🚀 El 20 de octubre, a las 4:41 de la madrugada, un cohete despegará de una pequeña isla del sur de Japón con una nave diseñada para posarse en una de las dos lunas de Marte, recoger unas cucharadas de polvo gris y traerlas de vuelta. Ningún país ha devuelto todavía material procedente del entorno marciano. Japón tiene una ventana estrecha y cinco años de viaje para intentarlo.
Una hora de lanzamiento fijada al segundo
JAXA anunció el 20 de agosto que el cohete H3 número 10 despegará a las 4:41:03 (hora de Japón) del 20 de octubre de 2026 con la sonda Martian Moons eXploration a bordo, más conocida como MMX. El periodo de reserva va del 21 de octubre al 7 de noviembre. El despegue será desde la plataforma para cohetes grandes del Centro Espacial de Tanegashima.
Que la hora esté fijada al segundo no es un detalle decorativo. MMX no se queda en órbita terrestre: se lanza directamente a una trayectoria que se cruza con Marte, y esa geometría solo funciona durante un intervalo muy breve de cada día.
El plan de vuelo publicado por JAXA detalla la secuencia. Los cuatro propulsores sólidos se separan a 1 minuto y 56 segundos y a 1 minuto y 58 segundos del despegue, la cofia se abre alrededor de los 3 minutos y 17 segundos y la primera etapa se separa a unos 4 minutos y 59 segundos. La segunda etapa enciende dos veces, con unos 53 minutos de vuelo inercial entre ambos encendidos, y MMX se libera 1 hora, 11 minutos y 12 segundos después del despegue, a 592 kilómetros de altitud y a 11,2 kilómetros por segundo.
El lugar más importante que nadie ha visitado
Fobos es la mayor de las dos lunas de Marte, aunque llamarla luna resulta generoso. Mide unos 27 por 22 por 18 kilómetros y se parece más a una patata golpeada que a una esfera. Gira tan cerca que le da unas tres vueltas al planeta por cada día terrestre. JAXA lo describe como la cumbre sin escalar más importante del sistema solar.
De dónde salió sigue siendo una pregunta abierta. Una hipótesis sostiene que Fobos se formó con los restos de un gran impacto contra Marte; la otra defiende que es un asteroide llegado desde las afueras del sistema solar y capturado por la gravedad marciana. Telescopios y orbitadores llevan décadas empatando esta discusión, porque la respuesta está escrita en la composición química de la roca y esa composición no se lee a distancia.
El plan incluye además un premio. Durante miles de millones de años los impactos de meteoritos han arrancado material de la superficie marciana y lo han lanzado al espacio, y una parte debería haberse depositado sobre Fobos. JAXA calcula que cerca del 0,1 % de la muestra que regrese podría ser de origen marciano. Una fracción diminuta de una muestra pequeña, pero sería Marte auténtico en un laboratorio terrestre.
Por qué el truco de Hayabusa2 no sirve aquí
Japón fue el primero en lograr un retorno de muestras de un asteroide. Hayabusa entregó granos del asteroide Itokawa en 2010 y Hayabusa2 trajo 5,4 gramos de Ryugu en 2020. La OSIRIS-REx de la NASA ha superado esa cifra en masa, con 121,6 gramos del asteroide Bennu, pero Japón es la única agencia que lo ha conseguido dos veces. Las dos Hayabusa usaron el mismo método: disparar un proyectil contra la superficie, atrapar los fragmentos que salen despedidos y marcharse en cuestión de segundos. Funciona porque esos asteroides apenas tienen gravedad, de modo que la nave nunca llega a aterrizar del todo.
Fobos sí tiene gravedad. Es débil, pero existe, y eso cambia el diseño por completo.
MMX baja sobre cuatro patas con amortiguadores de fuelle, para que la nave se asiente en lugar de rebotar y salir despedida al espacio. Las patas pueden volver a extenderse, porque el plan contempla dos aterrizajes. En cada uno permanecerá de dos a tres horas sobre la superficie y trabajará casi por completo sola: las señales de radio tardan demasiado en ir y volver.
La recogida corre a cargo de un brazo robótico de cinco ejes construido por Kawasaki Heavy Industries, con un sacatestigos en el extremo que se clava en el regolito. El tubo interior con la muestra se extrae y se lleva hasta la cápsula de retorno, heredera del diseño de Hayabusa pero alrededor de 1,5 veces más grande. Un segundo dispositivo de la NASA, montado en una de las patas, sopla gas contra el suelo y recoge lo que se levanta. Dos mecanismos distintos para un mismo objetivo: al menos 10 gramos, más o menos el doble de lo que dio Ryugu. Los dos, eso sí, dependen del brazo robótico para depositar el material en la cápsula. Si el brazo se atasca, tener dos colectores no sirve de nada.
La sonda, de 4.480 kilogramos, fue construida por Mitsubishi Electric en tres módulos, para el viaje de ida, la exploración y el regreso, que se desechan conforme cumplen su función. Es además inusualmente internacional. La NASA aporta también un espectrómetro de rayos gamma y neutrones. La agencia francesa CNES y la alemana DLR construyeron juntas un rover llamado IDEFIX, que bajará antes que la nave principal para comprobar el terreno, y la ESA suma equipos de comunicación en banda Ka para el espacio profundo y apoyo desde estaciones terrestres.
