El gigante japonés de semiconductores Renesas Electronics ha caído en números rojos por primera vez en seis años. Del beneficio de 219.000 millones de yenes del ejercicio anterior pasó a una pérdida de 51.700 millones. Detrás están la quiebra de un socio estadounidense, la desaceleración del mercado de vehículos eléctricos y el retraso frente al auge de la IA. ¿Qué le está pasando a la industria japonesa de semiconductores?

Qué es Renesas: el "último bastión" del semiconductor japonés

Renesas Electronics nació en 2010 de la integración de las divisiones de semiconductores de Hitachi, Mitsubishi Electric y NEC, y es hoy uno de los fabricantes de referencia de Japón. Lidera la cuota mundial en microcontroladores (MCU), el "cerebro" de los automóviles, y se ha vuelto imprescindible para los fabricantes de coches de todo el mundo.

Pero su trayectoria no ha sido fácil. En 2011, el Gran Terremoto del Este de Japón dañó su principal fábrica y la empresa entró en crisis. Se recuperó con el apoyo del fondo público-privado INCJ y, bajo el consejero delegado Hidetoshi Shibata, nombrado en 2019, desplegó una agresiva estrategia de fusiones y adquisiciones. Compró compañías extranjeras una tras otra (IDT, por unos 730.000 millones de yenes; Dialog Semiconductor; Altium), y duplicó sus ingresos, de unos 720.000 millones de yenes a más de 1,3 billones.

Primeros números rojos en seis años: qué ocurrió

Las cifras del ejercicio cerrado en diciembre de 2025, presentadas el 5 de febrero de 2026, fueron un golpe:

  • Ingresos: unos 1,32 billones de yenes (unos 8.700 millones de dólares), un 2,0% menos interanual
  • Beneficio operativo: unos 201.200 millones de yenes (unos 1.330 millones de dólares), un 9,8% menos
  • Resultado neto: una pérdida de 51.700 millones de yenes (unos 340 millones de dólares), frente al beneficio de 219.000 millones del año anterior

El resultado neto pasó de un beneficio de unos 1.450 millones de dólares a una pérdida de unos 340 millones. Es la primera caída en pérdidas en seis años.

La causa principal fue la quiebra de la estadounidense Wolfspeed, fabricante de semiconductores de potencia y socio de Renesas. Por esta operación, Renesas se anotó una pérdida de unos 236.600 millones de yenes (unos 1.560 millones de dólares).

Qué es Wolfspeed: la apuesta por el nuevo material SiC

Wolfspeed era líder mundial en el carburo de silicio (SiC), un material de nueva generación para semiconductores. El SiC es mucho más eficiente energéticamente que el silicio convencional, y despertaba grandes expectativas como material para los semiconductores de potencia que controlan los motores de los vehículos eléctricos.

En 2023, Renesas firmó con Wolfspeed un contrato de suministro de obleas de SiC a diez años y depositó un anticipo de unos 2.000 millones de dólares (unos 300.000 millones de yenes). El plan era iniciar la producción en masa de semiconductores de potencia de SiC en su planta de Takasaki (prefectura de Gunma).

Pero la situación cambió de golpe:

  • Desaceleración del mercado de vehículos eléctricos: el crecimiento de las ventas se frenó en todo el mundo y se revisaron a la baja las previsiones de demanda de SiC.
  • Ofensiva de precios de los fabricantes chinos: los productores chinos de obleas de SiC crecieron con rapidez y las obleas, que llegaron a costar 1.500 dólares, se desplomaron por debajo de los 500.
  • Deterioro de Wolfspeed: la sobreinversión en nuevas fábricas y un bajo rendimiento de producción (por debajo del 30%, frente al 70% habitual del sector) le dejaron con una deuda de 6.500 millones de dólares y sin salida.

En junio de 2025, Wolfspeed se acogió al Capítulo 11 (equivalente a la ley concursal japonesa). Renesas no pudo recuperar la mayor parte del anticipo, que tuvo que convertir en acciones y bonos convertibles. Además, la propia Renesas renunció a desarrollar por su cuenta semiconductores de potencia de SiC y aplicó un deterioro sobre los equipos relacionados.

