🍇 La uva mas famosa de Japon se cultiva hoy sobre una superficie tan grande como Singapur. El detalle: ocurre en China, y casi nada de ese dinero vuelve al pais que tardo decadas en crearla. El gobierno japones calcula que la fuga de la "Shine Muscat" le cuesta a sus agricultores unos 120 millones de dolares al ano, y la ley que debia frenarlo llego tarde para salvarla.
Una uva que creo una marca y luego cruzo la frontera
El 22 de junio, el ministro de Agricultura, Norikazu Suzuki, declaro que la fuga de la uva Shine Muscat hacia China y Corea del Sur le cuesta a Japon al menos cerca de 20.000 millones de yenes (unos 120 millones de dolares) al ano. La califico de "problema grave".
La cifra es una estimacion, y el ministerio explico como la construyo. Partio de un supuesto: si ambos paises cultivaran la uva con una licencia legal, Japon habria cobrado una regalia equivalente a alrededor del 3% del valor de los envios. El calculo se hizo a partir de la superficie cultivada. En 2022, China cultivaba Shine Muscat en unas 73.700 hectareas y Corea del Sur en unas 6.067. Juntas suman cerca de 30 veces la superficie que Japon le dedica. Solo la plantacion china, con 737 kilometros cuadrados, equivale mas o menos al tamano de Singapur.
Esos 20.000 millones de yenes solo cuentan las regalias perdidas. No incluyen las ventas que los exportadores japoneses pierden cuando la uva china y coreana, mas barata, los desplaza en mercados como Hong Kong, Tailandia o Vietnam. El costo real, admite el ministerio, es casi con seguridad mayor.
Como salio la uva estrella de Japon
La Shine Muscat es una creacion japonesa. La desarrollo el instituto nacional de investigacion agricola hoy conocido como NARO, a partir de un cruce iniciado en 1988, y se registro como variedad protegida en Japon en 2006. Sin semillas, de piel fina para comerse entera, dulce y resistente al clima lluvioso del pais, se convirtio en uno de los mayores exitos fruticolas de Japon en una generacion.
Aqui esta el problema. NARO registro la variedad en casa, pero nunca lo hizo en el extranjero. Como reconocio despues un funcionario, en su momento nadie esperaba que la uva saliera del pais. Hacia 2016 lo hizo de todos modos, sacada sin autorizacion, y los productores chinos y coreanos empezaron a plantarla a gran escala.
Para entonces ya era tarde. Las variedades vegetales se protegen pais por pais bajo un tratado internacional llamado UPOV, y quien desarrolla una variedad solo tiene un plazo limitado para registrarla en el extranjero tras ponerla a la venta en casa. Para las vides, ese plazo es de seis anos. Japon lo dejo vencer. Una vez cerrado, cultivar Shine Muscat fuera de Japon paso a ser plenamente legal, sin permiso ni regalias para nadie.
No es la primera vez
Las uvas no son el primer caso, y el mas celebre tuvo como protagonistas a las fresas y a una pausa olimpica para comer.
En los Juegos Olimpicos de Invierno de Pyeongchang 2018, integrantes del equipo japones de curling femenino elogiaron las fresas coreanas que comian en los descansos. El comentario molesto en Japon, porque el entonces ministro de Agricultura recordo que la mayoria de las fresas coreanas provienen de cruces de variedades japonesas filtradas anos antes. La fresa mas vendida de Corea, la Seolhyang, desciende de variedades japonesas, igual que casi todas las demas del mercado.
Las cifras se parecen a las de la uva. En 2017, el ministerio estimo que la fuga de fresas habia costado hasta 22.000 millones de yenes (unos 135 millones de dolares) en oportunidades de exportacion perdidas en cinco anos, mas unos 1.600 millones de yenes (10 millones de dolares) anuales en regalias que Japon podria haber cobrado del mercado coreano. Mas recientemente se informo de la fuga hacia China del citrico "Beni Princess", desarrollado en Ehime. Un estudio oficial de 2020 hallo 36 variedades registradas en Japon que se vendian por internet en China y Corea con su nombre original.
Por que es tan dificil de frenar
Lo que mas frustra a Japon es que el sistema funciono, en buena medida, tal como fue disenado. La logica de UPOV es directa: si quiere proteger su variedad en otro pais, registrela alli. Si pierde el plazo, la proteccion desaparece. En terminos legales, las fugas fueron menos un robo que un tramite presentado fuera de tiempo.
Japon ha intentado desde entonces cerrar las grietas. Una reforma de 2020 a su Ley de Semillas y Plantones, aplicada por etapas en 2021 y 2022, permite a los obtentores impedir que las variedades registradas salgan del pais y exige licencia para multiplicarlas. Las penas llegan a diez anos de carcel o una multa de 10 millones de yenes (62.000 dolares). Pero la ley cubre sobre todo las variedades nuevas de aqui en adelante. No pudo rebobinar la Shine Muscat, que ya estaba fuera y ya era imposible de proteger en el extranjero.
La reforma que ahora avanza en el parlamento japones busca tapar un agujero mas: permitiria frenar a quien saque semillas o plantones al extranjero en el lapso, hoy desprotegido, entre presentar la solicitud y obtener el registro formal.
Robo o autogol
Dentro de Japon, las fugas suelen presentarse como algo cercano al robo, y el malestar es real. Pero crece el numero de voces que senalan una verdad mas incomoda: Japon bajo la guardia. Creo frutas de primer nivel y olvido cerrar la puerta, tratando estas variedades como tesoros nacionales en lugar de productos globales que merecia defender.
Esa tension atraviesa la peculiar relacion de Japon con la fruta premium, donde un solo racimo de uvas puede venderse por miles de dolares y una fresa perfecta se convierte en un regalo de lujo. Un pais que convierte la fruta en arte ha tardado en tratarla como propiedad intelectual. La uva que conquisto los supermercados de Asia es, en cierto modo, victima de lo bien que Japon aprendio a cultivarla.
Por eso vale la pena preguntarse, este donde este quien lea: cuando su pais inventa algo que el resto del mundo quiere, un cultivo, una receta, un diseno, quien termina siendo realmente su dueno?
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