El cohete también tiene algo que demostrar
MMX viaja en la versión más potente del cohete insignia japonés, designada H3-24L: dos motores LE-9, cuatro propulsores sólidos y una cofia larga, con unos 63 metros de altura y unas 575 toneladas cargado. La configuración de cuatro propulsores estrenó vuelo en octubre de 2025, con el carguero HTV-X1 rumbo a la Estación Espacial Internacional. El de MMX será su segundo vuelo.
El octavo vuelo del H3 falló el 22 de diciembre de 2025. JAXA concluyó después que una delaminación presente desde la fabricación en el interior del adaptador que sujeta el satélite se extendió con el impacto del vuelo y rompió la estructura. La capacidad japonesa de lanzamiento pesado quedó en tierra durante meses. El regreso al vuelo llegó el 12 de junio de 2026 con una variante mínima, sin propulsores sólidos, y la configuración estándar volvió a volar con éxito el 11 de agosto de 2026 con un satélite de navegación a bordo. MMX es el siguiente.
MMX debía despegar en el año fiscal 2024. En diciembre de 2023, con el desarrollo del H3 retrasado, el lanzamiento se trasladó al año fiscal 2026, y si se movió dos años enteros en lugar de unos meses fue por mecánica orbital: la Tierra y Marte se alinean de forma favorable solo cada 26 meses aproximadamente. Si se pierden octubre y noviembre, la siguiente oportunidad real llega en 2028.
Quién tocará primero las rocas de Marte
Mientras MMX esperaba su turno, el panorama a su alrededor cambió por completo. El programa estadounidense de retorno de muestras marcianas, durante años la máxima prioridad de la ciencia planetaria del país, está prácticamente acabado. Su coste estimado llegó a 11.000 millones de dólares y bajó a entre 6.000 y 7.000 millones de dólares tras un rediseño, pero el Congreso no lo financió en el acuerdo presupuestario del año fiscal 2026, aprobado en enero de 2026, donde quedó escrito que el programa existente no contaba con respaldo. El rover Perseverance sigue en Marte sellando tubos de muestras y, en agosto de 2026, no hay ninguna misión aprobada para ir a recogerlos.
China avanza en sentido contrario. Su misión Tianwen-3 prevé dos lanzamientos de cohetes Larga Marcha 5 a finales de 2028, con el objetivo de traer al menos 500 gramos de la superficie marciana y regresar en 2031. En la planificación de la misión se ha citado julio de 2031.
Tianwen-3 apunta a la superficie del planeta y MMX apunta a una luna, y JAXA no confunde ambas cosas. Lo que MMX lograría por primera vez en el mundo es recoger material de una luna de Marte y cerrar un viaje de ida y vuelta al entorno marciano. Si aquella estimación del 0,1 % se cumple y su cápsula baja antes que la china, llevará el primer material marciano que una nave entrega en la Tierra. Los dos calendarios están separados por meses. El coste de desarrollo mostrado en la presentación del 13 de agosto se ha cifrado, según la prensa, en 55.300 millones de yenes, unos 350 millones de dólares al cambio actual: no es una comparación equivalente con una misión a la superficie de Marte, pero queda un orden de magnitud por debajo del programa estadounidense cancelado.
La larga sombra de Nozomi
Japón ya intentó llegar a Marte una vez. La sonda Nozomi despegó en 1998, sufrió una cadena de averías durante el trayecto y, en 2003, el equipo renunció a insertarla en órbita marciana y la dejó pasar de largo. Nadie de los que estuvieron allí lo ha olvidado. Si MMX llega en 2027 como está previsto, será la primera nave japonesa en alcanzar el entorno de Marte. El propio Fobos tiene mal historial: ni las soviéticas Fobos 1 y Fobos 2 (1988) ni la rusochina Fobos-Grunt (2011) llegaron a su destino.
A partir de ahí, si todo funciona, pasará unos tres años observando y recogiendo muestras, partirá de regreso en 2030 y soltará su cápsula sobre Australia en el año fiscal 2031. Es demasiado tiempo para aguantar la respiración, y todo ello empieza con un solo cohete, a las 4:41:03 de una madrugada de octubre.
Han pasado 28 años desde Nozomi y Japón acaba de volver a la línea de salida. ¿Cómo se habla en tu país de una misión espacial cuyos resultados no llegarán hasta la década de 2030? ¿Se financia ahí esa clase de paciencia?
Referencias
- https://www.jaxa.jp/press/2026/08/20260820-1_j.html
- https://www.jaxa.jp/press/2026/08/files/jaxa20260820-1_01.pdf
- https://www.mmx.jaxa.jp/mission/
- https://www.mext.go.jp/kaigisiryo/content/000034537.pdf
- https://news.mynavi.jp/techplus/article/20260813-4814923/
- https://news.mynavi.jp/techplus/article/20260820-4842835/
- https://innovatopia.jp/spacetechnology/spacetechnology-news/116080/
- https://space-connect.jp/h3-mission/
- https://www.jaxa.jp/hq-disclosure/h3f8/index_j.html
- https://science.nasa.gov/blogs/osiris-rex/2024/02/15/nasa-announces-osiris-rex-bulk-sample-mass/
- https://spacenews.com/chinas-tianwen-3-mars-sample-return-mission-moves-into-spacecraft-construction-phase/
- https://www.livescience.com/space/mars/nasas-mars-sample-return-is-dead-leaving-china-to-retrieve-signs-of-life-from-the-red-planet
- https://spacedaily.com/t-perseverance-mars-sample-return-congress-cancelled-2026/
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