La mayor empresa de drones de Japón ha entrado en el terreno militar, no con las armas desenfundadas sino con un plan de negocio. Después de que Ucrania demostrara que unos pocos miles de dólares en drones pueden destruir un tanque de un millón, Terra Drone anunció su entrada de lleno en el mercado de equipos de defensa. Creará una filial estadounidense llamada Terra Defense y planea desde drones FPV de ataque hasta interceptores con motor a reacción. Es el giro de una startup que había construido su marca sobre la revolución de la movilidad aérea.

¿Quién es Terra Drone?

Terra Drone es una empresa de drones con sede en Tokio, fundada en 2016, que se ha convertido en líder mundial en servicios industriales de drones. Con más de 3.000 proyectos completados en topografía, inspección de infraestructuras, agricultura y gestión del espacio aéreo, la empresa opera sistemas de gestión de tráfico de drones (UTM) en 10 países. En 2024 ocupó el primer puesto mundial en el ranking "Drone Industry Insights" y salió a bolsa en el mercado Growth de la Bolsa de Tokio en noviembre de 2024.

El 23 de marzo de 2026, su CEO Toru Tokushige anunció un nuevo capítulo: la entrada formal de Terra Drone en el mercado de equipos de defensa.

¿Por qué defensa y por qué ahora?

La guerra entre Rusia y Ucrania reescribió las reglas de la guerra moderna. Drones que cuestan unos pocos miles de dólares han estado destruyendo tanques y sistemas de defensa aérea que valen millones, demostrando que los sistemas no tripulados baratos y desechables pueden superar a las armas convencionales costosas.

El gasto global en defensa alcanzó un récord de 432 billones de yenes (unos 2,7 billones de dólares) en el año fiscal 2024, según el recuento de la propia Terra Drone a partir de la base de datos de gasto militar del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Solo el mercado de drones militares crecerá, según MarketsandMarkets, de unos 2,52 billones de yenes (15.800 millones de dólares) en 2025 a 3,63 billones de yenes (22.800 millones) en 2030, con un crecimiento anual compuesto del 7,6%. Ambas cifras usan un cambio de 159,296 yenes por dólar.

Tokushige explicó que las lecciones de Ucrania y Medio Oriente han hecho que los drones sean indispensables para la defensa nacional. Reconoció que las corporaciones japonesas tradicionales tienden a evitar el trabajo de defensa por preocupaciones de reputación, añadiendo que "como startup, sentimos que teníamos que ser nosotros quienes dieran el paso".

La revolución del gasto en defensa de Japón

El presupuesto de defensa de Japón para el año fiscal 2026 alcanzó aproximadamente 58.000 millones de dólares (9,04 billones de yenes), un aumento del 9,4% respecto al año anterior y el duodécimo récord consecutivo. Bajo la primera ministra Sanae Takaichi, Japón va camino de alcanzar su objetivo de gastar el 2% del PIB en defensa dos años antes de la meta original de 2027.

Lo relevante para Terra Drone es hacia dónde va el dinero. El presupuesto del año fiscal 2026 asigna unos 312.800 millones de yenes (cerca de 2.000 millones de dólares) al refuerzo de capacidades de defensa, activos no tripulados incluidos. El programa SHIELD, diseñado para proteger la extensa costa japonesa con despliegues escalonados de drones aéreos, de superficie y submarinos junto a redes de sensores, cuenta con unos 100.000 millones de yenes (alrededor de 640 millones de dólares), y su estructura debe quedar completada durante el año fiscal 2027, es decir, antes de marzo de 2028.

El envejecimiento de la población japonesa y la reducción de la fuerza laboral hacen que los sistemas no tripulados sean no solo una preferencia táctica, sino una necesidad demográfica.

Terra Defense: la filial estadounidense y la estrategia de tres pilares

Terra Drone delineó tres pilares estratégicos: el establecimiento de "Terra Defense" en Estados Unidos antes de que finalice el año fiscal 2026, como centro logístico y de asociaciones tecnológicas; una expansión gradual hacia mercados globales incluyendo Ucrania, países de la OTAN y naciones asiáticas; y la construcción de un portafolio de activos no tripulados de próxima generación que abarque tierra, aire y mar.

