🌍 A las 12:40 del 16 de octubre de 2026, celulares y altavoces de buena parte de Japón anunciaron un terremoto de magnitud 9.9 en las islas Kuriles. Habría sido el mayor sismo jamás registrado en la Tierra. Lo que de verdad llegó a Japón fue intensidad 1, en Hakodate, y la alerta se retiró unos 8 minutos después.

No hubo alerta de tsunami, y para la tarde las redes sociales japonesas ya lo trataban como un chiste.

Qué pasó a las 12:40

El sismo real fue de magnitud 6.9 (preliminar), cerca de la península rusa de Kamchatka, a unos 160 km de profundidad. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) detectó las ondas sísmicas a las 12:38:10. En las primeras 14 actualizaciones el sistema se comportó como cualquier alerta temprana que trabaja con unos pocos segundos de datos: estimaciones de magnitud entre 6.2 y 7.6, que subían y bajaban a medida que reportaban más estaciones.

Entonces 9.9 apareció por primera vez en la actualización 15, 73.5 segundos después de la detección, y ya no se movió. La alerta salió con la actualización 17, 112.5 segundos después de la detección, para una zona enorme: desde Hokkaido hasta la región de Chubu, en el centro de Japón.

El pronóstico daba intensidad de 5 inferior a 7 en el norte de Nemuro, en el extremo oriental de Hokkaido; el 7 es el tope de la escala japonesa. Para los 23 distritos de Tokio daba intensidad de 1 a 4, a más de 2,000 km de donde realmente ocurrió el sismo.

En Tokio el suelo no se movió. La JMA retiró la alerta a las 12:48. Según AdverTimes, fue la primera vez que se cancela una alerta de nivel de aviso; antes solo se habían cancelado pronósticos de nivel inferior. En una rueda de prensa a las 14:00 la JMA pidió disculpas y descartó un ciberataque.

¿Qué tan grande es un magnitud 9.9?

La magnitud no es una regla, es un logaritmo. Según la JMA, cada punto de magnitud equivale a unas 32 veces más energía. Con esa cuenta, el sismo fantasma habría sido:

  • unas 30,000 veces el sismo real (M6.9)
  • unas 22 veces el terremoto de Tohoku de 2011 (M9.0), el del gran tsunami
  • unas 4 veces el terremoto de Chile de 1960 (M9.5), el mayor jamás registrado

El sistema anunciaba un nuevo récord mundial, por paliza, con la calma de una máquina expendedora.

Mucha gente en Japón no se lo creyó. Un hilo popular de Togetter reunió publicaciones de personas cuya primera reacción fue "es un bug". Alguien señaló que 9.9 parecía un valor límite sospechoso. Otros hicieron de cabeza la comparación con Chile.

No a todos les pareció tan admirable. Varios comentaristas lo llamaron simple sesgo de normalidad: el mismo reflejo, dijeron, también descartaría un gigante de verdad. Y un M8.8 real sí golpeó cerca de Kamchatka en julio de 2025.

Por qué el sistema creyó que se acababa el mundo

La JMA publicó dos informes de seguimiento ese mismo día. Sin tecnicismos, fallaron tres cosas:

  1. Se aplicó a un sismo muy lejano una fórmula de magnitud pensada para terremotos dentro de Japón.
  2. La magnitud y el pronóstico de intensidad se calcularon con dos hipocentros distintos. Deberían ser el mismo punto.
  3. Se usaron sismómetros lejanos al hipocentro para calcular la magnitud.

En los primeros segundos, la magnitud se estima a partir de cuánto se sacuden las estaciones y a qué distancia están del sismo. El mapa de la JMA muestra que el sistema calculó la magnitud desde un punto muy adentro del Pacífico, al este de Kamchatka. Desde tan lejos, el movimiento que registraban los sensores de Japón solo encajaba con un monstruo, y lo más probable es que así saliera el 9.9 (los informes de la JMA muestran el mapa, pero no explican este paso por escrito). Después, el sistema tomó el tamaño de ese monstruo y lo colocó en otro lugar, las Kuriles, para pronosticar la intensidad en Japón. Es como oír un petardo, concluir que fue una explosión a 1,000 km y luego anunciar una gran explosión en la casa de al lado.

