¿Y si los diamantes pudieran alimentar la próxima generación de la electrónica?

No como joyas, sino como el "material semiconductor definitivo". Con una conductividad térmica 13 veces mayor que la del silicio, una resistencia al voltaje 30 veces superior y la capacidad de funcionar en entornos extremos, desde el espacio hasta el interior de un reactor nuclear, este material asombroso está a punto de cambiar el futuro de la industria de los semiconductores.

HORIBA, el fabricante japonés de instrumentos de medición de precisión con sede en Kioto, acaba de dar un paso estratégico para convertir ese sueño en realidad: la adquisición de una startup india de diamantes de laboratorio.

Por qué un fabricante de instrumentos de Kioto apuesta por el diamante

En febrero de 2026, HORIBA India, filial india de HORIBA, completó la adquisición del 100% de las acciones de Pristine Deeptech, una startup de I+D con sede en el estado indio de Guyarat, convirtiéndola en filial de plena propiedad. El importe de la operación se cifra en varios millones de dólares y quedó formalizada el 14 de enero de 2026.

HORIBA fue fundada en 1945 por Masao Horiba, entonces estudiante de física nuclear en la Universidad de Kioto. Ostenta alrededor del 80% de la cuota mundial en analizadores de gases de escape de automóviles y opera en cinco áreas de negocio: automoción, medioambiente, diagnóstico médico, fabricación de semiconductores e investigación científica. Cuenta con unas 50 empresas del grupo en 29 países y cerca de 8.900 empleados. Su lema corporativo es "Joy and Fun". Es una de esas empresas tecnológicas japonesas globales que operan sin apenas notoriedad.

Entonces, ¿por qué un fabricante de instrumentos de precisión compra una startup de diamantes?

Por qué al diamante lo llaman el "material semiconductor definitivo"

Para entender este movimiento hay que saber por qué los diamantes de laboratorio despiertan tanto interés en la industria de los semiconductores.

La electrónica actual depende de forma abrumadora de los chips de silicio. Pero, a medida que se exigen mayor potencia, frecuencias más altas y entornos de funcionamiento más severos, el silicio se acerca a sus límites físicos. Como materiales alternativos han aparecido el carburo de silicio (SiC) y el nitruro de galio (GaN), pero el diamante juega en una liga completamente distinta.

Las ventajas del diamante como material semiconductor son abrumadoras. Su conductividad térmica es unas 13 veces la del silicio, lo que le permite disipar el calor con enorme eficiencia: una propiedad decisiva frente al enorme calor que generan los chips de IA y la electrónica de potencia de los vehículos eléctricos. Su tensión de ruptura dieléctrica es unas 30 veces la del silicio, lo que permite operar a voltajes extremadamente altos. Y su elevada movilidad de electrones hace posible el funcionamiento a alta frecuencia que podría revolucionar las tecnologías de comunicación.

Por estas propiedades, se espera que los semiconductores de diamante encuentren aplicación en los dispositivos de potencia de próxima generación de los vehículos eléctricos, las infraestructuras de comunicación 5G/6G, los centros de datos, el ámbito espacial y de defensa, y los sensores cuánticos capaces de medir campos magnéticos y temperaturas con una precisión sin precedentes.

¿El obstáculo? El diamante es la sustancia más dura de la Tierra, lo que hace extremadamente difícil cortarlo, pulirlo y procesarlo en obleas semiconductoras. Cultivar cristales de diamante sintético grandes y de alta calidad, y transformarlos en dispositivos funcionales, ha sido uno de los mayores retos de ingeniería del mundo de los semiconductores.

Pristine Deeptech: un equipo pequeño con gran especialización

Pristine Deeptech se fundó en octubre de 2021, dentro del creciente ecosistema tecnológico de Guyarat. Es una organización pequeña pero muy especializada, con solo siete empleados, que abarca desde la investigación y el desarrollo de diamantes sintéticos hasta el desarrollo y la venta de equipos MPCVD (deposición química de vapor por plasma de microondas), esenciales para su fabricación.

Un equipo MPCVD genera un plasma con energía de microondas que descompone gases con carbono, como el metano, y deposita una película de diamante sobre un sustrato, átomo a átomo. Los diamantes sintéticos de alta calidad, desde los de uso industrial hasta los destinados a futuros usos semiconductores, se fabrican con esta tecnología.

El grupo HORIBA y Pristine Deeptech mantenían relación comercial desde 2023, de modo que HORIBA tuvo tiempo de calibrar bien las capacidades de la startup antes de decidirse por la compra.

Los tres pilares estratégicos de HORIBA

Tras la adquisición, HORIBA ha señalado tres pilares estratégicos para aprovechar la tecnología del diamante.

