🐎 Kawasaki dedicó una tarde en Tokio a dejar que los periodistas se subieran a un caballo robot. Lo raro no eran las cuatro patas ni el depósito de hidrógeno que las alimenta. Era aquello que la empresa dijo que no piensa instalar: dirección y frenos.
Una maqueta que todos terminaban acariciando
El 28 de julio de 2026, Kawasaki Heavy Industries convocó a la prensa en Haneda Innovation City, en el distrito de Ota de Tokio, para presentar su negocio SAFE ADVENTURE. El protagonista era CORLEO, el concepto de movilidad personal de cuatro patas que debutó en la Expo 2025 de Osaka-Kansai y desde entonces se negó a desaparecer de la conversación.
La compañía asegura que no hizo ninguna campaña publicitaria. Aun así, el vídeo conceptual generado por ordenador acumuló 1.200 millones de alcance en redes sociales.
En la sala había una maqueta a escala real y los asistentes pudieron montarse. Quienes lo hicieron señalaron que hay que sujetar el cuerpo de la máquina con ambas piernas para mantenerse arriba, una sensación más cercana al caballo que a la moto. El desarrollo arrancó igual que el de una moto: bocetos de diseño y después un modelo en arcilla, un paso que los equipos de robótica de la empresa normalmente se saltan. Como aquí se sube una persona, la forma tenía que sentirse bien antes incluso de funcionar. Miembros del club de equitación de la Universidad de Kobe se sentaron en las primeras versiones y señalaron qué resultaba incómodo.

Fuente: Kawasaki Heavy Industries, sitio de la Expo de Osaka-Kansai
La decisión de diseño que nadie esperaba
Yusuke Amatatsu, responsable de la división SAFE ADVENTURE, explicó ante la prensa que por ahora no hay planes de montar dirección ni freno.
Su razonamiento desarma por lo sencillo. En una bicicleta o una moto, cuando el conductor quiere saltar, salta él y la máquina lo acompaña. Kawasaki está construyendo el hardware capaz de leer esa intención de forma directa, de modo que cuando el cuerpo carga peso para saltar, CORLEO salta.
Los mandos, si es que se los puede llamar así, viven en los estribos. Llevan sensores de fuerza dentro, son telescópicos y la máquina interpreta el reparto de carga a través de los pies. Amatatsu describió el resultado como un vehículo cuyo rendimiento depende de quién va encima, para bien y para mal, exactamente igual que un caballo. Un novato y un jinete experimentado sacarán máquinas distintas del mismo hardware, y esa diferencia figura como objetivo de diseño, no como defecto a corregir. Sigue habiendo una barra a la que agarrarse, pero el propio material de la Expo la describía como una pieza que detecta el desplazamiento del peso, no como algo que gire la máquina.
Kawasaki presenta dos elementos como primicias del sector: un vehículo que observa a su conductor en lugar de ignorarlo, y otro que responde de forma dinámica a un terreno que se mueve bajo las patas. Conviene precisar que se trata de la descripción de la propia empresa, no de una verificación independiente.
Patas de hidrógeno, y por qué el terreno es el verdadero tema
El argumento de venta cabe en una línea: llegar donde no llegan las ruedas. Pedregales, suelo de bosque, pendientes fuertes, escalones, cauces secos.
La propulsión es un híbrido en serie. Según Traffic News, el plan actual combina una batería con un motor de hidrógeno de dos tiempos y 303 cc, frente a los 150 cc anunciados cuando se presentó el concepto. Ese motor no mueve nada directamente: genera electricidad, y esa electricidad alimenta los actuadores de cada pata. Es un generador con un encargo muy concreto.
El ADN motociclista asoma en las patas traseras, que emplean un mecanismo de basculante y se desplazan verticalmente de forma independiente de las delanteras. Además de absorber impactos, mantienen la mirada del conductor apuntando al terreno que viene y no al cielo cuando la máquina trepa.
Fabricar un "suelo perfecto" dentro de un ordenador
Un vehículo con patas no se puede depurar rompiendo prototipos reales en laderas reales, porque harían falta miles de laderas.
Así que Kawasaki las está fabricando. Amatatsu describió la exigencia como simular piedras, roca y arena comportándose con física real, lo que obliga a reproducir lo que él llamó un suelo perfecto. Lo hacen con la plataforma Cosmos de NVIDIA y el motor de física Newton, levantando una pista todoterreno virtual donde el apoyo suelto se tambalea de verdad cuando una pezuña aterriza encima. Buena parte de ese trabajo sale del Kawasaki Physical AI Center San Jose, inaugurado el 21 de mayo de 2026 junto a NVIDIA, Analog Devices, Microsoft y Fujitsu.