Lo vergonzoso es que ya había pasado. El 30 de julio de 2020, un M5.8 cerca de Torishima fue estimado como M7.3, con alerta para Tohoku, Kanto, Koshin, Hokuriku, Tokai y las islas Izu. No se registró intensidad 1 o superior en ningún lugar. La solución de entonces fue una función que excluye las estaciones a más de 700 km del hipocentro.

El 16 de octubre, la JMA informó que esa función no funcionaba correctamente. Aplicó una corrección de emergencia hacia las 21:30 del mismo día y comprobó que, tras la corrección, el mismo sismo ya no genera una alerta.

El remate: muchos celulares no sonaron

Mientras medio Japón saltaba de la silla, los clientes de Docomo no recibieron la alerta. NTT Docomo pidió disculpas ese mismo día: su servicio de emergencia Area Mail no se envió en Hokkaido, Tohoku, Kanto, Koshin, Hokuriku, Tokai y las islas Izu, por un fallo en el sistema del operador. Docomo envía estos avisos cuando se pronostica intensidad 5 inferior o mayor, y esta vez el pronóstico lo cumplía de sobra.

El terremoto falso, en otras palabras, encontró un bug real. En las redes japonesas muchos dijeron que es mucho mejor descubrirlo con una falsa alarma que con el sismo de verdad.

Muchos se quejaron también de que la cancelación llegó con el mismo sonido de alarma, así que quien acababa de relajarse volvió a brincar. Un usuario contó que en un Starbucks la gente estalló en carcajadas con la cancelación.

¿Otros países tienen algo así?

Sí. Japón empezó a emitir alertas públicas en todo el país en 2007.

El SASMEX, el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano, empezó en 1991 con 12 estaciones en la costa de Guerrero. Los sensores costeros pueden darle a la Ciudad de México un minuto, a veces más, antes de que llegue la sacudida de un gran sismo del Pacífico. Para 2026, la capital ya tenía 28,287 altavoces en la calle para difundirla. En la costa oeste de Estados Unidos, ShakeAlert llegó a California en 2019, a Oregón en marzo de 2021 y a Washington en mayo de 2021, y cubre a más de 50 millones de personas. Taiwán tiene alertas públicas desde 2014 y Corea del Sur desde 2015. Y Google envía alertas a celulares Android en muchos países, usando los propios teléfonos como sismómetros.

Otros sistemas también han tenido días malos:

  • Brasil, febrero de 2025: las alertas de Android de Google avisaron de hasta M5.5 hacia las 2 de la madrugada. No hubo sismo y Google desactivó el sistema allí.
  • Israel, 26 de octubre de 2024: una explosión en el sur del Líbano se tomó por un sismo y se alertó a 284 comunidades.
  • Turquía, febrero de 2023: el error contrario. En el M7.8, Google estimó 4.5 a 4.9 y envió su alerta máxima a solo 469 personas, cuando hasta 10 millones debían recibirla.

Muchos comentaristas japoneses dijeron lo mismo que deja este último caso: un sistema que grita por un sismo que nunca llega es molesto, pero uno que se queda callado ante un M7.8 real es mucho peor.

¿Fracaso o swing de práctica?

Una frase que se repitió mucho en internet fue "no fue un swing fallado, sino un swing de práctica". Convierte la falsa alarma en ensayo: te metiste bajo la mesa, revisaste las salidas y de paso descubriste que tu operador móvil estaba roto.

La preocupación contraria es la de siempre: cada falsa alarma enseña a la gente que la alarma se puede ignorar. La JMA dice que seguirá investigando y tomando medidas.

¿En tu país hay alertas sísmicas? Si tu celular de pronto dijera "magnitud 9.9", ¿te meterías bajo la mesa o sospecharías primero de un bug?

Referencias