El primer pilar es crear nuevas soluciones de análisis y medición para materiales avanzados. Combinando el conocimiento de Pristine Deeptech sobre el diamante con las técnicas analíticas que HORIBA ha cultivado durante años, empezando por la espectroscopía Raman, desarrollará soluciones de medición que respalden la comercialización de obleas de diamante y otros materiales avanzados.

El segundo pilar es el desarrollo de componentes y productos basados en diamante. HORIBA desarrollará componentes como sensores de diamante para incorporarlos a sus propios equipos de medición y mejorar su rendimiento, además de venderlos por separado como componentes.

El tercer pilar es convertir a India en un centro de I+D clave. HORIBA considera a India un futuro polo global de innovación y planea reforzar de forma gradual a HORIBA India como centro de I+D que lidere el negocio de materiales avanzados y semiconductores.

Por qué se ha elegido India

La elección de India no es casual. HORIBA lleva construyendo su red de I+D desde los años noventa, con centros en Francia, Estados Unidos y Reino Unido. Con su abundante talento ingenieril, su base industrial en expansión y la decidida inversión pública en fabricación de semiconductores, India es la siguiente frontera.

Guyarat, donde tiene su sede Pristine Deeptech, es también el corazón de las ambiciones de India en la fabricación de semiconductores, con grandes proyectos de fábricas (fabs) en marcha. Al establecer un centro de I+D especializado en diamante dentro de ese ecosistema, HORIBA se sitúa en el cruce entre la estrategia india de semiconductores y la competición mundial por los materiales de próxima generación.

La carrera japonesa por el semiconductor de diamante

Esta adquisición de HORIBA forma parte de un movimiento más amplio de todo Japón hacia la tecnología del semiconductor de diamante. El país lidera a nivel mundial la I+D en este campo.

Okuma Diamond Device: startup surgida de la Universidad de Hokkaido y del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Industrial Avanzada (AIST), ha captado unos 6.700 millones de yenes (más de 45 millones de dólares). Construye en la localidad de Okuma, en la prefectura de Fukushima, la primera fábrica de semiconductores de diamante del mundo, con inicio de operaciones previsto en 2026. Su objetivo principal son los semiconductores resistentes a la radiación para las tareas de desmantelamiento de la central nuclear de Fukushima Daiichi.

Power Diamond Systems: startup basada en la investigación de la Universidad de Waseda, desarrolla MOSFET de potencia de diamante y ha iniciado con la JAXA (Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón) una investigación conjunta para aplicaciones espaciales.

El equipo de investigación de la Universidad de Saga: en 2023 desarrolló el primer circuito de potencia con semiconductor de diamante del mundo y demostró su funcionamiento de conmutación, un gran paso desde la investigación básica a nivel de dispositivo hasta el funcionamiento real de un circuito.

Se prevé que el mercado mundial de sustratos de diamante alcance unos 190 millones de dólares (unos 28.500 millones de yenes) en 2024 y unos 260 millones de dólares (unos 39.000 millones de yenes) en 2030. Sigue siendo pequeño frente al silicio, pero se espera que el conjunto del mercado de semiconductores de potencia llegue a unos 59.600 millones de dólares (unos 9 billones de yenes) en 2030, y la cuota del diamante irá creciendo de forma sostenida a medida que se superen los retos de fabricación.

Lo que esto significa para el futuro

La adquisición de Pristine Deeptech por HORIBA puede parecer modesta en tamaño: no deja de ser la compra de una startup de siete empleados por varios millones de yenes. Pero tiene un significado importante, porque un fabricante japonés de instrumentos de medición respetado en todo el mundo ha realizado una inversión planificada y estratégica en lo que muchos expertos consideran el futuro de los materiales semiconductores.

Al fusionar la creciente capacidad ingenieril de India con la experiencia japonesa en tecnología de medición y la ciencia todavía incipiente del semiconductor de diamante sintético, HORIBA busca situarse no solo del lado de quienes "analizan" los materiales de próxima generación, sino también del de quienes los "crean".

El camino desde el diamante de laboratorio hasta el semiconductor de diamante práctico es aún largo, y los expertos del sector prevén entre 10 y 15 años para su comercialización a gran escala. Pero, con empresas como HORIBA moviéndose ya de forma estratégica y con los investigadores japoneses encadenando avances, la era de la electrónica de diamante quizá llegue antes de lo que muchos esperan.


En Japón crece la expectación en torno a los semiconductores de diamante como un terreno prometedor en el que las empresas y los investigadores japoneses podrían liderar a nivel mundial. La fortaleza del país en ciencia de materiales y fabricación de precisión constituye una ventaja natural en este campo emergente.

¿Y en tu país? ¿Hay interés investigador o industrial por los semiconductores de diamante u otros materiales de próxima generación? ¿Crees que los diamantes de laboratorio llegarán algún día a ser tan importantes para la electrónica como lo es hoy el silicio? Nos encantaría conocer tu punto de vista.

Referencias