Takahiro Ueno, gerente de desarrollo técnico de la división, sostuvo que CORLEO no es una prolongación del desarrollo robótico convencional ni del desarrollo de vehículos convencional, y que solo puede surgir de soldar ambos mundos. Ese planteamiento se nota en su filosofía sobre la inteligencia artificial: Kawasaki no le pide a una red neuronal que resuelva el andar. El modelo se construye desde la física y la IA se ocupa del residuo, esa brecha terca entre la simulación y una ladera de verdad. Ueno y Amatatsu lo resumieron así: no perseguir la perfección y dejar que la IA recoja después. La distancia entre simulación y realidad, que suele describirse como un problema, aquí se trata desde el principio como algo que se diseña a propósito.
El equipo también invirtió una prioridad habitual de la ingeniería. Importa más la velocidad percibida que la real: primero se fija el valor de la experiencia y las especificaciones se deducen de ahí. Si se fija como requisito una pendiente de grava de 20 grados, el rendimiento necesario sale de esa condición.
Riad 2030, CORLEO X en 2035 y un parque temático que en realidad es una granja de datos
A julio de 2026, la hoja de ruta es esta. La organización de desarrollo dedicada quedó constituida formalmente el 1 de abril de 2026. Nikkei informa de que el objetivo es tener un prototipo en 2028. En la Expo 2030 de Riad, Arabia Saudita, está previsto mostrar una demostración de marcha, y en 2027 se espera un cambio de estilo importante. El lanzamiento se sitúa en 2035, con el nombre CORLEO X, acompañado de un parque de conducción donde el público pueda subirse a uno.
El parque ya se ha propuesto a Arabia Saudita. En Japón todavía no se ha planteado nada. El negocio empezará por el canal empresarial antes de cualquier versión de consumo, y el precio sigue sin definirse porque la empresa aún está calculando cuánto vale esta experiencia.
El parque no es solo una línea de ingresos. Según explicó personal presente en la sesión, su otro propósito es fabricar terreno irregular controlado, un lugar donde acumular datos de rodaje real sobre superficies variadas que después alimenten modelos personalizados para operadores comerciales. Un circuito de pruebas con entrada de pago.
También hay una vía para los videojuegos. Kawasaki ya ha empezado a tantear al sector con el simulador de conducción y los datos de movimiento que hay detrás, una propuesta que denomina esports mecánicos.
Boston Dynamics quita al humano. Kawasaki lo declara imprescindible.
Boston Dynamics, hoy bajo el paraguas de Hyundai, apunta directamente al trabajo. Toda su producción de Atlas de 2026 está comprometida con el centro de aplicaciones robóticas del grupo y con Google DeepMind, y Spot lleva años haciendo rondas de inspección. El objetivo de diseño es una máquina que funcione sin nadie encima y, a ser posible, sin nadie cerca. El éxito consiste en que el humano esté en otra parte.
CORLEO suspende ese examen a propósito. Si se quita al jinete, no queda nadie que lo controle. La persona no es carga ni supervisor: es un componente.
La idea, dicho sea de paso, no es patrimonio exclusivo de Japón. La china XPeng mostró en 2021 un poni robot montable pensado para niños. Lo distinto aquí es la escala y la seriedad: una máquina todoterreno de tamaño adulto a la que un conglomerado industrial ha puesto año de lanzamiento.
El escepticismo sigue vivo, y con razones. La estadounidense Futurism, tras el debut en la Expo, dudó de que aquello llegara a existir fuera de un renderizado y recogió que en r/motorcycles lo compararon con una broma tardía del día de los inocentes. A julio de 2026, nadie ajeno a Kawasaki ha montado públicamente un CORLEO que camine. Todo lo visto hasta ahora son maquetas, imágenes generadas por ordenador y simulación.
La máquina que la gente quiso acariciar
El detalle que se quedó grabado en los periodistas no tenía nada que ver con la ingeniería. Quienes acababan de bajarse de la maqueta empezaban a acariciarla.
Amatatsu tiene una teoría al respecto. Cuando a una máquina le salen patas, mucha gente le toma cariño. De ahí que Kawasaki esté esbozando un sistema de identificación: iniciar sesión desde el móvil y encontrar en cualquier parte del mundo tu propio CORLEO, ajustado a tu forma de montar.
Un fabricante pesado con negocios en astilleros y aeroespacial apostando parte de una hoja de ruta de producto al apego. La apuesta no va de par motor ni de emisiones, sino de cómo se comportan las personas ante las cosas que caminan.
Si en tu país a una máquina le salieran patas y pudieras montarte encima, ¿qué llegaría antes, ponerle nombre o preguntar quién responde cuando se cae?
参照
- https://trafficnews.jp/post/692687
- https://www.khi.co.jp/expo2025/concept01/index.html
- https://www.watch.impress.co.jp/docs/news/2128633.html
- https://www.nikkei.com/article/DGXZQOUC272ZT0X20C26A7000000/
- https://www.khi.co.jp/pressrelease/detail/20251203_1.html
- https://global.kawasaki.com/en/corp/newsroom/news/detail/?f=20260522_8524
- https://bostondynamics.com/blog/boston-dynamics-unveils-new-atlas-robot-to-revolutionize-industry/
- https://futurism.com/the-byte/kawasaki-rideable-horse-robot
Discusión global
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