Los productos planificados incluyen drones FPV (algunos con comunicación por fibra óptica resistente a interferencias electrónicas), drones interceptores tipo cohete para contrarrestar ataques de enjambre, drones interceptores de ala fija con capacidad de retorno a base, drones interceptores con motor a reacción para detección temprana a larga distancia, drones ISR de reconocimiento, embarcaciones no tripuladas (USV) y drones diseñados para el marco OSA de asistencia de seguridad de Japón.

¿Cómo se compara Terra Drone con los actores globales?

Shield AI, la startup de tecnología de defensa de San Diego, es quizás la comparación más cercana. Su software de IA Hivemind permite el vuelo autónomo de drones sin GPS ni comunicaciones, una capacidad probada en más de 200 misiones en Ucrania. Su valoración ha pasado de 5.300 millones en marzo de 2025 a unos 12.000 millones reportados en febrero de 2026.

Baykar de Turquía y empresas israelíes como Elbit Systems aportan décadas de tecnología probada en combate. Terra Drone entra como recién llegada sin historial en hardware de defensa. Los críticos señalan que la empresa ha sido principalmente un proveedor de servicios de drones, y le falta la profundidad de ingeniería para desarrollar sistemas de grado militar desde cero. Sin embargo, su red operativa global y más de 3.000 proyectos le dan una base que muchas startups de defensa no tienen.

Liberarse de DJI: la dimensión de seguridad

La entrada de Terra Drone en defensa se cruza con otra tendencia global importante: la reducción de la dependencia del fabricante chino DJI, que controlaba aproximadamente el 70% del mercado mundial de drones en 2024. En diciembre de 2025, la FCC de EE.UU. restringió efectivamente los nuevos modelos de drones extranjeros por preocupaciones de seguridad nacional.

Japón enfrenta preocupaciones similares. Las agencias gubernamentales son cada vez más cautelosas con los drones de fabricación china, y el fomento de fabricantes nacionales se ha convertido en prioridad nacional. La entrada de Terra Drone se alinea con esta estrategia nacional.

Reacción del mercado bursátil

La reacción del mercado fue inmediata: el 24 de marzo de 2026, las acciones de Terra Drone (TSE: 278A) alcanzaron el límite diario de subida. Sin embargo, la empresa sigue en pérdidas: en el ejercicio cerrado en enero de 2026 tuvo unos ingresos de 4.780 millones de yenes (unos 30 millones de dólares, un 7,8% más), una pérdida operativa de 1.140 millones de yenes (unos 7 millones de dólares) y una pérdida neta de 2.330 millones de yenes (unos 15 millones de dólares). En sus previsiones para el ejercicio 2027 contabiliza 600 millones de yenes de costes por el nuevo negocio. Levantar un negocio de defensa exigirá bastante más que eso.

Los drones están transformando la guerra, y la identidad de Japón

El movimiento de Terra Drone refleja un cambio fundamental en cómo Japón piensa sobre la defensa y la tecnología. Históricamente, la industria de defensa japonesa ha sido dominada por gigantes establecidos como Mitsubishi Heavy Industries. Pero la tecnología de drones está cambiando esa ecuación, permitiendo la entrada de empresas más ágiles.

Al mismo tiempo, la identidad pacifista de posguerra de Japón crea una tensión única. Muchos ciudadanos japoneses tienen sentimientos complejos sobre la participación en el desarrollo de armas. La audaz apuesta de Terra Drone obliga a una conversación incómoda pero necesaria sobre dónde termina la tecnología y dónde empieza el armamento.

En Japón, las reacciones ante la entrada de drones en el espacio de defensa van desde la emoción por el potencial tecnológico hasta la profunda inquietud por el desarrollo de armas. ¿Cómo maneja tu país el debate sobre los drones militares y las startups de tecnología de defensa? Comparte tu perspectiva en los comentarios.

Referencias