El 6 de marzo de 2026, Nintendo of America presentó una demanda ante el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos (CIT). El demandado es el propio gobierno federal: el Departamento del Tesoro, el Departamento de Seguridad Nacional, la Oficina del Representante Comercial, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y el Departamento de Comercio, junto con sus respectivos responsables.
El argumento de Nintendo es simple. Los aranceles que el presidente Trump impuso en 2025 al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) fueron ilegales, y los derechos ya pagados deben devolverse íntegramente, con intereses. La demanda describe el caso como relativo a la puesta en marcha y administración por parte del gobierno de medidas comerciales ilegales.
Nintendo confirmó la presentación y se limitó a decir que podía confirmar que había presentado una solicitud.
El fallo del Tribunal Supremo: se derrumba la base legal
El cimiento de la demanda es la sentencia del Tribunal Supremo del 20 de febrero de 2026. En Learning Resources, Inc. v. Trump, el tribunal falló por 6 votos a 3 que los aranceles impuestos bajo la IEEPA eran inválidos.
El presidente del tribunal, John Roberts, explicó que la autorización legal para regular la importación no abarca el poder tributario que la Constitución asigna al Congreso. Leer la ley de forma tan amplia, dijo el tribunal, equivaldría a una expansión transformadora de la autoridad presidencial. En resumen: el presidente nunca tuvo la potestad de imponer esos aranceles.
La IEEPA, promulgada en 1977, otorga al presidente amplios poderes económicos durante una emergencia nacional. La administración Trump la usó desde febrero de 2025 para imponer aranceles masivos. Los aranceles recíprocos anunciados el 2 de abril de 2025 golpearon a Japón con un 24%, a Vietnam, donde Nintendo fabrica buena parte de su hardware, con un 46%, y a China con tipos que llegaron hasta el 145%.
Tras el fallo, Trump firmó una orden ejecutiva que ponía fin a los aranceles IEEPA, con efecto desde el 24 de febrero de 2026. Esa orden no decía nada sobre devolver lo ya recaudado. El Tribunal Supremo tampoco abordó cómo debía el gobierno devolver una cifra estimada entre 130.000 y 200.000 millones de dólares, y dejó la cuestión a los tribunales inferiores.
Ese vacío es lo que está llevando a las empresas a los tribunales.
Más de mil demandas: el contraataque empresarial
Nintendo no actúa sola. Desde el fallo, más de mil empresas han presentado demandas similares, entre ellas Costco, FedEx, Goodyear, GoPro, Toyota y Revlon. En la lista figuran también tecnológicas como Lenovo, Dyson y Whoop. Fiscales generales y gobernadores de dos docenas de estados también han demandado para recuperar el dinero.
El giro decisivo llegó el 4 de marzo de 2026, cuando el juez Richard Eaton, del CIT, falló en Atmus Filtration, Inc. v. United States que todos los importadores registrados que pagaron derechos IEEPA tienen derecho a beneficiarse de la sentencia del Supremo, y que él vería los casos relativos a las devoluciones. El fallo se aplica de forma amplia, no solo a las empresas que demandaron.
La cuestión es si el dinero se mueve de verdad. El 6 de marzo, la CBP comunicó al tribunal que por ahora no puede procesar los pagos, alegando falta de personal y tecnología insuficiente. Sus escritos revelan que recaudó unos 166.000 millones de dólares en derechos IEEPA de más de 330.000 importadores, y que un nuevo sistema de devoluciones podría estar operativo en unos 45 días. La demanda de Nintendo sitúa el total recaudado por encima de los 200.000 millones.
Dicho de otro modo, ganar no devuelve el dinero automáticamente. Nintendo acudió a los tribunales por su cuenta porque, sin una orden vinculante, el reembolso no está garantizado.
El impacto en Switch 2: retrasos en reservas y subidas de precios
Nintendo recibió el golpe de lleno.
El momento fue brutal. Los aranceles recíprocos se anunciaron el 2 de abril de 2025, justo cuando Nintendo presentaba oficialmente la Nintendo Switch 2. Las reservas en Estados Unidos estaban previstas para el 9 de abril, y Nintendo las retrasó para evaluar el posible impacto de los aranceles y de un entorno de mercado cambiante, admitiendo de hecho que los aranceles eran la causa. Las reservas se reanudaron el 24 de abril.
La consola salió en junio de 2025 a 449,99 dólares en Estados Unidos, el precio anunciado inicialmente. El modelo doméstico en japonés se vende a 49.980 yenes. Pero los aranceles asomaron por otro lado: Nintendo subió los precios de accesorios como los mandos y de productos de la familia Nintendo Switch original.
Nintendo fabrica su hardware sobre todo en Vietnam y China. Con un 46% y hasta un 145%, los derechos que absorbió fueron considerables. Si la demanda prospera y el dinero vuelve con intereses, el efecto en sus cuentas no es menor.