El negocio principal también sufre: caída del automóvil y retraso ante la IA

La pérdida de Wolfspeed puede verse como un factor extraordinario y puntual, pero el negocio de fondo de Renesas tampoco está a salvo.

El negocio de automoción cayó un 9,0% interanual. Al frenazo global de las ventas de coches se sumó el efecto rebote tras el fuerte aumento del año anterior en el mercado chino de semiconductores para automóviles. El mercado europeo también sigue débil. Para Renesas, que tiene como principales clientes a los fabricantes japoneses y europeos, la incertidumbre por la política arancelaria de Estados Unidos supone otro viento en contra.

Por su parte, el diario Nikkei señaló que "Renesas se ha quedado atrás en el auge de la IA". Mientras NVIDIA y AMD obtienen beneficios récord con GPU y aceleradores para IA, la gama de productos de Renesas tiene un peso bajo en lo relacionado con la IA. Ha quedado al descubierto un problema estructural: la dependencia de los microcontroladores para automoción, un mercado estable pero de bajo crecimiento.

Como nota positiva, el negocio industrial, de infraestructuras e IoT creció un 5,5%, impulsado por la expansión de la demanda de centros de datos y de la IA. El presidente Shibata lo situó como eje de crecimiento futuro: "esperamos un fuerte avance, sobre todo en centros de datos e IA".

Foco estratégico: la venta del negocio de timing por 470.000 millones de yenes

El mismo día de la presentación de resultados, Renesas anunció otra gran noticia: la venta de su negocio de dispositivos de sincronización (timing) a la estadounidense SiTime por 3.000 millones de dólares (unos 470.000 millones de yenes).

Los dispositivos de timing son componentes que generan la señal de referencia, una especie de "latido", que permite a los circuitos electrónicos funcionar con precisión y sin desajustes. Renesas obtuvo este negocio al comprar IDT en 2019; es un área en crecimiento en la que cerca del 75% de sus ingresos procede de clientes de IA, centros de datos y telecomunicaciones.

Shibata explicó que "conviene buscar el crecimiento bajo un mejor propietario como SiTime". La contraprestación de 3.000 millones de dólares se reparte a partes iguales entre efectivo y acciones de SiTime; no se trata de "vender y despedirse", sino de seguir beneficiándose del crecimiento de los dispositivos de timing MEMS. Una vez cerrada la operación, Shibata pasará a formar parte del consejo de administración de SiTime. Ambas empresas estudian además desarrollar de forma conjunta soluciones que integren la tecnología de timing MEMS de alta precisión de SiTime con la tecnología de cómputo embebido de Renesas.

Los fondos obtenidos se concentrarán en la inversión en sus productos clave: microcontroladores y SoC para automoción y semiconductores industriales.

Perspectivas a partir de 2026: el camino hacia la recuperación

Renesas prevé que su margen operativo mejore hasta el 32% en el trimestre de enero a marzo de 2026. También en el cuarto trimestre (octubre a diciembre) el margen operativo mejoró del 7,5% del año anterior al 19,1%, señal de que podría haberse tocado fondo.

Sin embargo, la empresa no ofreció previsión de resultados para el conjunto del ejercicio de 2026. La gran incertidumbre en torno a la política arancelaria de Estados Unidos y a la economía mundial hace difícil anticipar el futuro.

El reto que afronta Renesas no es solo el de una empresa. Toda la industria japonesa de semiconductores está en un punto de inflexión en el que debe redefinir su lugar ante el gran cambio estructural que trae la era de la IA. El desarrollo del proceso avanzado de 2 nm de Rapidus, la puesta en marcha de la fábrica de TSMC en Kumamoto y la reestructuración de Renesas son distintas respuestas a una misma pregunta: cómo reconstruir el semiconductor japonés.


En Japón, la caída de Renesas en pérdidas ha generado un intenso debate. Mientras algunas empresas se benefician del auge de la IA, otras se ven arrastradas por los cambios del mercado. ¿Cómo está la industria de semiconductores en tu país? Cuéntanos qué retos afrontan los fabricantes de tu país y qué medidas de apoyo aplica el gobierno.

Referencias