezó a desarrollar productos químicos como endurecedores de resinas epoxi y retardantes de llama. Ese fue el origen de Ajinomoto Fine-Techno.
En la década de 1970 inició la investigación básica sobre resinas epoxi aislantes, aplicando su conocimiento de los aminoácidos. Después, en los años noventa, cuando el avance de los ordenadores disparó el interés por los materiales aislantes para los sustratos de encapsulado de semiconductores, Ajinomoto emprendió el desarrollo del primer material aislante en forma de película del sector.
Por qué el ABF supuso una revolución
Antes del ABF, el aislamiento de los sustratos de semiconductores exigía aplicar una resina líquida y secarla cara por cara, un proceso laborioso. El equipo de investigación de Ajinomoto se planteó el difícil reto de convertir ese líquido en película.
El efecto fue enorme. Bastaba con colocar el sustrato entre dos películas y laminarlo al vacío para completar el aislamiento. El número de pasos se redujo drásticamente y la superficie quedaba uniforme y lisa. Y hay un detalle revelador del origen alimentario de la empresa: la idea de "entregar congelada" la película recubierta con el barniz líquido era algo que el sector de los semiconductores nunca había imaginado.
Desde su adopción por un gran fabricante de semiconductores en 1999, el ABF ha seguido evolucionando al ritmo de la mayor integración de los circuitos y hoy alcanza casi el 100% de la cuota mundial en materiales aislantes para ordenadores de alto rendimiento.
La "salsa secreta": la tecnología de formulación
La ventaja competitiva del ABF reside en una tecnología propia que combina más de diez materias primas. La fórmula, que une resinas epoxi y endurecedores orgánicos con partículas de carga inorgánica (filler), se conoce internamente en Ajinomoto como la "salsa secreta".
Por lo general, los materiales orgánicos e inorgánicos se mezclan mal, pero Ajinomoto aplicó las técnicas de mezcla y dispersión adquiridas en décadas de investigación alimentaria para lograr a la vez un aislamiento uniforme y una excelente procesabilidad. Esa formulación, sumada a la estrecha colaboración con los clientes y a su capacidad de proponer soluciones, levanta una barrera muy alta frente a la entrada de competidores.
El adhesivo de curado a baja temperatura "Plenset"
En enero de 2026, Ajinomoto Fine-Techno presentó su adhesivo industrial "Plenset" en la 40.ª edición de NEPCON Japan. Este producto también aprovecha el conocimiento sobre aminoácidos.
Su principal característica es que cura a una temperatura tan baja como 80 °C. Mientras que los adhesivos epoxi convencionales requieren un curado a alta temperatura, Plenset permite ensamblar componentes electrónicos sensibles al calor. Además, a temperaturas de 120 °C o 150 °C logra curar en apenas unos segundos, lo que mejora notablemente la eficiencia de producción.
El curado a baja temperatura tiene otra ventaja importante. Los adhesivos curados a alta temperatura generan tensiones cuando los materiales se contraen al enfriarse; con el curado a baja temperatura esas tensiones se reducen al mínimo, lo que mejora la fiabilidad del producto a largo plazo.
Fujifilm: otra historia de éxito japonesa en la reconversión tecnológica
El caso de Ajinomoto destaca como un ejemplo de reconversión tecnológica exitosa de una empresa japonesa. Fujifilm logró algo parecido.
Ante el desplome de la demanda de película fotográfica, Fujifilm hizo un inventario exhaustivo de las tecnologías que había desarrollado. El colágeno, materia prima esencial de la película fotográfica, es también el componente que mantiene la elasticidad de la piel. Y la tecnología antioxidante que evita la degradación de la película podía aplicarse al cuidado antiedad.
Gracias a esa redefinición de su tecnología, Fujifilm lanzó con éxito los cosméticos "ASTALIFT" y un negocio de medicina regenerativa, y pasó de ser una empresa de fotografía a una compañía integral de salud.
La creciente importancia del ABF en la era de la IA
Con la expansión del desarrollo de la IA y de los centros de datos, la demanda de semiconductores de alto rendimiento se dispara. Los sustratos para servidores, centros de datos e IA pueden llegar a tener 3,5 veces la superficie de placa y el triple de capas que los de un ordenador personal, de modo que el consumo de ABF puede multiplicarse por más de diez.
Algunas previsiones apuntan a que el mercado alcanzará unos 1,2 billones de yenes en 2030, y Ajinomoto está adelantando sus inversiones en capacidad. Al mismo tiempo, surgen retos como el de la startup estadounidense Thintronics, que aspira a disputar el bastión de Ajinomoto.
De la alimentación a los semiconductores: saber ver la esencia de la tecnología
El éxito de Ajinomoto reside en su capacidad para discernir la esencia de las tecnologías existentes y explorar sus aplicaciones en nuevos mercados. El conocimiento sobre materiales químicos nacido de la fabricación del condimento umami se ha convertido en una infraestructura clave de la sociedad digital de hoy.
Ajinomoto declara como propósito "contribuir al bienestar de las personas, la sociedad y el planeta a través de AminoScience®". La alimentación y los materiales electrónicos, negocios en apariencia muy distintos, están en realidad unidos por una base tecnológica común: los aminoácidos. Esa "continuidad tecnológica invisible" es la fuente de la fortaleza de la empresa.
En Japón, saber que un fabricante de alimentos como Ajinomoto sostiene la tecnología más avanzada despierta sorpresa y orgullo. ¿Hay en su país empresas que destaquen en campos inesperados? ¿Qué opina sobre esta unión entre alimentación y semiconductores? Cuéntenoslo en los comentarios.
Referencias
- https://www.ajinomoto.co.jp/company/jp/rd/our_innovation/abf/
- https://www.aft-website.com/products/insulating_film-abf/
- https://www.aft-website.com/products/adhesives-encapsulants-plenset/
- https://story.ajinomoto.co.jp/rd/017.html
- https://www.nikkei.com/article/DGXZQOUC037ZE0T00C21A9000000/
- https://eetimes.itmedia.co.jp/ee/articles/2601/29/news052.html
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