Subir precios, eso sí, generó otra exposición. El despacho Arnold & Porter ha pronosticado una oleada de demandas colectivas de consumidores contra empresas que subieron precios por unos aranceles ahora invalidados, y dice que varias ya están en marcha. El despacho las califica de inéditas y en fase inicial, advirtiendo a la vez de que tienen implicaciones enormes en prácticamente todos los sectores. Las empresas que recuperen los aranceles pueden encontrarse después con consumidores pidiendo que les devuelvan el sobreprecio.
Estrategias de las empresas japonesas frente a los aranceles de EE. UU.
Nintendo no es la única japonesa atrapada en esto. Teikoku Databank calcula que unas 13.000 empresas japonesas están implicadas en exportaciones a Norteamérica, incluido Estados Unidos, y a China.
Sony: diversificación de la cadena de suministro y acumulación de inventario
Sony ha repartido la producción de PlayStation 5 entre varias localizaciones, dotando de redundancia a su cadena de suministro. También acumuló inventario en Estados Unidos antes de que los aranceles entraran en vigor, amortiguando el aumento de costes a corto plazo. Aun así, el presidente Hiroki Totoki reconoció un impacto en los resultados y apuntó a una posible subida de precio de la PS5.
Industria automotriz: negociación del 25% al 15%
Para las automotrices japonesas el problema fue más hondo. Un arancel inicial del 25% se negoció a la baja hasta el 15% en las conversaciones de julio de 2025 entre Tokio y Washington. El presidente de Toyota, Koji Sato, calificó el acuerdo de avance importante, aunque sigue siendo una carga añadida.
Patrones comunes de respuesta
Las respuestas japonesas se agrupan en tres patrones.
Primero, diversificación geográfica. Las empresas reducen su dependencia de China y Vietnam y se desplazan hacia Camboya, India y otros destinos. Se ha informado de que Nintendo ha considerado fabricar hardware en Camboya.
Segundo, trasladar el coste al precio. El presidente Shuntaro Furukawa ha dicho que la política básica es reconocer los aranceles como coste y reflejarlos en el precio. Pero con una consola nueva en fase de expansión, la empresa afrontaba el dilema evidente de hasta dónde podía apretar.
Tercero, la vía judicial. Con la sentencia del Supremo como base, muchas empresas, japonesas incluidas, demandan para recuperar el dinero.
Los nuevos aranceles: entra en escena la Sección 122
El Supremo anuló los aranceles IEEPA y Trump echó mano de inmediato de otro instrumento. Justo después de la derrota, insistió en que disponía de otras leyes y prometió un nuevo arancel del 10%. Al amparo de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, se aplica ahora un 10% plano a las importaciones de todo el mundo. Se trata, según se ha informado, del primer uso de esa disposición, y está limitado a 150 días. Si el Congreso no lo prorroga, caduca.
Dos docenas de estados también impugnan los aranceles de la Sección 122. Aunque lleguen las devoluciones de la IEEPA, la nueva carga sigue ahí. Las empresas pelean en dos frentes: recuperar los derechos ilegales del pasado y gestionar los actuales.
¿Qué viene ahora? ¿Cuándo llegarán los reembolsos?
El CIT ha confirmado el derecho a la devolución, pero la CBP dice que no puede actuar de inmediato. Si el nuevo sistema de procesamiento entra en funcionamiento, las devoluciones podrían fluir por vía administrativa sin esperar al litigio. Pero tramitar reembolsos para más de 330.000 importadores llevará, según la opinión mayoritaria, un tiempo considerable.
Para Nintendo y para el resto, la demanda funciona sobre todo como un seguro. Dada la lógica de la sentencia del Supremo, es muy probable que los demandantes ganen. Cuándo y cómo llega el dinero sigue sin estar claro. Ganar en política y recuperar tu dinero son dos cosas distintas.
Japón sigue de cerca cómo empresas golpeadas por facturas arancelarias enormes hacen valer sus derechos ante los tribunales. Los consumidores lo notaron de forma indirecta, con precios más altos en consolas y accesorios. ¿Cómo ha afectado la política arancelaria al mercado de videojuegos en tu país? ¿Has notado vaivenes de precios o problemas de suministro? Cuéntanoslo en los comentarios.
Referencias
- https://techcrunch.com/2026/03/06/nintendo-sues-the-u-s-government-for-a-refund-on-tariffs/
- https://www.theregister.com/2026/03/09/lenovo_nintendo_sue_us_government/
- https://en.wikipedia.org/wiki/Nintendo_of_America_Inc._v._U.S._Department_of_the_Treasury
- https://automaton-media.com/articles/newsjp/nintendo-20260307-427071/
- https://www.jetro.go.jp/world/us_tariff/
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