¿Chocolate sin cacao? Los supermercados de Japón ya venden "chocolate" hecho con semillas de girasol. Curry keema con carne de soja. Pastel sin alérgenos con leche de soja. Con la subida de precios de los alimentos, la mesa japonesa está cambiando. Repasamos la primera línea de los "alimentos alternativos".
El "shock del cacao" que transforma el mercado del chocolate en Japón
En la temporada de San Valentín de 2026, en las estanterías de chocolate de Japón está ocurriendo algo inédito. Según un estudio de Teikoku Databank, el precio medio de una sola pieza de chocolate de San Valentín es de 436 yenes (unos 2,85 dólares), un 4,3% más que el año anterior. Es el segundo año consecutivo que marca un máximo histórico.
Detrás está el "shock del cacao" que azota al mundo. El precio internacional del grano de cacao, materia prima del chocolate, se movía en torno a los 2.000 dólares por tonelada hasta 2022, pero en enero de 2025 alcanzó un máximo histórico de 10.709 dólares: casi se cuadruplicó en apenas dos años. El clima extremo en las principales zonas productoras de África Occidental, la propagación de enfermedades en los cultivos y la entrada de dinero especulativo han empujado los precios al alza.
El índice de precios al consumo del chocolate en Japón subió un 24,4% interanual, muy por encima del 7,2% del conjunto de la confitería; en cinco años el precio se ha duplicado. "El chocolate de siempre se ha hecho más pequeño", "ha subido de precio y encima trae menos": la "shrinkflación" (subida de precio encubierta) que perciben los consumidores es ya parte del paisaje cotidiano.
El chocolate de semillas de girasol "¿Es chocolate?": el impacto del cero cacao
En este contexto, el gigante japonés de la distribución AEON ha lanzado un chocolate alternativo que no lleva nada de cacao: "Choco-ka?" (¿Es chocolate?).
Lo que hay detrás de este producto es "ChoViva", un material sustitutivo del chocolate desarrollado por la startup alemana Planet A Foods. Fermentando y tostando las semillas de girasol igual que los granos de cacao, logra un aroma y un sabor parecidos a los del chocolate, además de una textura suave que se deshace en la boca.
Cuando salió a la venta en cantidades limitadas en unos 2.200 establecimientos en junio de 2025, causó sensación, y en septiembre de ese año un nuevo producto en formato bloque se amplió a unos 5.300 tiendas de todo el país. Su precio ronda los 298 a 398 yenes (entre 1,95 y 2,60 dólares), alrededor de un 10% más barato que el chocolate convencional.
En un reportaje de FNN Prime Online, la profesora asociada Yoko Tanaka, de la Universidad Femenina Fuji, lo probó y comentó con sorpresa que, si no se lo hubieran dicho, no habría sabido que estaba hecho de girasol.
El girasol no depende de una región concreta para su cultivo y es un cultivo poco sensible al cambio climático. Al no depender, como el cacao, de una materia prima que solo crece en zonas limitadas cerca del ecuador, atrae la atención como opción alimentaria sostenible.
Carne de soja: la subida del precio de la carne le da impulso
La ola de los alimentos alternativos no se limita al chocolate. Ante la subida del precio de la carne, empezando por la de cerdo, vuelve a crecer el interés por la "carne de soja".
La carne de soja es un alimento que reproduce la textura y el sabor de la carne a partir de la soja como materia prima principal, aprovechando las propiedades de esta legumbre, a la que en japonés se llama también "carne del campo". Ha aumentado la variedad de formatos (picada, en lonchas, en bloque) y ya se encuentra con toda naturalidad en las estanterías de los supermercados.
El mercado japonés de la carne de soja ha crecido desde los 1.500 millones de yenes (unos 9,8 millones de dólares) de 2019 hasta unos 4.000 millones de yenes (unos 26,1 millones de dólares) en 2025. Grandes fabricantes de alimentos como Nippon Ham, Marukome u Otsuka Foods han ido entrando en el mercado y la calidad de los productos ha mejorado notablemente.
De hecho, en un reportaje de FNN, una reportera que probó un curry keema hecho con carne de soja comentó que no se notaba en absoluto que fuera soja y que la textura no se diferenciaba de la carne. Que sea baja en calorías, alta en proteínas y de larga conservación es otra razón de su respaldo entre quienes llevan las cuentas de la casa y entre los aficionados al fitness.
Llegan también los pasteles sin alérgenos: el potencial de los dulces con leche de soja
La innovación de los alimentos alternativos se extiende también al terreno de las alergias.
La pastelería "L'Dor", en Hokkaido, ofrece un pastel de mousse elaborado con leche de soja, sin usar ninguno de los "tres grandes alérgenos": trigo, huevo y lácteos. Como en los últimos años tiende a aumentar el número de niños con alergias alimentarias, crece la demanda de dulces que se puedan comer con tranquilidad.
Según Kamei, responsable del establecimiento, también preparan tartas enteras por encargo, y su fama se está extendiendo de boca en boca. El nivel de acabado se intuye en comentarios de degustación como "está bueno sin más, como un pastel normal; no se nota nada que sea de leche de soja".
El trasfondo del auge de los alimentos alternativos: tres vientos a favor
El renovado interés por los alimentos alternativos en Japón responde, a grandes rasgos, a tres factores.
Primero, la subida de precios. El encarecimiento de materias primas clave como el cacao, la carne o los lácteos empuja de forma natural a los consumidores hacia los sustitutos. Los alimentos alternativos tienen la ventaja de un suministro de materias primas más estable, con menor riesgo de fluctuación de precios.
Segundo, el auge de la conciencia por la salud. La carne de soja es baja en grasa, alta en proteínas y rica en fibra. Su respaldo se extiende no solo a quienes hacen dieta o entrenan fuerza, sino también a las personas de mediana y avanzada edad preocupadas por las enfermedades del estilo de vida.
Tercero, la conciencia de sostenibilidad. Sobre todo en la llamada "generación MZ" (de la adolescencia a mediados de los 40), se está asentando el deseo de elegir alimentos con menor impacto ambiental. El interés por los gases de efecto invernadero que emite la ganadería o por el problema del trabajo infantil en las plantaciones de cacao también empuja a los alimentos alternativos.
Perspectivas de futuro: ¿arraigarán los alimentos alternativos en la mesa japonesa?
La profesora Tanaka, de la Universidad Femenina Fuji, augura que "a medida que avance la investigación, los precios probablemente se estabilizarán". De hecho, la evolución de la tecnología alimentaria es notable, como muestra el chocolate alternativo de semillas de girasol, y la diferencia con el producto real se está reduciendo con rapidez también en el sabor.
Pero también hay retos. El mercado japonés de la carne de soja tiene las ventas algo estancadas desde su pico de 2022, y se le pide dar el salto de "buena para ser un sustituto" a "más rica que la carne". La clave está en desarrollar productos que conviertan los sustitutos, de "fruto de la resignación", en "alimentos que se eligen por voluntad propia".
Convirtiendo el "aprieto" de la subida de precios en una "oportunidad", la industria alimentaria japonesa está acelerando la innovación. Chocolate con cero cacao, curry keema sin carne, pasteles sin alérgenos: no son sustitutos pasajeros, sino nuevas opciones que abren el futuro de la alimentación y que empiezan a asentarse con paso firme en la mesa japonesa.
En Japón, la subida de precios está llevando a los alimentos alternativos a una nueva etapa. ¿Están extendiéndose en tu país los alimentos alternativos como el chocolate sustitutivo o la carne de soja? Si haces algún apaño para sustituir alimentos que se han encarecido, cuéntanoslo.
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